miércoles, 28 de octubre de 2009

A Luján, por la paz de la Patria y el Campo






"Caminamos hacia Luján,por la paz de la Patria y el Campo"
Como todas las puertas que se golpearon para la solución de este conflicto no han sido abiertas y todos los Argentinos sabemos que nuestra Señora de Lujan, Patrona de la Nación Argentina siempre atiende, nos atrevemos a llegar a Ella, no como soberbios embajadores, sino como humildes peregrinos que de a pie suplican y confían en su auxilio, rogando al Sagrado Corazón de Jesús su protección durante esta marcha.

Sin pensar ni creer que representamos a todo el campo Argentino, ni a todos los ciudadanos no agropecuarios que desean fervientemente la finalización de este problema, pero siendo concientes que estamos activamente involucrados y comprometidos con la pronta solución en paz de este conflicto, dos ciudadanos devotos de la Virgen, por ser ex alumnos de Don Bosco, educados en el amor a la tierra y a los valores familiares, siendo uno, cuarta generación de una familia tradicional agropecuaria y el otro hijo de colonos, partimos con Fe y esperanza a Lujan.

Te invitamos a que nos acompañes con el mismo espíritu que lo hacemos nosotros, acercándote a la orilla de la ruta a nuestro paso, tocando bocina, colgando una bandera ARGENTINA en tu vehiculo, siguiéndonos un trecho o todo el camino, esperándonos a nuestra llegada a Lujan, pero por sobre todas las cosas desde nuestra salida a lo largo y ancho del país queremos que nos tengas presentes con oraciones.

Cuando en los conflictos humanos no hay solución entre hermanos, solo las madres proporcionan consuelo, armonía y paz, acompáñanos a rezar en Lujan para que nuestros lideres gremiales y nuestros gobernantes reciban la gracia y la inspiración necesaria para reubicar a una Argentina llamada a brillar en el mundo a que realmente así sea.

jueves, 8 de octubre de 2009

¡Fuera Zelaya de la embajada del Brasil! Manifiesto de la Asociación Fundadores

Honduras: batalla por el alma cristiana de América Latina

La lectura y el análisis de los diarios de las últimas semanas muestra claramente el crecimiento de las tensiones en Latinoamérica, donde se está trabando una batalla político-ideológica de grandes dimensiones y relevancia para el destino de todos los países de la región, muy especialmente del Brasil.
Por una de esas paradojas de la Historia, es en la pequeña Honduras que ese embate encuentra, en el momento actual, su escenario más encarnizado.
La iniciativa –capitaneada por el venezolano Hugo Chávez- del retorno clandestino a Honduras del presidente depuesto, Manuel Zelaya, y la subsiguiente transformación de la embajada brasileña en cuartel general de éste y de su grupo de seguidores más próximos, elevaron las tensiones a un grado inimaginable e hicieron que nuestro País transponga, en las relaciones internacionales, un umbral extremadamente peligroso.
La diplomacia brasileña, en gesto inaudito y a contramano de sus tradiciones, decidió intervenir directamente en la situación de Honduras, en agresión a la soberanía del país, en falta de respeto a sus instituciones y a las leyes internacionales, en inequívoca servidumbre al expansionismo chavista en la región.
Ante la gravedad de la actual coyuntura, animada de cristiano patriotismo, la Asociación de los Fundadores (discípulos de Plinio Corrêa de Oliveira), viene a manifestar públicamente su opinión con respecto a los rumbos de nuestra política exterior, que están causando perplejidad y creciente angustia a incontables brasileros. Haciéndolo, se inspira en la línea de actuación ininterrumpida y en los principios que animaron al eminente e intrépido líder y pensador católico, Plinio Corrêa de Oliveira.

I – La fabricación de un fantasma: el “golpismo”
Existen determinados momentos en que la escena internacional es sacudida por un frenesí con relación a un hecho político o religioso que, al modo de un vendaval repentino, lo alcanza y lo derrumba a todo. La opinión pública se halla envuelta en un clima emotivo, en el que la reflexión ponderada y el equilibrio de juicio se ven perjudicados, y pasan a ser transmitidas impresiones poco razonables como si fuesen realidades incuestionables,.
Honduras, pequeño país de América Central que no constituye habitualmente el foco de atención del público, se transformó en epicentro de uno de esos fenómenos. El pretexto han sido los acontecimientos políticos que, el 28 de junio p.p., condujeron a la deposición del entonces presidente Manuel Zelaya.
El caudaloso noticiero, innumerables análisis y abundantes reacciones políticas –carentes de exención de espíritu y objetividad- insistían en la idea de que nos encontrábamos ante un acto arbitrario de barbarie política perpetrado contra un presidente que legítima y tranquilamente ejercía el cargo para el que había sido elegido; llegaron en algunos casos a referirse a esto como un retorno a la “época negra” de los golpes militares.
Teniendo a la cabeza los miembros de ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas), ciertos actores políticos latinoamericanos, hablando en nombre de una democracia que buena parte de ellos viola de muchas maneras, apuntaban como imperiosa una vehemente condena del “golpe” en Honduras. El propio presidente Luis Ignacio da Silva se sumó al coro de los que condenaron tal “golpe”.
No obstante, en el resto del mundo, voces de considerable peso comenzaron a señalar la verdadera naturaleza de los acontecimientos ocurridos en aquel país; en Honduras había estado en curso un golpe contra la Constitución y las instituciones, pero conducido por el propio Manuel Zelaya, con la íntima colaboración del presidente venezolano, Hugo Chávez.

II – La verdad sobre Honduras: Zelaya embiste contra la Constitución y desafía las instituciones del país
En el mes de enero de 2006, Manuel Zelaya asumía la presidencia de Honduras, luego de ganar las elecciones como miembro del Parido Liberal, de tendencia conservadora.
Condicionado por una acentuada crisis de las finanzas públicas, fruto de los altos precios del barril de petróleo, inició una aproximación con el líder venezolano.
Cooptado inicialmente por las tentadoras condiciones para adquirir el petróleo, y luego por la invitación a que su país ingresara al ALBA –lo que ocurrió en agosto de 2008, luego de una fuerte disputa en el Congreso Nacional- Zelaya renunció a su programa electoral, se declaró de izquierda y antiimperialista, mostrando creciente anuencia a las maniobras con las que Hugo Chávez viene desestabilizando diversos países de América Latina.
Desgastado políticamente, blanco de denuncias graves de corrupción y de estar ligado al narcotráfico, Zelaya lanzó, en marzo de 2009, la idea de un plebiscito para promover reformas en la Constitución y perpetuarse en el poder, según los moldes de la cartilla chavista victoriosa en Bolivia y Ecuador.
La Constitución hondureña tiene cláusulas inamovibles, como la obligatoriedad de alternar en el ejercicio de la Presidencia, cuya infracción constituye “delito de traición a la patria”. Dispone asimismo que cesará de inmediato en el desempeño de su cargo público (inclusive en el de presidente) todo aquel que proponga o apoye la reforma del dispositivo constitucional que impide ser de nuevo presidente de la república.
Indiferente a dichos impedimentos constitucionales, el presidente Zelaya emitió un decreto convocando a una consulta popular para establecer una Asamblea Constituyente.
A fines de mayo, el Tribunal de Letras en lo Contencioso Administrativo, en proceso promovido por el Ministerio Público y por la Procuraduría General del Estado, suspendía todos los efectos del decreto por considerarlo inconstitucional.
El propio Gobierno, admitiendo la ilegalidad del Decreto, decidió presentar uno nuevo, con leves modificaciones, pero plagado de los mismos vicios legales.
El Tribunal Superior Electoral declaró ilegal la consulta popular que planeaba el Poder Ejecutivo y cuyos preparativos llevaba a cabo, principalmente por usurpar prerrogativas de otros poderes lo que, según la Constitución hondureña, constituye delito grave.
El presidente Manuel Zelaya anunció entonces su intención de no respetar las decisiones del Poder Judicial y recurrió a Hugo Chávez para que lo ayude en la organización de la consulta popular, trayéndose de Venezuela el material destinado a ella.
Zelaya intentó una última maniobra ordenándole a las Fuerzas Armadas apoyar la consulta popular declarada ilegal. Al recibir la negativa de colaboración con sus ilícitas pretensiones, destituyó sumariamente al Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
El 26 de junio, el Fiscal General de la República le solicitó a la Corte Suprema de Justicia una orden de captura contra Manuel Zelaya, bajo acusación de traición a la patria, conspiración contra la forma de gobierno, abuso de autoridad y usurpación de función. La Corte le ordenó a las Fuerzas Armadas la captura de Zelaya por tales delitos.
El 28 de junio, Zelaya fue arrestado y retirado del país. El Congreso Nacional de Honduras, por mayoría (con sólo cinco votos en contra), elevó a Roberto Micheletti como nuevo presidente constitucional de Honduras (*).
(*) La designación siguió el orden establecido por la Constitución de Honduras dado que el vice-presidente había renunciado meses antes para ser candidato en las elecciones de noviembre.
La exposición, aunque fuese sumaria, de la crisis institucional en Honduras no le convenía a Zelaya, a Chávez y a sus “compañeros de ruta”, por lo cual era preciso alimentar la idea simplista y facciosa de un “golpe” de Estado cometido por militares. Papel al que se prestó gustosamente, en nuestro medio, una parte considerable del capitalismo macropublicitario.
En verdad, la maniobra de calificar de “golpe” la destitución de Manuel Zelaya y la exigencia de condena de aquel encerraban un ardid ideológico. Al omitir astutamente todos los atentados de Manuel Zelaya al orden constitucional de Honduras, se pretendía convalidar a éstos y –con mayor amplitud- a la estrategia geopolítica de Hugo Chávez y de su “socialismo del siglo XXI”.
A medida que la realidad fue emergiendo, se tornó cada vez más claro que en Honduras se habían dado una serie de actos institucionales en defensa del Estado de Derecho, comenzando a derrumbarse la versión de un acto arbitrario cometido por militares.
Debe destacarse que, pese a censurar el hecho político, el Departamento de Estado norteamericano jamás calificó lo ocurrido en Honduras como golpe de estado.
En los últimos días, un estudio de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos –órgano consultivo sin carácter político- consideró constitucional la destitución del presidente Manuel Zelaya y señaló la necesidad de respetarla. El estudio objeta tan sólo la legalidad de su expulsión del país (cfr. “O Estado de S. Paulo”, Deposição foi legal; exílio, não, diz estudo americano, 25/9/2009).
Posiblemente el documento de mayor relevancia en ese punto haya sido el publicado por la Conferencia Episcopal de Honduras.
En nota leída por su Presidente, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Madariaga, los Obispos hondureños afirmaron haber buscado información en todas las instancias competentes y en organizaciones de la sociedad civil, debiendo concluir que las determinaciones que llevaron a la deposición de Manuel Zelaya fueron legales, y que las instituciones del Estado democrático están en plena vigencia. Los Obispos agregan que esperan una explicación con respecto a la expulsión del país del ex –presidente.
Las Conferencias Episcopales de Venezuela, Bolivia y Ecuador, y los Obispos de Méjico, declararon su apoyo oficial a la posición asumida por los Obispos hondureños.

