jueves, 28 de junio de 2012
¡Pobre de aquel que se adentraba en aquellos montes impenetrables! - El guerrero y el caballo en la gesta hispanoamericana (7ª nota)
El cerro desde donde San Bernardo salvó a Salta de la ferocidad
de las tribus del Chaco era el observatorio de los gauchos, en la heroica guerra de partidas que frenó las invasiones en la frontera del Norte argentino
Los gauchos salteños se ufanan de haber combatido bajo las órdenes
de Güemes y de sus lugartenientes, como Luis Burela, propietarios rurales y líderes naturales
El general absolutista los pintaría más tarde, con despecho, en estos términos: “Manteniéndose ocultos como conejos en los bosques hasta encontrar la ocasión de hacer la suya; de manera que los soldados de Dragones [n.:los de Saturnino Castro, que contribuyeron eficazmente al triunfo español en Vilcapugio] , que siempre fueron valientes, llegaron a acobardarse de una gente tan despreciable, que sólo el nombre de gauchos lo miraban con horror” (ap. Be nencia). ¡Vaya conejos, que infundían tanto pavor a los veteranos de Pezuela!
Su observatorio era el cerro San Bernardo y las lomas cercanas. Burela era uno de los jefes de partidas que hostilizaban la ciudad, espiando los menores movimientos. Cada vez que salían pelotones del ejército español a procurarse recursos hacían disparos en señal de alarma.
Los otros jefes gauchos aprontaban sus jinetes para dar batalla y llegado el momento preciso caían de improviso sobre los ocupantes, en un paraje estudiado. Para éstos, perseguir y aniquilar a este enemigo sorpresivo y huidizo era tarea superior a sus posibilidades, refiere Luis Arturo Torino, ya que los soldados no conocían el admirable arte de correr a caballo por el monte, ni sus sendas intrincadas e invisibles para el ojo no acostumbrado. ¡Pobre de aquel que temerariamente se introducía en aquellos garabatales e impenetrables enramadas! No tardaba en extraviarse y convertirse en fácil presa de sus baquianos e implacables cazadores.
Así, al llegar el propio Comandante en Jefe General Pezuela a Salta, se dio con que lo esperaban 4.000 gauchos armados de lanzas, lazos, boleadoras y escasas armas de fuego, un tipo de guerra muy difícil de sofocar en el terreno montuoso y quebrado,
Envía dos columnas militares a explorar las sendas rutas a Tucumán y recoger víveres, mulas y caballerías. También intenta atraer a San Martín a Salta a una batalla campal de la que esperaba salir victorioso.
La primera columna no pudo pasar de Cobos. Los gauchos de La Frontera, mandados por Güemes, la acosaron de manera tan tenaz y vigorosa que abandonó el proyecto volviendo con menos efectivos y las manos vacías.
La segunda columna tenía que llegar a Guachi pas. Partió el 10 de junio tomando el camino real. El comandante Pedro de Zabala y su segundo, Luis Burela, repliegan sus fuerzas a Sumalao, santuario del milagroso Señor y famosa feria comercial que evocó Concolorcorvo.
El degüello de un esclavo –“tan demencial como innecesario”- enardeció hasta el paroxismo a los gauchos, que lo presenciaban desde los oteros cercanos.
Cerca de El Carril, muy temprano, atacan por sorpresa a los peninsulares, que se retiran a la Estancia El Bañado, a almorzar, lo que es frustrado por los recios ataques de las partidas.
Toman el camino de vuelta. Por el callejón que llevaba a los rastrojos de Calixto Gauna, propietario en Sumalao, fueron atacados por Burela, hijo político del legendario jinete, más los efectivos de Manuel Gómez, quienes les tendieron una emboscada disparándoles con tanto acierto que derribaron a un oficial y seis soldados a la primera descarga. Los españoles empavorecidos se retiraron vertiginosamente, evitando romper la formación, que hubiera significado su aniquilamiento, dice Torino.
Las fuerzas gauchas los persiguen hasta La Merced, causándoles bajas en los caminos estrechos. Al día siguiente continuó el hostigamiento hasta que, al llegar al Río Ancho, hombres y caballos no pudiendo más se ven forzados a parar.
Los españoles volvieron a Salta con semblante de terror y manos vacías de noticias y ganados. Hasta una carga de trigo, su único botín, les fue arrebatada en los combates.
