lunes, 29 de junio de 2020

16a. nota - Siglos de Fe... - El rol vital de los mayorazgos - Intervenciones marianas modelan la Argentina virreinal - Ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia

Nuestra Señora del Valle: la Argentina y toda Iberoamérica contaron con intervenciones marianas que marcaron a fondo su historia y son una promesa para el presente y el futuro.
La Iglesia de San Sebastián, erigida por el General Pedro Nicolás de Brizuela, Teniente de Gobernador del Tucumán, en su Hacienda del Mayorazgo de San Sebastián de Sañogasta (M.H.N.), foco de irradiación de Fe y tradición, del siglo XVII hasta el presente, donde se venera como Patrona de la Parroquia que lleva su nombre a la antiquísima Imagen de Nuestra Señora de la Candelaria -que el fundador trajera del Perú.
El orden temporal y el espiritual se entrelazan e influencian recíprocamente en una civilización cristiana como la que tuvimos en los orígenes de la patria. Esto justifica el título de este ensayo: siglos de Fe... preanuncian un futuro glorioso...

El rol vital de los mayorazgos - Intervenciones marianas modelan la Argentina virreinal - 16ª nota -

En el esfuerzo y la lucha, fortalecimiento de las estirpes: los Mayorazgos
Los vecinos sufren las devastaciones de las guerras, pero su resistencia y sacrificios consolidan lo existente. Fundan mayorazgos para asegurar la perduración de la estirpe y sus propiedades, con amor a la tierra y a la vida orgánica y natural, con nota de excelencia.
El Mayorazgo contribuye a darle a la región tucumanense el carácter de salón habsburguiano, que lo diferencia del futuro salón borbónico porteño. La inexistencia de mayorazgos en Buenos Aires es comentada por viajeros del siglo XVIII, y más tarde por Juan Manuel de Rosas; su presencia o ausencia confiere una determinada nota…
Del Mayorazgo de San Sebastián de Sañogasta, fundado en 1663 en La Rioja, proceden generaciones de vástagos ilustres que se destacan a lo largo de tres siglos, incluyendo una candidata a los altares. Lo mismo se da en las restantes familias fundadoras de Mayorazgos y Capellanías.
La Rioja se honra de sus Ordenanzas Reales del siglo XVII, que hará valer para defender a sus vecinos.
Intervenciones marianas que hacen época y modelan la Argentina virreinal
La Argentina del siglo XVII vive un acontecimiento singular: Nuestra Señora del Valle atrae a los vecinos y es la auténtica fundadora de Catamarca. La ciudad de San Fernando del Valle así lo declara en una gran ceremonia feudalizante, el pleito-homenaje de toda la población a la Virgen fundadora, para que en todo tiempo conste.
Poco después, nueva intervención mariana en nuestra historia. Desaparece Esteco en el terremoto, lo que de acuerdo al Obispo del Tucumán es un castigo de la Justicia divina -profetizado un siglo antes por San Francisco Solano.
En la misma fecha, como también anunciara el Santo, Salta es sacudida por repetidos temblores, pero la Virgen y el Señor del Milagro la protegen amorosamente. La ciudad vive una epopeya de Fe “que mueve montañas” y proclama desde entonces su poder y misericordia movilizando actualmente un millón de peregrinos (que es su total poblacional).
16a, nota
Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso. La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)

Luis María Mesquita Errea
Por una visión católica y señorial de nuestra historia
Sigue en 17a. nota: Fe y cultura: la Universidad y el Monasterio - Paralelamente, desarrollo de fermentos anticristianos en las costumbres)

15a. nota - Siglos de Fe... - Tradiciones argentinas del "siglo de plata": Alféreces y ayllis - Ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia



Galopes de los "Alférez de San Sebastián" - Fiestas patronales de Sañogasta - 2 y 3 de febrero - En primer plano, gauchos salteños participando de los vistosos homenajes ecuestres a la Virgen de la Candelaria y San Sebastián (tradiciones del siglo XVII)

Tradiciones argentinas del "siglo de plata": Alféreces y ayllis (Ensayo de visión histórica católica y señorial, 15ª nota)