III – Presiones diplomáticas y elecciones
A partir de la deposición de Manuel Zelaya comenzaron incontables gestiones y presiones diplomáticas sobre el gobierno de Roberto Micheletti, que no viene al caso mencionar.
Cabe sin embargo destacar la orquestación pro-Zelaya encabezada por la Organización de Estados Americanos (OEA), bajo la dirección del, socialista José Miguel Insulza.
Honduras fue sumariamente expulsada de la OEA, pocas semanas después de haber sido aprobada la vuelta incondicional de la dictadura castrista a la organización. Sin hablar de su clamoroso silencio ante las maniobras golpistas de Zelaya y las amenazas militares de Chávez al país, lo que le valió a la OEA una advertencia de la propia Conferencia de los Obispos de Honduras, en el sentido de prestarle más atención a todo lo que estaba pasando, fuera de la legalidad, antes del 28 de junio.
Con su desvergonzada parcialidad, la OEA se desacreditó para todo papel mediador, lo que condujo a las partes a un diálogo directo, iniciado bajo auspicios del presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Manuel Zelaya, haciendo abstracción de sus afrentas a las instituciones de Honduras y de las violaciones a la ley fundamental del país, se mantenía inflexible en su postura en pro de su incondicional vuelta al poder, lo que colaboró significativamente para el fracaso de todas las tentativas de negociación.
Mientras se desarrollaban las tratativas diplomáticas, grandes manifestaciones ganaban las calles de Honduras, especialmente de Tegucigalpa, en las que hondureños de todas las clases sociales mostraban al mundo su repudio a la intervención de Hugo Chávez en los asuntos de Honduras y su rechazo ideológico al “socialismo del siglo XXI”.
Ante el fracaso de las negociaciones y de la amplia oposición del pueblo hondureño a las maniobras de Zelaya, quedaba como solución pacífica la realización de las elecciones de noviembre. Diversos países veían con buenos ojos esta solución y el propio Departamento de Estado norteamericano no descartaba aceptarla.
Con la realización de la contienda electoral, fijada antes de la deposición de Manuel Zelaya y mantenida por el gobierno de Roberto Micheletti, acabarían por venirse abajo las alegaciones de golpismo. Para la estrategia política del chavismo sería la consumación de la derrota en Honduras.
Fue entonces que la diplomacia brasileña pasó a tomar la delantera y la abierta defensa del bloque bolivariano, decidiendo impedir cualquier solución que no atienda los intereses chavistas.

IV - Jugada radical: la vuelta clandestina de Zelaya
Reinaba la paz social y política en Honduras. Urgía, pues, convulsionar el cuadro político e impedir la realización de las elecciones.
Para revivir la crisis era necesaria una jugada radical. Nada mejor que la vuelta clandestina de Zelaya al país.
Todo indica que la logística de la operación que permitió el retorno del ex presidente al país tuvo la participación activa de Hugo Chávez. El mismo admitió tener conocimiento de todo y reveló que se había tratado de “una operación secreta, una gran operación de disimulo”.
Las confesiones de Chávez sólo refuerzan la certeza de que Zelaya es una marioneta política en manos del caudillo venezolano, a cuyos intereses sirve.
A partir del momento en que Manuel Zelaya se “refugió” en la embajada del Brasil en Tegucigalpa, nuestro País pasó, de este modo, a participar con toda evidencia de la intentona chavista.
Se hace cada vez más difícil creer que la “materialización” de la presencia de Zelaya a las puertas de la embajada brasilera haya sido fruto del acaso, cuando su permanencia en ella y la colaboración activa del gobierno de tal manera resultan útiles a sus intereses. Incluso por la coincidencia con el discurso del presidente Luis Ignacio Lula da Silva en la Asamblea General de la ONU, durante el cual exigió la inmediata restitución de Manuel Zelaya al cargo, condenando “golpes de Estado” como el de Honduras, al tiempo en que asumía la defensa del régimen castrista.
En entrevista a una radio hondureña, Zelaya afirmó que su plan de retorno a Honduras fue elaborado en consultas con Lula y con Celso Amorim. Y aunque estuviese mintiendo, la confianza demostrada por Hugo Chávez en relación al Brasil muestra a las claras hasta qué punto el líder bolivariano cuenta con la diplomacia brasileña para la realización de sus aventuras, y cómo ésta es connivente con sus intereses geopolíticos. Se comprende así que Manuel Zelaya haya reafirmado como indispensable el apoyo del Brasil y reiterado sus agradecimientos al presidente Lula.
El hecho es que la diplomacia brasilera, en lugar de exigir discreción y ausencia de toda manifestación política, permitió que Manuel Zelaya transformara la embajada del País en un verdadero cuartel general, de donde pasó a llamar a una insurrección en Honduras y al derribamiento de Micheletti. Se levantó la hipótesis, inclusive, de la posibilidad de que Zelaya instalara allí un gobierno paralelo. La gravedad de la situación creada se acentúa al considerarse que, junto con Zelaya, se instalaron en la embajada decenas y decenas de seguidores suyos, muchos de los cuales usan trapos para esconder el rostro, mientras vigilan la entrada del predio, no habiendo ni siquiera certeza de que todos sean hondureños.
Inmediatamente después de los primeros llamamientos de Zelaya, dirigidos a sus seguidores desde el balcón de la embajada, y en entrevistas concedidas en el interior de la misma, los zelayistas saquearon establecimientos comerciales, destruyeron propiedades, quemaron gomas y bloquearon calles, disturbios que causaron la pérdida de dos vidas humanas.
Resulta comprensible que, en comunicado divulgado por la Cancillería de Honduras, el gobierno del presidente Lula haya sido acusado de intromisión en los asuntos internos de Honduras; y que el propio canciller hondureño, Carlos López Contreras, haya declarado en una entrevista que “hay una grave responsabilidad internacional del gobierno del presidente Lula, no sólo con el Gobierno de Honduras sino también con la población y el comercio, que fue saqueado por las turbas instigadas desde el interior de la misión del Brasil en Tegucigalpa” (Chanceler de regime de facto acusa Brasil, “O Estado de S. Paulo”, 26/9/2009).
De hecho, el Brasil, en una agresión a la soberanía de Honduras, pasó a interferir de forma explícita en los asuntos internos del país, violando las normas del Derecho Internacional, como destacaron varios especialistas. Actitud que fue reforzada por las declaraciones del presidente Lula en cuanto a que Zelaya no tiene plazo para irse de la embajada y que “el Brasil no tiene nada que hablar con esos señores que usurparon el poder”.
La voluntad de hacer fracasar cualquier solución negociada que no atienda los intereses de Hugo Chávez se consolidó en la reunión de emergencia de la OEA, en la que Brasil se alineó con Venezuela, rechazando las propuestas de la diplomacia norteamericana.
La gravedad de la situación se mantiene. El plan de la vuelta de Manuel Zelaya contaba con la adhesión en las calles de decenas o tal vez cientos de millares de seguidores, como destacó el diario “ABC” de Madrid. Pero, una vez más, se hizo patente el fracaso del apoyo popular a las maniobras de la izquierda.
Sólo le queda a Zelaya el intento de convocar, siempre desde la embajada brasileña, una ofensiva final de los “movimientos sociales” y predicar actos de desobediencia civil, como lo hizo en estos días. Esto se da en el preciso momento en que el Diputado que preside la Comisión de Seguridad y Narcotráfico denunció en el Congreso de Honduras, basado en informes de inteligencia militar y policial de países centroamericanos, un masivo tráfico de armas, procedente de El Salvador, para la ejecución de actos terroristas en el país (cfr. “El Heraldo”, 29/9/2009, Denuncian masivo tráfico de armas hacia Honduras).
¿Estará el chavismo –con la eventual colaboración de Cuba, Nicaragua y otros aliados- preparando un baño de sangre para Honduras? Y, en esa eventualidad, ¿estará nuestra temeraria diplomacia decidida a proseguir en la aventura que puede degenerar en violencia y en un desenlace trágico?
Se entiende que el embajador norteamericano en la OEA, Lewis Amselem, haya calificado el retorno clandestino de Zelaya como “irresponsable”, además de no servir “a los intereses de su pueblo y de aquellos que defienden una solución pacífica para el restablecimiento del orden democrático”.
Toda la situación generada con el “amparo” dado al ex presidente Manuel Zelaya en la embajada brasilera permite entrever que la diplomacia del gobierno Lula decidió trasponer un umbral muy peligroso y asumir el liderazgo de la estrategia geopolítica e ideológica del así llamado eje bolivariano. Como bien señaló en su editorial la revista “Veja”, “apoyar a Zelaya no significa defender la democracia, significa apoyar la dictadura de Chávez” (30/9/2009).