(Continúa próximamente)
sábado, 23 de junio de 2012
Amanecer de Fe y esperanza en el NOA: Jornada por la Civ. Cristiana y Convocatoria a las familias fieles a la Tradición
Comisión Organizadora:
civilizacioncristianaymariana@gmail.com
Estimados amigos:
En el momento en que nuestra patria y lo que resta de Cristiandad en el mundo se encuentran gravemente amenazadas por la ofensiva mundial de la Revolución anticristiana, invitamos a todos los que quieren defender esos sagrados valores a las dos reuniones siguientes, que ponemos bajo el Patrocinio del Señor y de la Virgen del Milagro:
I)
VIII Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civilización Cristiana – 31 de agosto y 1º de septiembre de 2012 (declarada de interés por la Hon. Cámara de Diputados de Salta)
BOSQUEJO DE PROGRAMA
Adelantamos algunos temas a tratar:
Panel-debate I:
• La manipulación de los medios masivos de comunicación: formadores y deformadores de opinión
Panel-debate II:
• La embestida de los nuevos medios de comunicación sobre nuestros jóvenes – Participarán estudiantes y profesionales
Rol de la Ssma. Virgen:
• La mística ciudad de Dios: Misterios de la vida de Nuestra Señora conforme las visiones de Sor María de Agreda
Convocatorias de la hora presente:
• Misión y llamado a las clases dirigentes auténticas:
Nobleza y élites tradicionales análogas en Hispanoamérica:
origen, desarrollo, problemática y perspectivas actuales
Revolución cultural
• Refutando el audaz intento neomarxista de deformar la figura de don Martín Miguel de Güemes en base a postulados de la lucha de clases
• Ofensiva anticristiana contra la Familia y la Vida
Fe y tradición:
• Devoción al Santo Cristo en Santiago del Estero
Nuestra identidad histórica tradicional:
• Costumbres populares argentinas – Las pulperías
El programa se encuentra en preparación. Se agregarán otros temas y puede haber modificaciones. Se ruega consultar a: civilizacioncristianaymariana@gmail.com
II)
La contribución esencial de las familias fieles a la Tradición católica argentina ante la crisis contemporánea – I) Conversación-debate - II) Presentación de trabajos breves sobre historias y tradiciones familiares
Miércoles 29 de agosto de 2012 – 18.30 a 20.15 hs.
Parte I) ¿Cómo es una sociedad de acuerdo al magisterio pontificio tradicional? – Los sistemas de gobierno a la luz de la doctrina católica – La misión de la clase dirigente tradicional y de las familias fieles a la Tradición en todos los niveles sociales en el momento actual
Breve exposición teórica – Conversación-debate
II) Historias y tradiciones de familia referidas a personajes o conjuntos familiares que sirvieron al bien común.
Nota: invitamos cordialmente a presentar y exponer trabajos (con o sin ilustraciones). Los mismos no deben exceder de 500 palabras para dar lugar a la intervención de varios. El tiempo máximo será de 10 minutos por expositor.
Quienes lo deseen pueden enviar por mail uno o varios trabajos dentro del límite fijado, para ser incluidos en la programación, y/o publicados en el sitio Argentina, señorío y esplendor http://argentinagrandeza.blogspot.com/
No siéndonos posible por razones de organización resumir textos, tan sólo serán incluidos en la exposición trabajos que respondan a esas características, que deben previamente ser aceptados por la comisión revisora.
Cordialmente,
en Cristo Rey y María Reina,
COMISION ORGANIZADORA, con el auspicio de numerosas instituciones,
Informes, sugerencias, consultas: civilizacioncristianaymariana@gmail.com
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Comisión Don Pelayo adhiere y participa de esta convocatoria tan auspiciosa e invita a participar a todos sus lectores y amigos, rogando al Señor y a la Virgen del Milagro
por ella y todos sus participantes y organizadores
jueves, 14 de junio de 2012
Conversación-debate en Salta: Las clases dirigentes tradicionales ¿pueden dar una cooperación efectiva a la solución de la crisis contemporánea?
de Fe que hicieron patria, herederos de las figuras señeras de la Civilización Cristiana...
Su aporte es necesario: ¡lo esperamos!
Salta, 29 de agosto de 2012 - 18.30 hs. - (Oportunamente confirmaremos el lugar de la reunión).
Comisión Don Pelayo
Centro Cultural Juan Ramírez de Velasco, Gobernador del Tucumán
Comisión Organizadora de la VIII Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civilización Cristiana y la Familia (Salta, 31 de agosto y 1º de septiembre de 2012)
Agradecemos su difusión
domingo, 3 de junio de 2012
Los huevos de Pascua de Fabergé
presente del Zar Nicolás II a su madre.
viernes, 25 de mayo de 2012
Nobleza de una dama salteña, Señora de Olañeta, en tiempos de la Emancipación
Conde d'Eu, por F. X. Winterhalter -
Abajo: Condesa Pushkin, por F. X. Winterhalter
viernes, 11 de mayo de 2012
Los hacendados salteños resisten al absolutismo - El guerrero y el caballo en la gesta hispanoamericana (6ª nota)
Don Luis Burela los convoca a la resistencia armada, a la salida de la misa dominical, como lo cuentan Luis Arturo Torino y otros autores.
-“… ¿con qué armas? , le preguntaron.
-“¡Con las que les quitaremos!”, respondió presto Burela, y a pedido de los presentes se puso al frente de la resistencia.
Cumplía esta misión confiscatoria el Teniente cuzqueño Ezenarro, que dirigía una partida de 30 soldados de caballería. Soberbio y altanero, se incautaba de los animales que encontraba, sin pagar nada. Tres horas después regresaba Burela, con sus peones y los paisanos de sus amigos, cayendo sobre el pelotón, desarmándolo y haciéndolos prisioneros, jefe incluido.