V – Dos mitos que se desmoronan

En el firmamento diplomático latinoamericano, dos máximas se habían ido fijando, tornándose aceptadas casi como evidencias.
La primera presentaba al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, como un líder histriónico y excéntrico, que conducía una revolución confusa en sus conceptos e inocua en sus praxis. Según dicha versión, las amenazas de Chávez, de un radicalismo desvariado, no pasarían de mera retórica.
La segunda máxima presentaba al presidente Lula como un contrapunto a la radicalidad de Chávez, dispuesto a contener los arrestos del venezolano; un izquierdista moderado y pragmático, actor confiable en la región y líder imprescindible para resolver las disputas regionales.
La izquierda en América Latina estaría, según este enfoque, dividida en dos bloques, el de la izquierda radical (liderado por Hugo Chávez), y el de la izquierda moderada (liderado por Lula). Tanto una máxima como la otra, se prestaban a desmovilizar y debilitar toda resistencia al avance de las izquierdas en Latinoamérica.
Entretanto, ambos líderes lograban avances substanciales en sus estrategias, cuyas diferencias no pasaban de dos caras de una misma moneda.
Quien se abocara con más detenimiento al análisis de la realidad diplomática de la región advertiría que, en los momentos de desgaste y en los lances más audaces del así llamado bolivarianismo, el presidente Lula y su diplomacia acudían sistemáticamente en ayuda de Chávez o de los integrantes de su bloque.
Pese a lo cual, misteriosamente, muchos medios de comunicación y analistas políticos continuaban repitiendo las dos máximas, casi como un mantra.
Transcurridos varios años, los acontecimientos se encargaron de desmentir estas versiones y ambos mitos se desmoronaron.
Lula, en verdad, jamás moderó seriamente las actitudes de Chávez. Y la prueba está en que el caudillo venezolano logró seguir adelante con su programa radical en Venezuela, donde va implantando a los ojos de todos un régimen dictatorial y socialista (que Lula califica como “exceso de democracia”); extendiendo su influencia o ingerencia a diversos países; cubriendo abiertamente a las FARC; y entretejiendo alianzas, inclusive militares, con Rusia, China, Libia, Argelia e Irán, en un eje anti-norteamericano.
En un reciente análisis, la conceptuada revista “The Economist”, alertó acerca de que existe método en la aparente locura de Chávez: “Su confesado cálculo es que ayudando a provocar dificultades para los Estados Unidos, simultáneamente en muchos lugares, puede provocar el colapso del ‘imperio’. Los regímenes con los que asiduamente busca una alianza son, dentro de este cálculo, el núcleo de un nuevo orden mundial”. Y la revista alerta en relación a que el mundo debe tomar más en serio los designios del venezolano (Friends in low places, 15/9/2009).
Es en el contexto señalado por “The Economist” que se ubica la maniobra del retorno clandestino de Manuel Zelaya a Honduras y su acogida en la embajada brasileña.
En un momento de arrobamiento, la diplomacia nacional –manipulada por el lulo-petismo- terminó revelando su verdadera faz, demostrando que está dispuesta a jugar fuerte, apoyando activamente el chavismo y su “socialismo del siglo XXI”, colaborando con la desestabilización de América Latina y minando, cada vez más, la influencia de Estados Unidos en la región.


VI – Llamado al sentido común
La crisis hondureña es sumamente reveladora y constituye una grave señal de alerta. El gobierno del Presidente Lula, pese a ciertas apariencias, no está interesado en solucionarla por la vía institucional. Está con ganas, eso sí, de imponerle al pequeño país centroamericano una rendición al chavismo.
En su servilismo a los designios de una ideología de izquierda, la actual diplomacia nacional –dominada por una minoría radical- no refleja el pulso del corazón del Brasil como un todo, pues las políticas oficiales hace mucho que dejaron de tener en cuenta la fibra conservadora y cristiana, uno de los componentes más incontestables y de mayor prestigio de la mentalidad nacional.
La agresividad y radicalización que vienen distinguiendo nuestra política exterior –y que, en modo alguno, parecen reflejar el sentimiento dominante de nuestro prestigioso cuadro diplomático-, además de poder afectar a nuestra Nación, arrastrándola a una indeseable posición de beligerancia, son contrarias a la mentalidad del brasilero medio.
¿Qué pensarán nuestros compatriotas cuando se vean envueltos en conflictos que nunca buscaron, tan sólo porque el fanatismo ideológico de algunos los llevó a aventuras como la presente?
¡Qué extrañeza, qué desconcierto, qué sensación alucinante de no estar identificados con la misión histórica de la Tierra de la Santa Cruz sentirán los brasileños cuando noten que los recursos tácticos de la configuración geográfica del País, las riquezas sin fin de su subsuelo, de su pujante agricultura y de su dinámica industria estarán resultando útiles para la implantación de una ideología extraña a sus anhelos y contraria a sus principios cristianos?
Es urgente que Manuel Zelaya abandone la legación brasilera y deje de hacer de ella el cuartel general de donde lanza sus llamados a una insurrección que puede conducir a una lucha fratricida entre hondureños. Lucha de la cual será responsable, en gran medida, nuestro gobierno, si continúa siendo el patrocinador de la aventura chavista de Manuel Zelaya.
Honduras necesita paz y respeto a su soberanía y no gritos de guerra partidos de la embajada brasileña en Tegucigalpa.
Más que nada importa que la pequeña Honduras, el Brasil y toda América Latina se mantengan a salvo de las intrigas, amenazas, incursiones y, en el futuro, de una posible hegemonía del “socialismo del siglo XXI”.
Creemos que es necesario que se forme un frente amplio en el País, fundado no tanto en filiaciones partidarias sino en los auténticos intereses del Brasil –que se oponga de modo efectivo a los desmanes de una política exterior que desde hace mucho dejó atrás los legítimos intereses nacionales y los cambió por una ideología imperialista. Ideología ésta que intenta resucitar en nuestro continente, habitualmente pacífico, la estela de humillaciones, confrontaciones, miserias y dolores que las ideas marxistas le impusieron a Rusia, a los países del Este europeo, a China, a Corea del Norte y a Cuba, para mencionar tan sólo algunos de ellos.
Terminamos este pronunciamiento elevando nuestras oraciones a Nuestra Señora Aparecida, Reina del Brasil, suplicándole que no permita que ideologías extrañas perturben la paz de América Latina y transformen la Tierra de la Santa Cruz en foco de inseguridad y disgregación.


San Pablo, 3 de octubre de 2009
Asociación de los Fundadores
Adolpho Lindenberg Caio Xavier da Silveira

Celso da Costa Carvalho Vidigal Eduardo de Barros Brotero
Paulo Corrêa de Brito Filho Plinio Vidigal Xavier da Silveira

sábado, 26 de septiembre de 2009

Anuncio de conferencia del Príncipe Dom Bertrand repercute en medios del NOA












Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo





Noticia de tapa en "EL INTRANSIGENTE"



ARGENTINA
¿ El productor rural es un benefactor o un malechor?


http://www.elintransigente.com/





ARGENTINA
Sábado, 26/09/2009 10:32 hs
¿ El productor rural es un benefactor o un malechor?
Palpitante tema que expondrá el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo"

Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo"
Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo ¿EL PRODUCTOR RURAL ES UN BENEFACTOR O UN MALHECHOR? Palpitante tema que expondrá el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo", el martes 29 de septiembre a las 19hs00, en el Palacio Balcarce (Centro de Oficiales de las FFAA), Av. Quintana 161 -entre Parera y Montevideo- de la Ciudad de Buenos Aires. Dom Bertrand de Orleans y Bragança, abogado y portavoz de productores rurales y empresarios en la defensa de la propiedad privada y de la libre iniciativa, alerta sobre los efectos deletéreos de la Reforma Agraria y de los llamados "movimientos sociales", que quieren separar al Brasil de los rumbos benditos de la Civilización Cristiana, que sus antepasados tanto ayudaron a construir en ese país, hoy asolado por una revolución cultural de carácter socialista. Martes 29 de septiembre a las 19hs00 Se servirá un vino de honor Palacio Balcarce del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas Av. Quintana 161 -entre Parera y Montevideo- Ciudad de Buenos Aires Auspician :

Fundación Argentina del Mañana. Más información www.fadm.org.ar Asociación Civil Fátima, la gran esperanza
El sitio propio de Dom Bertrand de Orleans y Bragança es "Paz no Campo"
http://www.paznocampo.org.br/

Remite: Prof. Luis Mesquita Errea

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jueves, 24 de septiembre de 2009

Conferencia del Príncipe Dom Bertrand de Orléans y Braganza en Buenos Aires este martes: Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo

Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo
¿EL PRODUCTOR RURAL ES UN BENEFACTOR O UN MALHECHOR?
Palpitante tema que expondrá
el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento “Paz no Campo”, el martes 29 de septiembre a las 19hs00, en el Palacio Balcarce (Centro de Oficiales de las FFAA), Av. Quintana 161 –entre Parera y Montevideo– de la Ciudad de Buenos Aires.
Dom Bertrand de Orleans y Bragança, abogado y portavoz de productores rurales y empresarios en la defensa de la propiedad privada y de la libre iniciativa, alerta sobre los efectos deletéreos de la Reforma Agraria y de los llamados “movimientos sociales”, que quieren separar al Brasil de los rumbos benditos de la Civilización Cristiana, que sus antepasados tanto ayudaron a construir en ese país, hoy asolado por una revolución cultural de carácter socialista.
Martes 29 de septiembre a las 19hs00
Se servirá un vino de honor
Palacio Balcarce del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas
Av. Quintana 161 –entre Parera y Montevideo– Ciudad de Buenos Aires
Auspician :
Fundación Argentina del Mañana. Más información
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Asociación Civil Fátima, la gran esperanza
El sitio propio de Dom Bertrand de Orleans y Bragança es “Paz no Campo”
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ADHESION DE LA COMISION DON PELAYO

martes, 22 de septiembre de 2009

La “aseidad” y la Revolución: la disolución de los grupos sociales rumbo al caos (III nota - final)

Los pequeños grupos cerrados, células vivas del tejido social, donde cada uno es alguien
Las sociedades nacidas de la Revolución Francesa, masificadas y anónimas - Nadie es nadie ni tiene nada que ver con nadie; no existe un gran ideal conjunto o un Rey católico que sea como un padre de todos, ni un tejido social

La calidez de un ambiente familiar campesino europeo, donde cada uno encuentra su lugar ("Bauernstube", "Habitación campesina" - Ilustración de archivo)


La imagen de elementos desligados del conjunto: el aserrín separado de la madera (fotos google)...

...y los granos de arena, corpúsculos irremediablemente separados, que no pueden formar un tejido (fotos google)



Nota III (final)
La “aseidad” y la Revolución: la disolución de los grupos sociales rumbo al caos
Con la introducción de las reformas políticas de la Revolución Francesa (para limitarse a ella y no extenderse hasta el protestantismo), esos grupos sociales se desligaron entre sí o al menos perdieron mucho de su fuerza; de esta manera, poco quedó entre el Estado y los individuos. La propia familia perdió mucho de su fuerza. Los individuos fueron disolviéndose dentro de la familia, la familia dentro del municipio, el municipio dentro de la provincia, la provincia dentro del país, y éste se fue disolviendo dentro de la naciente sociedad internacional.
Con la eliminación de esos pequeños grupos cerrados -proporcionados a cada persona, y en los cuales cada uno desarrolla adecuadamente su personalidad- sólo resta, así, el individuo y la calle, el individuo y la masa, el individuo y la multitud, el individuo y el caos. Restan inmensas multitudes dentro de las cuales cada uno se cierra, por sentirse aislado.
Como las arenas de la playa…
A título de ejemplo podemos considerar las células de la mano. No están aisladas porque se encuentran en una relación orgánica unas con otras. Pero los granos de arena en la playa están aislados unos de otros. Son como un aserrín completamente suelto y desligado de la madera. Una playa puede tener billones o trillones de granos, aislados, que no forman un tejido.
Así son los hombres en esas sociedades disueltas por la Revolución Francesa; millones de individuos, que se encuentran lado a lado uno del otro, pero sin formar una sociedad.
(Fuente: apuntes tomados de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor)







jueves, 17 de septiembre de 2009

La originalidad individual y familiar querida por Dios o "aseidad", fundamento de una sociedad orgánica y cristiana (II nota)


Fiestas populares en Burghausen, en la Baviera ducal, expresión de la riqueza de un verdadero pueblo no masificado.

En el momento en que avanza en Latinoamérica la masificación y el intento de amordazar la opinión libre, es importante recordar los principios básicos de una sociedad católica, cuyo valor orientador será particularmente precioso cuando las utopías socialistas autoritarias se derrumben como el muro de Berlín y los pueblos, a semejanza del hijo pródigo, vuelvan a la casa paterna, la civilización cristiana, orgánica y mariana. Atentamente, Pelayo

II.
¿Pueden tener “aseidad” los grupos sociales?
Hay una aseidad del individuo y otra de los grupos sociales tales como una corporación (de patronos y obreros), un feudo, un barrio, una parroquia, una institución, una academia, una familia.
Todos esos grupos sociales tienen, en cuanto entes morales, una aseidad propia. Es decir, una capacidad de producir, de hacer germinar, de dar nacimiento a una riqueza de alma peculiar, decorrente de la combinación adecuada y orgánica de las riquezas de alma de los individuos que los componen.
Esta aseidad debe constituirse al soplo y a la luz de la Iglesia Católica; con base en la Fe, …en la razón -es decir, en la recta filosofía vivificada, animada, guiada y tutelada por la doctrina católica. Por tanto con base en la moral, que es uno de los elementos integrantes de la filosofía.
En este edificio así constituido, dentro de esos cuadros, y dentro de ese firmamento, cada alma, y luego cada grupo social, cada región, cada nación, cada ciclo de civilización, de cultura, encuentran ordenadamente el trayecto de su vuelo propio. Este es el mecanismo de la aseidad.