No se quedó allí pues había decidido arriesgar su holgada situación económica y el plácido entorno familiar que endulzaba su pacífica y bucólica existencia poniéndose a la cabeza de sus gauchos.
Sin esperar la reacción de los realistas, salió a campaña, capitaneando 60 hombres armados de tercerolas y sables quitados al enemigo. Avanzó en dirección a Salta a esperar a los efectivos que saldrían a castigar su rebelión, lo que ocurrió a la madrugada siguiente.
Escondiendo sus efectivos en la espesura, les cayó de súbito por la retaguardia, consiguiendo con la sorpresa apresarlos a todos. Luego los remitió con los anteriores a Tucumán, a disposición de la autoridad militar. ¡Admirable golpe!
A su vez don Pedro de Zabala, propietario de El Carril, se levantaba en actitud belicosa, organizando los gauchos de sus dominios de San Agustín, formando el “Escuadrón de Zabala”, para pelear en la Guerra Gaucha con 60 hombres.
En Salta, con la victoria lograda poco después por Güemes sobre Saturnino Castro en el Tus cal de Velarde, la guerra de partidas avanza.
“Velarde es en esta guerra de recursos un modelo de emboscada táctica. A una legua de Salta, entre los espesos montes que flanquean el camino, ocultó el caudillo la fuerza de la encamisada [nota: ataque que en la guerra antigua se hacía de noche con camisas blancas]. Una partida empieza a tirotear las avanzadas y Castro, con ochenta dragones, sale a exterminarla. Hábilmente lo conducen al lugar elegido donde surgen del monte con gran ruido los jinetes salteños. Unos pocos enemigos, a uña de caballo, se salvan de los sables y machetes de los gauchos” (Be nencia).
Los gauchos se van adueñando también de la periferia de Salta, obstruyendo las comunicaciones de los invasores con Jujuy.
Había refriegas casi diarias dentro de las mismas calles del pueblo, en que se manifestaba su forma típica de pelea: arrebataban con el lazo, según palabras de Pezuela, a todo soldado realista que se alejara, aunque fuera a una cuadra de la plaza principal.
(continúa próximamente)
sábado, 14 de abril de 2012
"...fue la chouannerie, flor caballeresca y santa, nacida del apostolado de San Luis María Grignion de Montfort..."

“Cuando en 1789 la creciente lo arrastraba todo, y los ‘imprevisores’ lloraban, transigían, huían o morían, sólo chocó contra un obstáculo. Fue la Chouannerie, flor caballeresca y santa, nacida del apostolado de San Luis María Grignion de Montfort. Son los premios de quienes saben prever” (**).
Plinio Corrêa de Oliveira
Notas y fuentes bibliográficas
(*) “Revolución y Contra-Revolución”, edición on line, Introducción a la edición argentina. Tradición, Familia, Propiedad, 1992.
(**) Plinio Corrêa de Oliveira, “El Reino de María, realización de un mundo mejor”, Catolicismo nº 55, julio de 1955).
Leer texto completo en el portal amigo Argentina señorío y esplendor, 14 de abril de 2012sábado, 24 de marzo de 2012
Un joven elegantísimo y de rara belleza: el Arcángel Gabriel - Contraste con el miserabilismo presentado como "simplicidad"

El orden común de ilustrar a los espíritus angélicos
Habló Su Majestad Divina al santo arcángel Gabriel con aquella voz o palabra con que les intima su santa voluntad. Y aunque en el orden común que sigue Dios para ilustrar a los espíritus angélicos comienza por los superiores, para que purifiquen e iluminen a los inferiores por su orden hasta llegar a los últimos, en esta ocasión no fue así, porque inmediatamente recibió este santo Arcángel del mismo Señor la embajada.
Esplendores, belleza y elegancia de los ángeles en su forma visible
Obedeciendo con especial gozo el soberano príncipe Gabriel al divino mandato, descendió del supremo cielo acompañado de muchos millares de ángeles hermosísimos que le seguían en forma visible. La de este Príncipe y legado era como de un joven elegantísimo y de rara belleza; su rostro estaba refulgente y despedía muchos rayos de resplandor; su semblante era grave y majestuoso, sus pasos medidos, las acciones compuestas, sus palabras ponderosas y eficaces, y todo él representaba, entre severidad y agrado, mayor semejanza con la Divinidad que otros ángeles de los que había visto la divina Señora hasta entonces en aquella forma. Llevaba diadema de singular resplandor, y sus vestiduras rozagantes descubrían varios colores, pero todos refulgentes y brillantes; y en el pecho llevaba como engastada una cruz bellísima que descubría el misterio de la Encarnación, a que se encaminaba su embajada, y todas estas circunstancias solicitaron más la atención y afecto de la Reina, Nuestra Señora.
Fuente: “Vida de la Virgen María”, según la Venerable Sor María de Jesús de Agreda
– Barcelona – Montaner y Simón, editores – pp. 76 y siguientes
Comentario: Dios ama la jerarquía y la elegancia. ¿Qué pensará de tantos ambientes, inclusive en lugares sagrados, donde reina la farándula y la falta de elegancia, so pretexto de "espontaneidad", "simplicidad" y "humildad"? ¿No son una contestación miserabilista a la voluntad divina?