(fuente: Notas tomadas de apuntes de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor.)

domingo, 6 de septiembre de 2009

Notas sobre la sociedad orgánica, maravilla de la civilización cristiana, y la virtud de la "aseidad", o de la propia originalidad (I nota)


Los jefes de la primera cruzada - dentro del perfil del cruzado medieval,
personalidades diferentes y originales











Lotos, nenúfares, raíces - Encantadoras Imágenes del reino
vegetal que elevan a consideraciones superiores.



En el pesebre, se reunieron toda clase de personalidades. Reyes y pastores, San José, obrero y Príncipe de la Casa de David, y la Ssma. Virgen, "obra maestra de la Creación", en torno al Autor de la vida, que dio a cada ser humano un alma y una vocación, materia prima para una sociedad orgánica, jerárquica y cristiana.


Volvemos a nuestros queridos lectores con flores, Fe y espíritu épico. Venimos comentando el magnífico y vital tema de la sociedad orgánica. Se podría pensar que es un sueño o un tema teórico que poco tiene que ver con "la realidad" -o lo que los mass media nos presentan como tal.
Sin embargo, es tema de urgente actualidad. Vemos en este momento una ofensiva en Latinoamérica que tiene como punta de lanza el modelo de dictadura chavista, que en base a concepciones totalitarias y masificantes pretende "salvar al pueblo" sumiéndolo en la progresiva supresión de derechos y en el arbitrio del régimen despótico. Pues sólo el déspota se considera el que ve, el que sabe, el que debe arrastrar a todos, quiéranlo o no, a la "salvación". Es el mejor medio de llevar al desastre...
Momento oportunísimo para recordar el ideal católico perenne de la sociedad orgánica. Sólo ésta es una sociedad que merece ser vivida, que puede dar, como ha dado, verdadera felicidad de situación a los hombres y florecimiento a las naciones, dentro de las posibilidades de la vida terrenal, donde nunca estará ausente la Cruz...
En las siguientes consideraciones, tomadas del pensamiento de Plinio Corrêa de Oliveira, veremos que la sociedad orgánica no es sólo una sociedad que funciona bien porque sus miembros están en una relación orgánica, porque su raíz obtiene las necesarias nutrientes del conjunto del organismo social.
El ideal católico va mucho más allá, como la flecha de una catedral gótica:
es una sociedad en la que cada individuo, cada familia, cada barrio, asociación, municipio, región, dan una nota propia que deriva de la riqueza interior de sus componentes; de la originalidad, de las notas peculiares que el Creador dio a cada criatura humana. Es la idea enseñada por el magisterio pontificio, en especial del Papa Pío XII, sobre lo que es un verdadero pueblo, integrado por hombres y mujeres que saben cómo piensan, saben por qué piensan de determinada manera y conocen sus responsabilidades y derechos (ver "Nobleza y élites tradicionales análogas", del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, vol. I).
Nada más opuesto a los propósitos de los avasalladores conductores de masas, que subestimando al verdadero pueblo, pretenden llevarlo por la fuerza hacia la utopía devoradora.
En contraste con ésta, el ideal de sociedad orgánica rescata las notas peculiares y genuinas, con las que la vida social se asemeja a una melodía. Y este ideal de sociedad ha existido, en proporciones mayores o menores, como enseñan los Papas, y debe existir, debe volver, porque Dios..., como dijo García Moreno, "Dios no muere".
Los que se hundirán en el fracaso serán los regímenes socialistas que quieren someter y masificar a este "continente de la esperanza", que comienza a reaccionar.
A continuación, la primera nota. Sugerimos al lector hacer las correlaciones que su propia "aseidad" les sugiera, entre el texto y el mensaje sutil de las imágenes.
Cordialmente,
Pelayo
Nota I
No debemos ver la sociedad orgánica tan sólo como un conjunto de relaciones funcionales dentro de la sociedad, por la que cada grupo social absorbe, en el marco de su propia vida, los estímulos para resolver sus problemas; sino también como un fenómeno de opinión pública basado en la virtud individual de la “aseidad”.
Qué es la “aseidad”
La aseidad es una virtud de la que habla Santo Tomás de Aquino y que viene de la expresión latina “a se”; significa “sacar de sí”.
Es la virtud por la que el hombre, dotado por Dios de posibilidades, y potencialidades en el orden intelectual y en el espiritual, haciendo uso de ellas logra que pasen de potencia a acto; pasen de germen a algo que surge, se desarrolla, florece y fructifica. Es el sacar de sí las posibilidades que cada uno tiene en su interior a efectos de producir y de llevarlas a su pleno desarrollo.
Es por lo tanto aquella virtud por donde cada uno toma su originalidad en el sentido bueno de la palabra, por donde cada individuo es único e inconfundible en la obra de la Creación, y desarrolla todas sus cualidades en torno de esa nota fundamental, muy vinculada a la propia luz primordial y opuesta al pecado capital.
(Notas basadas en apuntes de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor)

jueves, 30 de julio de 2009

La altanería católica caballeresca de un pescador - Tipos humanos y sociedad orgánica - De la serie Ambientes, costumbres, civilizaciones


Trabajo diversión y trabajo heroísmo
Rostro largo, trazos finos y firmes, mirada penetrante y resuelta, teniendo, con vigor varonil, un gran remo, este pescador vasco tiene una profesión ruda en la que su alma se plasmó y se dignificó.
En todo el sentido de la palabra, él es un hombre.
Es un hombre que tiene la altanería caballeresca de un verdadero cristiano, de un católico auténtico. Toda su personalidad está marcada por el esfuerzo, la lucha y el riesgo.
Se ve que innumerables veces enfrentó los furores o las traiciones del océano, y los dominó. Y que está enteramente dispuesto a una serie incontable de otras empresas audaces.
Subyacente a la fisonomía de este trabajador, y al ambiente que ella trae aparejado, hay toda una concepción católica del trabajo y del dolor.
El sufrimiento existe. Pero es un don admirable de Dios para que el hombre, auxiliado por la gracia, temple y eleve su personalidad.
¿Qué sería este pescador sin las grandes luchas de su existencia? ¿No constituyen su genuina y rutilante gloria?
****************
Del artículo "Trabajo-diversión y trabajo-heroísmo", de la Serie "Ambientes, Costumbres, Civilizaciones", años 50-60, transcripto de "En busca de almas con alma"-"Extractos del pensamiento de Plinio Corrèa de Oliveira", recogidos por Leo Daniele, II serie, San Pablo, Brasil, 1998, Ed. Brasil de Amanha

martes, 21 de julio de 2009

¿Existe una altivez popular? - Condiciones para resolver la "cuestión social" - Estudios sobre sociedad orgánica





Vaquero de la región de Pará, en el Brasil

Continuamos observando y analizando textos sobre el inagotable y variado asunto de la Sociedad Orgánica. Hoy publicamos un comentario del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira sobre un vaquero de la región de Pará, en Brasil. Las analogías con nuestro "gaucho" saltan a la vista en muchos puntos, conservando ambos su identidad y naturales diferencias. Vamos a este rico y formativo ejercicio de interpretación de mentalidades.
¿EXISTE UNA ALTIVEZ POPULAR?
El estado de plebeyo puede y debe mostrarse tranquila y dignamente a la luz del sol, y el plebeyo puede y debe vivir en su estado con abundancia, con despreocupación –con nobleza, diríamos-, , sin sentir la necesidad de camuflarse de burgués.
¿Ganaría algo este hombre en despojarse de su magnífico sombrero aludo, untarse de cosméticos la cabeza, cambiar su ropa por una de estilo burgués, de confección y comprada en cuotas? ¿Dejar las vastedades del Pará por una esquina y un bar, y perderse, arreglado, perfumado, adelgazado en la multitud obrera “burguesiforme” de alguna gran ciudad?
En total consonancia con lo dicho, está el admirable tipo contemporáneo de “vaqueiro” paraense de la foto: obra maestra de fuerza, salud y equilibrio temperamental.
Acostumbrado al aire libre y puro, al ejercicio tonificante, a la mesa sobria pero abundante, al reposo largo pero auténtico del campo, domina los espacios y las incontables tropillas, con agilidad de verdadero “técnico”.
Aquello le brindó un desarrollo equilibrado de los nervios y del alma, reflejado en el porte varonil y elegante, en la expresión plácida pero vivaz del semblante.
Vaquero, lo es en todo su ser. ¡Pero cómo tiene y cómo expresa la modesta y espléndida dignidad que existe en ser un honesto y guapo vaquero de las inmensidades del Pará!
La cuestión social no podrá resolverse:
-mientras la mayor parte de la humanidad tenga vergüenza de la condición de vida que le es propia;
-mientras no vuelva a florecer un arte popular que haga brillar a los ojos de todos la fuerte, bella y noble dignidad del verdadero plebeyo;
-mientras no se le dé al obrero urbano y rural condiciones de vida materiales que hagan posible todo esto.
Ante todo mientras la templanza cristiana no expulse de la atmósfera contemporánea el tóxico de la Revolución*.
Y todas las clases, en lugar de soñar con una loca igualdad, no sepan amarse en Jesucristo Nuestro Señor; que quiso nacer hidalgo y trabajador manual, Príncipe de la Casa de David e hijo de carpintero, para hacer circular entre ellas las corrientes de amor de la caridad cristiana.
Transcripto de "En busca de almas con alma", Extractos del pensamineto de Plinio Corrêa de Oliveira recogidos por Leo Daniele, 2ª serie, San Pablo, 1998. El extracto hoy publicado es parte de un artículo de la citada serie "Ambientes - Costumbres - Civilizaciones", que escribía el Dr. Plinio para la revista "Catolicismo", únicos en su género (período 1960-65).