El guerrero y el caballo... - 5ª nota - "Tenían armas, equipo, caballos propios y un profundo amor a la tierra...no era una sociedad ovejuna"
Estanciero boleando suris - Cuadro de Rugendas
Luego de Vilcapugio y Ayohuma, el Ejército del Alto Perú estaba reducido a “los tristes fragmentos de un ejército derrotado” –según escribió San Martín al Triunvirato. Así, la entrada de los realistas vencedores a nuestro territorio se encontraba expedita. El 16 de enero de 1814, el General español Juan Ramírez y Orozco ocupa Jujuy; desde allí manda a Salta una avanzada al mando del Coronel Saturnino Castro, que procede a tomarla cinco días después.
La situación era perturbadora para los pueblos del Valle de Lerma, acostumbrados a la amable existencia rural de poblados, fincas y haciendas que constituían su característico modo de vida.
Julio Be nencia traza un admirable cuadro de aquella sociedad criolla fronteriza, “rudimentaria y vigorosa”. “Estos campesinos, que utilizaban diestramente el lazo, seguros baquianos, expertos en seguir huellas, se habían endurecido en el trabajo rural, dominando a los toros bravos y a las reses cerriles que poblaban los montes. Dotados de una fortaleza física excepcional, eran tanto o más duros que sus hermanos de las pampas. No ignoraban el arte de la guerra y desde fines del siglo anterior hasta 1808, la hicieron contra los indios infieles de la frontera chaqueña, integrando milicias voluntarias, acreditando arrojo y sobriedad en una lucha en la cual no se perdonaba la vida al vencido.
“No eran desheredados; arrendaban parcelas de la finca pagando el canon en especies. Creyentes sinceros e infaltables a las funciones religiosas, practicaban noblemente las leyes de la hospitalidad. Tenían armas, equipo, rebaños, caballos propios y por encima de todo un profundo amor a la tierra, germen del futuro federalismo.
“La familia y la chacra, situada casi siempre en el fundo de sus antepasados, absorbían sus cuidados. A esta última dedicaban los momentos libres de las tareas pastoriles. El terruño y los afectos los hicieron propensos al idealismo, lo que no disminuía la fiereza heredada de los antiguos humahuacas y calchaquíes”.
No era una sociedad ovejuna y dependiente donde el absolutismo iba a intentar imponerse. Tal vez no hubiera estado en sus objetivos si no fuese que las fuerzas de ocupación necesitaban remontar sus caballadas y alimentar sus combatientes. No tardaron en enviar contingentes militares para incautarse de reses y montas. Los hacendados salteños, justamente alarmados, se dispusieron a defender el fruto de su trabajo y el sustento de sus peones y familias.
ComentarioEl criollo supo luchar por su amor al terruño y su independencia, derivada de su carácter de propietario, grande o pequeño. No era una sociedad ovejuna y dependiente como la que quieren imponer ciertos políticos y gobernantes que avasallan todas las libertades legítimas y temen al verdadero pueblo.
jueves, 15 de marzo de 2012
Un Apóstol contrarrevolucionario en la tormenta de la Rev. Francesa - En lucha con gobernantes anticristianos y eclesiásticos colaboracionistas

San Clemente María Hofbauer,
un apostol contrarrevolucionario
Reedificó las murallas del Sacro Imperio y de las almas
en la tormenta de la Revolución Francesa
No muchos lectores conocen la vida llena de luchas y aventuras de un gran santo de la época contemporánea: San Clemente María Hofbauer, elevado a los altares y designado Patrono de Viena por San Pío X.
Como santo que era, fue contrario en ideas y espíritu a la Revolución anticristiana (v. “Revolución y Contra-Revolución” del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, ed. digital); y lo que más se destaca de su acción es la lucha incansable contra las tendencias e ideas revolucionarias de su tiempo.
La infancia transcurrió en su natal Moravia, pequeño y fértil país perteneciente entonces al Imperio Austríaco, heredero directo del Sacro Imperio Romano Germánico cuyo fin fue provocado por las armas de Napoleón, que exportó la Revolución Francesa y era llamado entonces “el Anticristo”.
De familia campesina saludable y numerosa, hijo de un pequeño propietario, recibió -especialmente de su madre- una eximia educación católica, basada en el sacrificio y el hacerle frente a las pruebas, el rezo del Rosario y la Historia Sagrada.
Cuando en clase se narraban hechos heroicos protagonizados por los justos de cualquier tiempo y lugar, él transbordaba de entusiasmo y daba vivas al héroe. A veces soñaba que estaba la maternal Emperatriz María Teresa rodeada de feroces turcos mahometanos y él llegaba a caballo a liberarla.
Se fue formando en su espíritu la idea de seguir la carrera militar, como sus hermanos mayores, al par que admiraba, como otra especie de milicia, la vocación misionera.