viernes, 17 de julio de 2009

Comentario: La indefensión de un pueblo carente de sociedad orgánica y de clases dirigentes auténticas que ocupen su lugar

La pseudo-democracia populista, demagógica, sin límites, es la consecuencia de la degradación de un pueblo al que se convierte en masa. Pío XII enseña que una democracia auténtica tiene como condición la existencia de un verdadero pueblo, constituido por personas y familias conscientes de sus obligaciones -en primer lugar hacia Dios-, y derechos legítimos, orgulloso y conocedor de su origen, idiosincrasia y tradiciones. Un pueblo con consciencia de sí mismo. De este modo, un verdadero pueblo va destilando sus clases dirigentes, y sus élites de dirigentes naturales en todas las camadas sociales.
A partir de los siglos XVI y XVII, el estado de los países occidentales se fue transformando en absoluto. Los cuerpos intermedios, las asambleas de clero, nobleza y pueblo, las asociaciones libres, los poderes municipales, las jurisdicciones variadas, las estirpes familiares nobles y plebeyas, en América los Cabildos y los vecinos, para citar algunos ejemplos, comenzaron a ser comprimidos por el absolutismo. Luego vino la Revolución Francesa y el poder absoluto napoleónico, que barrió los restos que aún quedaban de esos poderes intermedios entre el Estado y los individuos. El poder se concentró hasta el delirio con el super-estado comunista y las dictaduras nacional-socialistas. "Todo dentro del Estado y nada fuera del Estado" era una consigna de estos regímenes que se presentaban como alternativa contra el marxismo. Fue un largo proceso de aniquilación de todo lo que pudiera poner freno a los desbordes del poder central.
Los paises americanos adoptaron, en variada medida, las máximas de la Revolución Francesa. Aristocràticos en su cuna, fueron siendo profundamente modificados por el centralismo y el autoritarismo cada vez más demagógico y populista. El Estado comenzó a ser el gran "dios", el que mueve todo, el dueño de todo, el que dicta todas las leyes sin importarle la costumbre, ni los derechos adquiridos, ni la tradición, manejado por partidos políticos o por corrientes de poder en el fondo reducidas a una minoría. Ya que siempre la cúpula gobernante es una minoría, para bien o para mal.
Caso típico es la Venezuela de Chávez. Si Chávez llegó a donde llegó, es porque todas las vallas al poder absoluto, unipersonal y demagógico fueron derribadas. Sistemáticamente y a paso firme, va aboliendo todas las libertades, ante el silencio complaciente de quienes se rasgan las vestiduras por la reacción de los poderes republicanos hondureños contra el chavista Zelaya. ¿Còmo fue esto posible? Pues fueron relegadas al olvido las enseñanzas del magisterio tradicional de la Iglesia, que siempre sostuvo, aunque fuese con la voz serena y medida de los documentos y de los libros, que una sociedad ordenada necesita de una clase dirigente tradicional, y si es posible, si alcanza el nivel de excelencia requerido, de una aristocracia.
Estas ideas fueron y son vistas por muchos como la injusticia, el privilegio irrestricto y gratuito, la amenaza a la libertad. Sin embargo, la realidad cruda, los hechos -y contra los hechos no valen argumentos, enseña Santo Tomás- nos demuestran lo contrario.
Si queremos libertades legítimas, si queremos equilibrio, no permitamos que la estalolatría autoritaria que se pretende imponer en Iberoamérica triunfe.
Defendamos con firmeza dentro de la ley todas las libertades que aún quedan y lo que existe -que en Argentina es mucho- de clases dirigentes auténticas, de familias tradicionales, que tienen largas generaciones de servicios a la nación, de dirigentes y líderes naturales en todos los niveles y de todos los ámbitos, que los hay en las más variadas actividades, desde los sectores situados más alto hasta los más populares.
De lo contrario, lo que ocurre en Venezuela -que amenaza a Honduras con altanería- podrá extenderse como un cáncer y contagiar a todo el Continente.
Que la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América, proteja a su bienamado conjunto de naciones ibero-americanas, el mayor bloque católico del mundo, y fortalezca a quienes más pueden hacer para evitar esta desgracia general. (A continuación, la noticia).



Chávez planea cerrar unas 250 radios en Venezuela
La Cámara que agrupa la actividad denunció un "un atropello gigante" de parte del gobierno que planea retirar las licencias de transmisión de las emisoras que no actualizaron sus datos
Noticias de Exterior: Viernes 17 de julio de 2009 "La Nación", Buenos Aires

CARACAS (AFP).- La Cámara de la radio de Venezuela denunció "un atropello gigante" de parte del gobierno de Hugo Chávez, que a partir de hoy abrirá procedimientos para retirar las licencias de transmisión a 250 emisoras.

"Hay una espada de Damocles sobre nosotros. Estamos evidentemente ante un atropello gigante", dijo en rueda de prensa Nelson Belfort, presidente de esa cámara, al señalar que todavía no se conoce el nombre de las 250 emisoras a las que se podría retirar la concesión.

"Queremos que se sume y no que se reste, que se abran nuevas bandas. Hay por lo menos 300 dueños de radios y eso da una pluralidad a este medio de comunicación que ha beneficiado la calidad y la cantidad de contenidos", sostuvo Belfort.

"Estamos dispuestos a resolver problemas de carácter técnico, pero no a negociar principios. No puede ser que por el capricho de algún ministro se revoquen concesiones de radio", subrayó.

El ministro Diosdado Cabello, a cargo de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), anunció que entre este viernes y el lunes comenzará un proceso para "rescatar" las frecuencias de 250 emisoras que habrían quedado en situación ilegal por no actualizar sus datos ante ese ente estatal en un plazo que venció el 3 de julio.

"Muchos de los que no acudieron se basan en que están legales porque han ido a pagar sus impuestos, pero muchas personas que cometen delito pagan sus impuestos", dijo Cabello.

Además del retiro de esas 250 licencias de radio, a las que se sumarían 45 de televisión, Cabello ha propuesto que se limite por ley la conformación de los circuitos radiales, es decir, de las asociaciones de emisoras locales que trabajan en conjunto para transmitir a todo el país.

miércoles, 15 de julio de 2009

Sociedad Orgánica: lo normal es la existencia de clases diversas, armónicas gradaciones, y espontáneas interpenetraciones



Variedad de ambientes de una sociedad cristiana y orgánica. Arriba, la sala del Duque de Alba, tiene vigorosa categoría, marco adecuado para personas que tienen en sus manos importantes decisiones y una alta misión; junto a ella, una escena rural y popular, con una nota de abundancia, variedad y movimiento, como es la vida de la gente de campo. Abajo: las agencias de publicidad bien conocen las tendencias de sus clientes. A la izquierda, coloridas botellas de vino común de mesa: la forma, el tamaño, la tapa, indican un buen producto de consumo popular. A la derecha, una copa que se levanta con finura, un elegante barco pensativo, un escudo y dos maravillosas botellas de vino buscan atraer a un público de tendencias aristocráticas.