La madurez del joven le fue haciendo ver cuánta necesidad había de luchadores por la Fe católica, en una época en que las ideas de la Revolución Francesa destruían las tradiciones y el estilo de vida de la Cristiandad.
Esto lo decidió por la vocación sacerdotal, probando en monasterios e institutos religiosos, sin encontrar lo que buscaba. Por todas partes chocaba con el espíritu de la "Ilustración", que envenenaba las almas con veleidades deístas y teorías igualitarias que repugnaban su simple y profunda formación tradicionalista.
Peregrino y emprendedor inagotable, la mano de Dios lo llevó a la Congregación fundada poco antes por San Alfonso María de Ligorio, quien tuvo una visión consoladora, antes de morir, contemplando el futuro glorioso de su obra por la fidelidad del enérgico joven germano, ordenado sacerdote redentorista en 1785.
La inestable situación política provocada por la Revolución Francesa lo disuadió de actuar en tierras de la Casa de Austria, dirigiéndose a Varsovia donde formó un vigoroso movimiento católico en torno a la Iglesia de San Benno, lo que le atrajo el odio de poderosos enemigos de la Cristiandad.
Curiosamente, éstos se apoyaban no poco en clérigos y dignatarios eclesiásticos para perseguir más cómodamente al Padre Hofbauer y sus valientes colaboradores. El Rey de Prusia –protestante- exigía la aprobación previa de los párrocos católicos para cualquier prédica que quisieran hacer los hofbauerianos en sus tierras.
Entre tanto, San Clemente hacía permanentes viajes a distintos puntos donde pensaba extender la Congregación. Pero las ideas liberales anticristianas habían avanzado terriblemente inclusive en el Clero.
Un ejemplo es la persecución que sufrió al comenzar su misión en la Iglesia de Santa María del Pino, en la Selva Negra. El cuño tradicional de su apostolado la atraía muchedumbres de pueblo fiel, al par que las iglesias de sacerdotes tibios o revolucionarios quedaban vacías. Los malos párrocos se quejaban, furiosos, y levantaban en su contra toda especie de calumnias, como lo hacían los jansenistas en Francia contra San Luis María Grignion de Montfort. Uno de ellos llegó al extremo de amenazar negarles la comunión pascual a los fieles que asistiesen a estas meditaciones (cf. E r win Dudel, "Klemens Hofbauer", Bonn, 1970, p, 91),
Por detrás de estos acontecimientos, se hacía sentir la acción del Obispo Wessenberg, ligado a la secta de los Iluministas de Baviera, precursores del comunismo que promovían “la abolición de la Religión, la Familia y la Propiedad”, como dice el Abbé Barruel en sus famosas Memorias para servir a la historia del Jacobinismo. Este Obispo comprometido con las logias prestaba oídos a todas las quejas contra el P. Hofbauer. La región pertenecía al Archiduque Fernando, protector del santo, pero al perderlas, quedó Mons. Wessenberg a sus anchas para suspender arbitraria y totalmente la actuación de los redentoristas. “Nunca hubiese pensado que vuestro bondadoso corazón fuese capaz de castigarme con tanta dureza”, le escribió San Clemente al Obispo (ibid., p. 99). Pero todo fue inútil y tuvieron que irse. El pueblo fiel los acompañó un largo trecho, pues su sentido católico le indicaba quiénes estaban del lado de Dios.
La injusticia produjo tal indignación que estalló un desorden y el párroco Höhn –principal instigador- tuvo que huir, sin poder regresar jamás.
Polonia había caído en manos de Napoleón, “el jacobino coronado” (cf. Ranke), quien se interesaba personalmente y en detalle por las actividades del P.Hofbauer. ¡El olfato de los enemigos de la Iglesia no se equivoca!
No tardó en hallar un pretexto para clausurar la misión de San Benno y expulsar a quien tanto había hecho por Varsovia. La obra de 20 años quedó reducida a cenizas, aunque sin duda vive en la catolicidad del pueblo polaco. San Clemente María Hofbauer, con 57 años, debía comenzar todo de nuevo desde cero. Paradójicamente, no era el ocaso sino el auge de la acción lo que se venía.
Comenzaba su apostolado inmortal en la esplendorosa capital del Imperio. La juventud aristocrática, los encumbrados miembros del Congreso de Viena y de la Corte imperial, los partidarios del orden de los más diversos orígenes y numeroso pueblo fiel son el impresionante campo de acción del ya entonces célebre Vicario General Hofbauer. Funda asociaciones, inspira círculos de personas influyentes que a su vez establecen colegios y otras sociedades, interviene en cuestiones políticas esenciales para la sociedad temporal católica, y se convierte en foco de irradiación que ilumina a Viena y desde allí se difunde por todo el orbe católico. Escritores prestigiosos como Schlegel, Adam Müller, Eichendorff, Brentano, reflejan en su prolífica obra mucho del espíritu hofbaueriano.