Lo normal en una sociedad bien ordenada, en una sociedad cristiana y orgánica, constituida de clases diversas, de armónicas gradaciones e interpenetradas unas en otras, es que haya abundancia para todos de los bienes indispensables para la existencia, como el alimento, la ropa, la vivienda, los remedios corrientes y los medios de transporte comunes.
Por el contrario, los bienes que son meramente convenientes y no necesarios, como los vinos de óptima calidad, las “Delikatessen”, las obras de arte, los tejidos preciosos, los medios de transporte lujosos, son mucho menos abundantes. Y, según el orden natural de las cosas, deben confluir hacia las clases dirigentes, más cultas, dotadas de más gusto para apreciarlas y de más capacidad para desenvolverse con ellos.
Estas consideraciones nos ponen en presencia de un trinomio: función dirigente, cultura, riqueza. Hay entre los elementos de ese trinomio una afinidad natural: la cultura es un predicado propio de quien dirige, y la riqueza es, a un mismo tiempo, instrumento de dirección y medio de destilar y de quintaesenciar la cultura.
* * *
Se trata ciertamente de conceptos banales. Sin embargo, la Revolución* de mil maneras los niega. Ella se opone a la diferencia de clases, cultura y fortuna. Bajo su inspiración, en muchos lugares donde falta lo necesario, se constituyen industrias de vistosas bagatelas, de objetos superfluos, baratos y sin duración, que le dan al pobre, de estómago vacío, la ilusión de ser rico. Y finalmente, gracias a las perturbaciones económicas y sociales que ella engendra por todas partes, el trinomio de que hablábamos se va descoyuntando.
Las clases tradicionales, que representan el factor educación, gusto, elevado estilo de vida, absorbidas por el placer o por la inercia, se van haciendo cada vez menos cultas y menos ricas. Las profesiones intelectuales, en que la instrucción es un medio de vida, se van encontrando en una situación económica cada vez más modesta, a la que corresponde una situación social cada vez más apagada. El dinero afluye en inmensas masas hacia elementos sin tradición, sin cultura, sin instrucción y sin gusto.
Y de ahí viene una serie de ideas falsas que en parte concurren a formar el ambiente de confusión en que vivimos.

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(*) Se refiere a la Revolución anticristiana, gnóstica e igualitaria (cf. "Revolución y Contra-Revolución")

Extractos de: "Finura y 'granfinismo' ", Sección Ambientes - Costumbres - Civilizaciones - Plinio Corrêa de Oliveira - Revista "Catolicismo" nº 112 - período 1960-65

miércoles, 8 de julio de 2009

9 de julio - Día de la Independencia - Seamos fieles al gran llamado de la Argentina católica y mariana



El 9 de julio de 1816, los ilustres integrantes del Congreso de Tucumán, miembros del Clero y de la aristocracia argentina y altoperuana, elegidos orgánicamente por los Cabildos, auténticos representantes de la Nación, declararon la Independencia. Al iniciar las sesiones, como era tradición en los cabildos hispanoamericanos, oyeron Misa del Espíritu Santo, pidiendo la inspiración divina para acto tan trascendental, manifestando así la voluntad del pueblo de defender la Santa Fe, las tradiciones y las leyes. Y Dios Nuestro Señor, por intermedio de la Ssma. Virgen, concedió su amparo a la Argentina.

Al celebrar este magno día, sepamos aprovechar este ejemplo de un pueblo gobernado por las personas consideradas de mayor mérito, de mayor representatividad, las más capacitadas por el orden natural de las cosas para conducir los destinos de nuestro querido País. Así podremos cumplir la alta misión a la que la Argentina ha sido llamada como exponente y defensora de la Civilización Cristiana.


lunes, 6 de julio de 2009

Sociedad orgánica y tipos humanos (II): "Padronización e imitación", de la serie Ambientes, Costumbres, Civilizaciones



Publicamos a continuación la 2ª nota, anunciada en la entrada anterior. Recomendamos la lectura de la Introducción, para facilitar el aprovechamiento de este artículo.
PADRONIZACION E IMITACION
Plinio Corrêa de Oliveira
Serie "Ambientes - Costumbres - Civilizaciones"
Nuestros lectores reconocerán de inmediato, en los clichés que publicamos hoy, el traje típico de la mucama bahiana y la indumentaria, también típica, de un elegante de bar (*) en los días que corren: dos trajes populares entre los cuales se puede establecer una comparación.
(*) elegante de botequim, en el original, lo que sería equivalente a un elegante de boliche, o de bar, o similares.
* * *
En el traje de la bahiana, nacido de las exigencias de la vida cotidiana, se reflejan admirablemente la índole, las dotes, la clase de encanto propio de una raza, así como las características de cierto lugar y de cierta época.
En varias de nuestras ciudades, se generalizó un tipo de elegante de taberna suburbano, con una indumentaria que, en sus líneas generales, es la de nuestros días, pero con ciertos pormenores peculiares: pantalón largo que se estrecha en el tobillo; cintura del pantalón casi a la altura del corazón; gran saco excesivamente largo, sombrero de copa baja y alas anchas.
Si el elegante es blanco, usa el famoso peinado “cola de pato”. Si es negro, se hizo planchar el pelo en un “peluquero”.
La mucama es lo que es: con toda razón se siente digna y feliz. Nuestro elegante, negro o blanco, trata de aparentar un dinero y una situación que no tiene. El traje de la mucama es la moldura de una personalidad. El traje del elegante es la moldura de una personalidad que no tiene.
Es que el traje de la mucama nació de una época en que la moda no estaba padronizada para todos, en que cada uno se sentía bien como estaba.
Y nuestro pobre “elegante”, rubio, moreno o negro, es hijo de una época en que la moda se estandarizó, y los trajes ya no tienen relación alguna con los individuos. De una época en que nadie vive satisfecho con lo que es, y por eso vive de imitar. ¿Cuál es la razón de lo ridículo de nuestro elegante? En último análisis, en estado agudo, el ridículo inherente a toda imitación.

Colección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira – Transcripto de “Catolicismo” nº 15 , marzo de 1952.

Comentario:
Lo de los trajes que ya no tienen relación alguna con los individuos, lo de una época en que nadie vive satisfecho con lo que es, y por eso vive de imitar, es de flagrante actualidad. Basta pensar en las disparatadas modas y actitudes de muchos jóvenes de hoy. Pobres jóvenes, carentes de una sociedad orgánica donde insertarse y desarrollar las aptitudes y la vocación propia de cada persona. Faltos del verdadero camino, van sin rumbo, buscando un sentido a la vida por vías erradas, de frustración en frustración. Felices jóvenes, que tienen la posibilidad de luchar por ese ideal católico explicitado por pensadores y hombres de acción como el clarividente autor de los artículos que anteceden. Ambos tienen en común el mostrar a personajes aristocráticos y populares auténticos, en contraste con los que no lo son, o no lo son plenamente: toda una escuela a disposición del joven o del hombre o mujer maduros de hoy!
Cordialmente,
Pelayo


domingo, 5 de julio de 2009

Sociedad Orgánica: Los tipos humanos y su descaracterización por el proceso masificador - "El aristócrata y la 'granfina' "



Introducción a dos artículos que ayudan a entender la Sociedad Orgánica
Estamos abordando el tema clave de la sociedad orgánica para ilustrar el valor incalculable de una civilización cristiana, sociedad cristianamente libre y equilibrada, armoniosamente jerárquica, conforme al orden natural creado por Dios, y regada por las gracias especiales prometidas por Nuestro Señor Jesucristo: “He venido para que tengan la vida y la tengan abundantemente” (S. Juan, X, 10).
Tema que debe necesariamente enriquecerse con el estudio de las realidades presentes y pasadas.
En primera línea en la materia se encuentra la inolvidable serie de artículos de “Ambientes – Costumbres – Civilizaciones”, que el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira publicó en la revista “Catolicismo”, a partir de mediados del siglo XX, de la que presentaremos dos notas (la segunda será publicada próximamente).
Los tiempos han cambiado tanto, que se hace difícil entender situaciones concretas de hace medio siglo vistas con los ojos de hoy.
Sin embargo, podemos comprender lo que el autor percibió con proverbial agudeza en aquel momento, descubriendo profundidades fascinantes de la realidad; vetas de enorme importancia para la luchapor la Civilización Cristiana que amplían el horizonte de la Contra-Revolución, cuya meta es la restauración de la Cristiandad.
Tipos humanos y sociedad orgánica
En la sociedad orgánica, los tipos humanos tienden a la plenitud, sin confundirse unos con otros.
El obrero, el burgués, el aristócrata, y la armoniosa variedad de oficios, roles y modalidades, se ejercen con cristiana alegría de vivir, al soplo de la gracia de Dios concedida maternalmente por la Virgen.
Al contrario, la Revolución gnóstica e igualitaria trata de descaracterizar, de desnaturalizar, de hacer que todo lo típico se marchite.
A continuación lo veremos en dos ejemplos, uno correspondiente a la clase alta y otro a la clase popular (texto que será completado en breve).