Pero sus enemigos tampoco permanecen inactivos. El Canónigo Gruber, Vicario capitular de la Catedral de San Esteban lo visita al regente del Imperio, Archiduque Rainiero, llevándole para su firma un decreto de expulsión del P. Hofbauer. El Archiduque lo oye en silencio, y cuando termina, lo despide con las siguientes palabras: "Si me permite darle mi opinión, concisamente, estimo que aquí no hace falta un Padre Hofbauer sino por lo menos seis como él. ¡Buenas tardes, señor Vicario capitular!".
El Emperador Francisco I, a su vuelta de Roma, lo llama a San Clemente María y, luego de abrazarlo, le autoriza por fin el establecimiento del primer convento redentorista en Austria. Gruber se entera y cae en cama, para no levantarse más... ("El Pe. Hofbauer –el portaestandarte de Dios", W. Hünermann, Innsbruck, pp. 321 y ss.).
Se realizaba así una profunda aspiración del Padre Hofbauer. Fue una gracia que recibió de Nuestra Señora poco antes de su muerte, ocurrida el 15 de marzo de 1820, fecha en que la Iglesia celebra su fiesta. Para darle el último adiós se abrió la puerta gigantesca de la catedral de San Esteban, como se hacía sólo para despedir a los grandes del reino -¡y éste lo era, realmente, por su alta vocación que renovó los fundamentos del Imperio y de la civilización cristiana en las almas! Multitudes llenaban las calles llevando antorchas, toda Viena estaba iluminada. Un paladín de la Iglesia militante entraba triunfalmente al reino de los Cielos.
¡Qué santo extraordinario! No merece el olvido en que se lo tiene, máxime cuando las analogías profundas de situación respecto de nuestro días son tan notables. Que en este 15 de marzo nos sea propicio desde su trono celestial e interceda para que la Emperatriz de la Cristiandad disipe las tinieblas que nos abruman.
“…salvo los actuales demócratas y anarquistas, que no nos miran con buenos ojos y nos consideran siervos pagados por los reyes para acostumbrar al pueblo a la servidumbre y privarlo de su libertad, que merecemos ser ahorcados, nadie tiene nada que decir de nosotros, y así, en el fondo, esto no nos preocupa. Sólo lamentamos no poder hacer más por el bien de los necesitados (…).” Joh. Clemens M. Hoffbauer, Congregation. Ssimi Redemptoris – Vicar. Gen.
Carta al ministro Otto von Voss, fechada en Varsovia, el 12 de septiembre de 1800 (“Monumenta Hofbaueriana”, Cracovia, 1915, Imprenta de los PP. Redentoristas).
viernes, 17 de febrero de 2012
Vulgaridad aplastante del demagogo "bolivariano" llamándolo "cochino" a un rival político

Bregamos por un orden temporal católico y por la elevación de todos los estamentos de la sociedad, para lo cual la doctrina tradicional de la Iglesia (¡tan silenciada!) considera esencial que existan élites tradicionales que tienen como misión impulsar el conjunto social hacia adelante y hacia lo alto.
El Cardenal español Herrera Oria (ver en entradas anteriores) afirma que la aristocracia no puede faltar en una sociedad bien constituída. Porque las buenas maneras y la búsqueda de la excelencia que le son propias constituyen un alto bien moral, que da gloria a Dios y que irradiándose naturalmente -no por el aparato publicitario del poder- crea lazos de afectividad y cooperación en las diversas camadas de la sociedad, unidas en una gran familia: eso es un pueblo. Y la polifacética misión de la aristocracia incluye de modo sobresaliente la de ser guía de los sectores más populares, lo cual supone que esté constituida por elementos virtuosos y católicos.
Por el contrario, cuando un jefe de estado agrede de manera tan baja a un rival, cae sobre el infortunado pueblo que lo padece una catarata de vulgaridad, chabacanería y brutalidad, una verdadera opresión y un oprobio que conduce al odio y la violencia tan al gusto de los regímenes revolucionarios.
Por algo los tiempos en que tenía plena vigencia la civilización cristiana se caracterizaban por la famosa "dulzura de vida". Hasta los niños de edad escolar lo intuyen cuando, para las fiestas patrias, se visten como damas y caballeros antiguos, vendedores ambulantes y otros personajes típicos surgidos espontáneamente: sociedad orgánica...
Estas consideraciones, lejos de ser un estéril lamento, son un llamado a darle el debido valor concreto a las enseñanzas pontificias excelentemente analizadas y comentadas por Plinio Corrêa de Oliveira en "Nobleza y élites tradicionales análogas", obra que constituye una clarinada en estos tiempos tan degradados en materia de respeto y caridad auténtica como las declaraciones del dictador bolivariano evidencian.
Las declaraciones comentadas pueden verse en "El Mundo" (España) de hoy:
ELECCIONES Campaña de descalificaciones
Chávez a Capriles: 'Tienes rabo y orejas de cochino, eres cochino, no te disfraces'
El presidente venezolano arremete contra el líder de la oposición a medio año de las elecciones que decidirán el futuro del país.
lunes, 6 de febrero de 2012
Nuestros prohombres de a caballo - El guerrero y el caballo en la gesta iberoamericana - 4ª nota
Don Gabriel García Moreno, Presidente católico mártir y hombre de a caballo(...Y es interesante para la consideración de este tipo humano que era uno de los mejores caballistas de España y que cabalgó casi hasta el día de su muerte. Y que en medio de sus graves responsabilidades de gobernar un Imperio fabuloso jamás visto en la historia (Busaniche), no se sentía él si no iba en persona a las dehesas de Madrid a apartar los toros para las grandes corridas.)
¡Qué familiar resulta esta afición ecuestre con la de nuestros prohombres de a caballo, anteriores a la expansión de la Revolución Industrial! Mencionemos aquí al gran Presidente ecuatoriano García Moreno (1821-1875), que al enterarse de una amenaza de invasión peruana en las fronteras se hizo cauterizar una herida con hierro candente y cabalgó de inmediato a conjurar el peligro.
O al austero General Arenales, héroe de Pasco y La Florida, cuyas prendas privilegiadas eran su mula de marcha y su caballo de batalla, que él mismo ensillaba y herraba.
Y así adentrados en el siglo XIX, evocando a Güemes, digamos algo de los combatientes que fueron pilares de nuestra historia en la Emancipación: los gauchos de la epopeya güemesiana y los granaderos a caballo, representantes de dos modalidades de pelea muy diferentes y geniales. En las que no puede faltar el equino y un jinete que sepa maniobrarlo y pueda “vivir a caballo”.
Hombres de la Argentina profunda, como el Chacho, que en la Tablada y Oncativo, en el Rincón y en la Ciudadela, hará “la fabulosa hazaña de enlazar los cañones enemigos para arrastrarlos fuera de las líneas. No es fácil imaginar la destreza criolla requerida para semejante maniobra…” (Félix Luna). Y que recorrerá Córdoba, Cuyo y el Norte, y cruzará la cordillera, muchas veces con su mujer, la fiel Doña Victoria Romero, galopando al infinito para resistir al centralismo (unitario o rosista, en esencia, lo mismo daba), que quería subyugar esa Argentina. Quien, tal vez inspirado en Güemes, o hijos ambos de esa tradición histórica, ejercía una patriarcal atracción sobre los gauchos, a quienes guiaba por medio de consejos: “El ejército del general Peñaloza era de milicias; arrieros y pastores que guardaban en sus ranchos la lanza y el sable, y cuando venía la convocatoria verbal transmitida por un chasqui, ensillaba el mejor caballo y con otro de tiro se iban a Guaja. Sus jefes eran estancieros o mineros, y los hijos de éstos formaban el cuadro de oficiales” (J. M. Rosa).
sábado, 24 de diciembre de 2011
¡Feliz y Santa Navidad! - Recordando magníficos comentarios sobre la Nobleza del Niño Jesús

http://aristocraciacatolica.blogspot.com/2008/12/esclareciendo-frente-una-interpretacin.html
sábado, 3 de diciembre de 2011
El guerrero y el caballo (3ª nota) - Un estadista que apartaba los toros para las grandes corridas en las dehesas de Madrid
Velázquez - Cuadro del Infante don Baltasar Carlos en su "jaquita" La España de los “Austrias menores” en el siglo XVII no tenía tal vez toda la garra de la España de Isabel y de Felipe II. Pero era como un galeón grandioso, con su arboladura dañada por los cañonazos, con una cuota de esplendor de “Siglo de oro” que repercutió en toda Europa y marcó la Francia del Rey Sol, hijo de Ana de Austria y marido de María Teresa, princesas españolas Habsburgo.
Encontramos la figura voluminosa y compleja del Conde Duque de Olivares y la de aquel florón tierno y varonil del Infante don Baltasar Carlos. A ambos los pintó Velásquez en inmortales escenas ecuestres que marcaron época.
Podemos enrostrarle al Conde Duque los errores que tanto costaron al mundo hispánico en desmedro de su misión histórica y en beneficio del anglo-sajón protestante y positivista. Pero no se puede negar que consagró sus mejores años a servir, mal o bien, a España.
Y es interesante para la consideración de este tipo humano que era uno de los mejores caballistas de España y que cabalgó casi hasta el día de su muerte. Y que en medio de sus graves responsabilidades de gobernar un Imperio fabuloso jamás visto en la historia (Busaniche), no se sentía él si no iba en persona a las dehesas de Madrid a apartar los toros para las grandes corridas (Marañón).