EL ARISTOCRATA Y LA GRANFINA*
(N. de la R.: podríamos traducirlo como: "El aristócrata y la dama de jet-set")
Plinio Corrêa de Oliveira
Sección Ambientes - Costumbres - Civilizaciones

Lady Diana Cooper descansa junto a una estatua en el parque del Castillo de Chantilly, histórica mansión de los Príncipes de Condé. Esta fotografía fue sacada en 1945, cuando Lord Cooper, su marido, ejercía las funciones de embajador británico en Paris. Lady Cooper, generalmente admirada en la capital francesa por su inteligencia y finura, mantenía en los salones de la embajada británica un ambiente de alto gusto y distinción, siendo una de las figuras centrales de la vida social parisiense de entonces. Ella encarna, pues, una aristócrata según el gusto y el estilo del siglo XX, o sea lo que el lenguaje corriente llama una granfina.
La estatua, por el contrario, representa a un aristócrata según el estilo y el gusto del siglo XVIII. El contraste es flagrante y expresa mucho más que una simple diferencia de concepciones estéticas. Manifiesta dos modos de ser enteramente diferentes, y bien representativos de las concepciones y del género de vida de las élites sociales europeas en dos épocas diversas.
En el gentilhombre del siglo XVIII la expresión de la fisonomía, el porte, el gesto, el traje expresan la idea de que la existencia de élites sociales no sólo es justa sino deseable, y que la superioridad de cultura, de modales y de gusto de sus miembros debe naturalmente manifestarse con el máximo de precisión, realce y requinte.
Por el contrario, la aristócrata del siglo XX está camuflada. Su traje es, en todo y por todo, el de una trabajadora manual. La posición es elegante, y expresa como involuntariamente una distinción que ya no se atreve a afirmarse plenamente a la luz del día; una distinción que, por así decirlo, le pide disculpas al transeúnte común por existir: disculpas tan humildes que, para que la distinción no choque demasiado, se vela en los trajes de una campesina.
¿No es a ojos vistas éste, por otro lado, el sentido de la proletarización creciente de modales, de ambiente, de vida y de los trajes de las élites “granfinas” en todo Occidente?

Colección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira – Transcripto de “Catolicismo” nº 2, febrero de 1951.
(*) granfina es un término que señala a una persona de jet-set, ambiente en general refractario a la idea de aristocracia auténtica y abierto a la extravagancia y el mal gusto exhibicionista de poder económico, donde frecuentemente se encuentran hombres y mujeres ricos pero sin distinción, favorecidos por los "mass media", que desprecian a los verdaderos aristócratas, más cuando son católicos. En el caso del artículo, está dicho que Lady Diana Cooper mantenía ambientes de buen gusto, por lo que el lector sabrá hacer las adaptaciones del caso.
Comentario
El bien común de la sociedad requiere de personas de élite, aristócratas que no se camuflen sino que sean verdaderos modelos de virtud y excelencia para toda la sociedad. El pueblo se beneficia enormemente cuando en las clases elevadas brillan los valores de una verdadera aristocracia -lo opuesto del espíritu "jet-set".
Cordialmente,
Pelayo

lunes, 22 de junio de 2009

La sociedad orgánica en el Tucumán hispano-indígena











En el Tucumán, llamado por sociólogos serios "El salón habsburguiano" (para diferenciarlo de Buenos Aires -"el salón borbónico"), floreció ampliamente la sociedad orgánica, con sus estirpes señoriales, indias y populares, sus fuertes tradiciones de Fe, y sus estilos arquitectónicos con sabor a fortalezas, en medio del escenario grandioso de sus altas cumbres. Mucho de ese pasado tiene sorprendente vigencia, como en la renovación del "pacto de fidelidad" al Señor y a la Virgen del Milagro durante sus Fiestas Patronales de mediados de septiembre en Salta. Esa vigencia es una reserva y una promesa para el futuro.

Continuamos el desarrollo del tema "Sociedad Orgánica" iniciado en entrada anterior (ver : La sociedad orgánica, jerárquica, armónica y familiar, 27.V.09)

La sociedad orgánica en el Tucumán
Vimos algo de eso reflejado en el pícaro que se refugió en la ermita de los santos patronos de Ibatín, que le valió de santuario o refugio inviolable. Lo vemos en la carta afectuosa que el Maestre de Campo don Leandro Ponce de León le dirige a su encomendada, la india Bárbara Romero, tratándola de "hija mía Barbolita", aconsejándola como "vuestro encomendero", que el Dr. Prudencio Bustos Argañaraz reproduce en su "Manual de Historia Argentina"[i]. En las juntas de vecinos, como la que convocó Mercado y Villacorta en la ajetreada Londres para tratar de la Guerra, con la presencia de los encomenderos Juan Gregorio Bazán, Antonio del Moral, Lucas de Figueroa y Mendoza, Gabriel Sarmiento de Vega y otros notables de la Gobernación…
…En el carácter protector de los buenos gobernantes de entonces, como Ramírez de Velasco, "padre de todos y procurando acomodar las hijas de los conquistadores huérfanas en estado", como manifestaron los vecinos de San Miguel. Junto a él, estaba la figura maternal de su mujer, Doña Catalina de Ugarte, quien “con su caridad y afabilidad deseaba el bien y era muy gran consuelo en la tierra por ser tan buena intercedora y onrradora de todos y animadora de lo bueno"
[ii], como dijeron los de Santiago del Estero[1].
La "cité antique" del Tucumán tenía un alma, y era el Cabildo, palabra que evoca reminiscencias profundas en el verdadero argentino identificado con su tradición. Allí se expresaba la voluntad de los vecinos principales, representantes auténticos de sus clanes familiares, sus paniaguados y sus encomendados –indígenas a quienes frecuentemente querían como a hijos
[2] en esa sociedad que se honraba en ser auténticamente paternalista.
No sólo los grandes decidían los rumbos de la historia. Aquí no hubo espartanos e ilotas, como en ninguna parte del mundo donde se estableció la civilización católica, jerárquica y familiar. Dada la unión de la Iglesia y el Estado, en fecundas interacciones los gobernantes se ocupaban del bien espiritual de los gobernados, como los Obispos y sacerdotes se ocupaban de que el gobernador Mercado y Villacorta viajara con el decoro debito a su alta investidura; o de que los indios adquiriesen hábitos de higiene, usasen mesas y durmiesen en camas, como lo quería el Concilio Límense convocado por el gran Santo Toribio de Mogrobejo, Arzobispo de los Reyes.
Fue éste otra gran luminaria que nos alumbró desde la capital del virreinato al que pertenecimos por espacio de dos siglos y tres décadas, período que se intentó tapar con los 30 años de existencia del Virreinato del Río de la Plata en el que, de reinos, pasamos a ser colonias -de hecho, no de derecho
[iii].

[1] Llama la atención que tantos científicos de la Historia y de la Antropología pasen por alto sistemáticamente estas realidades, porque no se ajustan a sus esquemas, lo que los distancia irremediablemente de los hechos. Realidades como “caridad”, “afabilidad”, “honrar”, “consuelo”, brillan por su ausencia, como también en las obras y el espíritu de aquel corrosivo filósofo contemporáneo de Rosas, para quien la lucha de clases y el conflicto mueven al mundo. Me refiero a Carlos Marx.
[2] Así lo declaran varios encomenderos en la Visita del Oidor Martínez Lujan de Vargas a !as encomiendas de La Rioja, transcriptas en el documentado estudio de la Dra. Roxana Boixadós y de Carlos E. Zanoli "La visita de Lujan de Vargas a las encomiendas de La Rioja y Jujuy (1693-1694) - Estudios preliminares y fuentes", Ed. Univ. Nac. de Quilmes, 2003. Y les creemos, pues está en el orden natural de las cosas y porque el amor entre grandes y pequeños es propio de una civilización cristiana.

[i] "Manual de Historia Argentina", Ed. Eudecor, p. 117.

[ii] Roberto Levillier, "Nueva Crónica de la Conquista del Tucumán", t. III, pp. 223-4.

[iii] Cf. Tulio Halperin Donghi, "La revolución rioplatense y su contexto americano", en "Nueva Historia de la Nación Argentina", Academia Nacional de la Historia, Ed. Planeta, t. IV , p 249 y ss., en especial pp. 253-4.


Textos extraídos del ensayo : "Devisadero de luces doradas en...aquel reino del Tucumán", de L. Mesquita Errea, in "CRONICAS del TUCUMAN" nº 1, La Rioja, 2008