domingo, 13 de noviembre de 2011
De familias fundadoras de Jujuy, el sacerdote mártir Don Pedro Ortiz de Zárate - derramó su sangre junto al P. Solinas y los otros Mártires del Zenta
Lea esta edificante biografía en el sitio "Luces del Tucumán" - ¡Cuántos de los que hablan contra los colonizadores españoles, que edificaron nuestras raíces cristianas, estarían dispuestos a hacer lo que ellos por nuestros aborígenes...!miércoles, 9 de noviembre de 2011
El guerrero y el caballo en la gesta hispanoamericana - 2ª parte - Hernán Cortés en la Jornada de las Hibueras

Agradecemos a este sitio las espléndidas fotos de caballos http://www.duiops.net/seresvivos/galeria/caballos/Animals%20Horses_Bint%20Faloo,%20Arabian%20Mare.jpgPodemos reconstruir esta travesía por aquellos bosques paradisíacos e infernales, donde bullían pájaros, monos y garzas, en cuyas aguas flotaban troncos que, al acercárseles, resultaban caimanes que se escabullían o se reposicionaban para el ataque, envueltos en una neblina como la de los ambientes de Watteau, visión irreal... En un lago, cerca de Chi chén Itzá, cazan venados que “alancearon muy a su placer”… especie de locura, para C. Graham, en la que muere un caballo; sin duda necesaria para evitar el peor de los males para una fuerza, la inacción y la depresión, contrarrestada con correría vigorosa y exquisito alimento contra el hambre y las privaciones, que habrán celebrado con canciones, músicas y cuentos.
La larga caravana encabezada por Hernán Cortés sigue marchando por el Paso del Alabastro o Sierra de los Pedernales. El valeroso “morcillo”, ¡ay!, se hinca una astilla en el casco, y debe dejárselo a un cacique amigo, en el lago Petén Itzá, poblado de islas misteriosas…
Con el tiempo la encendida imaginación de los naturales que lo cuidaron y no pudieron evitar su muerte, lo tratarán como divinidad, harán una réplica del caballo y lo pondrán en un templo.
Cortés no llegará a enterarse, pues hasta que los cristianos volvieran a pasar por allí transcurrirían más de 150 años. Fue en 1697, con la expedición de Ursúa, en la que un cacique, impresionado por los movimientos y relinchos de los caballos, al llegar los españoles, juega como un niño imitando sus movimientos y sonidos. Esta belleza será la puerta para su conversión al Dios de los tres trascendentales, bonum, verum y pulchrum (belleza); contento, se hace bautizar con el nombre de Pedro Caballito. ¿Habrá imaginado Cortés que su caballo sería adorado en un templo, y que el esplendor de la especie hará de puente con los indígenas?
El conquistador llevaba un promedio de seis leguas por jornada, bueno en circunstancias tan difíciles. Cada tanto herraban las bestias con herraduras parecidas a las de los moros, de quienes los caballeros españoles habían aprendido a montar “a la jineta”, estribando corto, maniobrando rápido y con la firmeza de sus altos arzones, que se mantendrán, acortados, en la montura de campo norteña y cuyana. Y también se mantendrá lo esencial de esa forma de montar en lo que siglos después será llamado por el Gran Capitán “caballería maniobrera”.
Llega por fin la hueste a las montañas que dividen Méjico de América Central, “una de las maravillas más grandes que en todo el mundo pudiera contemplarse”. No pensaban que tardarían doce mortales días en cruzar sus ocho leguas, que los diezmarán peor que un desastre militar: sesenta y ocho caballos (¡) mueren por exceso de trabajo, cambios climáticos bruscos al pasar de llanuras cálidas a temperaturas árticas, despeñados en los precipicios y desfiladeros. Y por la sed, que casi mata a hombres y animales, si no hubieran guardado agua en sus pavas de cobre.
Cortés vertió lágrimas de sangre, pero la prueba no había terminado. Llevaban “del diestro” los animales sobrevivientes, de los que hasta el último sano quedó inutilizado.
Atraviesan el paso, descansan, y al cruzar un río a nado dos yeguas son arrastradas por la correntada. Encuentran un río grande con una carabela abandonada: ¡providencial hallazgo! Carga a todos los que puede: sólo 40 españoles están en condiciones de llevar armas y sólo 50 mexicas sobreviven aún. El esfuerzo de la Conquista fue sobrehumano… Bernal Díaz del Castillo, el cronista genial por sus ideas, expresividad y militar simplicidad, conduce por tierra los pocos caballos aún vivos. Transcurren nueve días de navegación hasta que llegan al actual Puerto Cortés, en Honduras, que por sobradas razones lleva su nombre.
La maravillosa expedición había terminado…
Según los expertos, se trata de una de las más extraordinarias de la humanidad. Ni siquiera comparable con la Anábasis griega, pues Xenofonte y sus 10.000 sabían a dónde y por dónde iban, avanzando heroicamente por un camino. Cortés, en cambio, hacía el camino, aunque fuera pisando sobre los caimanes y las flores acuáticas…
El y sus hombres estaban fundidos en el molde de los héroes, dice C. Graham, pero no olvidemos que eran héroes formados en la escuela de heroísmo cristiano, como los nuestros.
Agrega este escocés de las pampas que tenían cuerpo de hierro y almas de acero, a prueba de toda clase de peligros y privaciones. Que sus caballos fueron dignos de ellos, marcharon hasta caer muertos, siempre dispuestos a galopar cuando la necesidad lo requería. Que tuvieron la única recompensa a la que podían aspirar en esta tierra: saber que su esfuerzo fue llevado al máximo, sin titubeos ni quejas. Y que un caballo fue erigido en divinidad…
Continúa próximamente