Tradiciones argentinas del “Siglo de Plata”: Alféreces y “ayllis”
Los feudatarios en armas, cabeza de las primeras estirpes de la aristocracia criolla, son los esforzados paladines de la incipiente civilización. Despierta admiración el Alférez Real con su estandarte al vuelo, sus armas y caballo enjaezado de la que nace la tradición argentina más típica del Siglo de Plata: el Alférez de los santos patronos de los pueblos.
En muchas capillas del Norte podemos ver sus estandartes y banderas, en vigilia hasta el año que viene, si Dios quiere.
Se consolida la devoción al Niño Dios Alcalde en el Tinkunaco (encuentro), donde el Inca y sus a y l l i s son los filiales vasallos indígenas del divino Cabildante y del Rey de España, y los españoles criollos los Alférez del Patrono San Nicolás de Bari. Ambos se encuentran 
manteniendo orgánicamente su tipicidad al amparo de la tradición.Los indios fieles que han peleado contra el Gran Alzamiento (mal que les pese a quienes se aferran al falso esquema de indios vs. españoles) enriquecen la tradición con su presencia y el canto del Tinkunaco en quichua, tal vez compuesto por el propio San Francisco.
Los nobles Alféreces, guerreros de la Cuadrilla de Calchaquí, olvidados por la historiografía liberal, entran por la puerta áurea de la tradición. Es un ejemplo de cómo se plasma la idiosincrasia criolla en este siglo.
Otro tanto se da con las guerras del Chaco, que se suceden a lo largo del período, en defensa de los devastadores ataques de los aborígenes “aterrorizando a españoles (los blancos) e indios pacíficos”. Los nacidos aquí son el contingente mayoritario que ampara la obra de sus mayores, comandados por los feudatarios, los Tenientes o el Gobernador –casi siempre un español.
El heroísmo unido a la Fe en la defensa de la patria es la constante que da las energías de alma para afrontar las sangrientas acometidas de los salvajes. El fragor de las guerras calchaquíes y del Chaco no impide proseguir con apostólico afán su conversión, edificando fuertes, que hacen las veces de los castillos en la Reconquista, y reducciones, al amparo de la Virgen.
Gracias especiales y hechos milagrosos como el que da el patrocinio de San Bernardo a la ciudad de Salta (cuando expulsa a los indios lanzando furiosas abejas desde el Cerro que desde entonces lleva su nombre), dan al esfuerzo guerrero una nota épico-religiosa, que marca especialmente gestas como la recuperación de “La Cautivita” y de la Imagen de Nuestra Señora de la Candelaria de La Viña.
(Siglos de Fe... - 15ª nota

Luis María Mesquita Errea
Sigue en 16a. nota: El rol vital de los mayorazgos - Intervenciones marianas modelan la Argentina virreinal )

sábado, 27 de junio de 2020

14a. nota - Siglos de Fe... - EL PERIODO DE CONSOLIDACION: nuestro "Siglo de Plata" - (ca. 1630-1750) - Ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia


14a. nota - El Período de Consolidación: nuestro "Siglo de Plata" - 

Ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia

14ª nota

II. PERÍODO DE CONSOLIDACIÓN – “SIGLO DE PLATA” (ca. 1630-1750)
Entramos en un período menos espectacular que el “Siglo de oro”, de inmenso valor para la formación de la Argentina, cuya nota capital es la consolidación y defensa de lo edificado.
Se destacan en este “Siglo de plata”:
· Las Guerras Calchaquíes y del Chaco, que galvanizan e inspiran épicas tradiciones religiosas
· El espíritu de resistencia y progreso de las ciudades
· La definición de nuestra identidad: “con certeza, dice Prudencio Bustos Argañaraz, en el siglo XVII se plasmó la idiosincrasia criolla, con sus variedades regionales”.

Las dos Guerras Calchaquíes del siglo XVII

El Gran Alzamiento calchaquí (1630-1646) conmueve la inmensa región que abarca el Tucumán y Cuyo, y pone a prueba la civilización hispano-indígena de norte a sur.
Es importante analizar detenidamente sus causas, ya que se suele brindar una versión insuficiente y parcial. Los resultados de nuestra propia investigación se encuentran en el trabajo de seminario “Pedro Nicolás de Brizuela – Conquistador, encomendero y fundador – Protector del indio y gobernante” (Sañogasta, 2004), al cual nos remitimos brevitatis causae.
Dos puntos esenciales, que generalmente no se tienen en cuenta, son:
· que la ofensiva de las huestes de Chalimín no fue un alzamiento sino una guerra de exterminio dirigida contra todo lo hispano e indígena católico
· que tampoco se trató de una guerra de indios contra españoles; del lado cristiano combatieron pueblos indígenas fieles, sin los cuales todo se habría perdido. Así consta en las cartas al Rey del Gobernador don Felipe de Albornoz.
La rebelión comienza por el asesinato del encomendero Urbina, parte de su familia y un misionero franciscano; sigue la destrucción de poblados de indios amigos, y continúa sembrando muerte y devastación, profanando iglesias y el Santísimo, ensañándose con los sacerdotes. Fray José Torino, mercedario riojano hijo de primeros pobladores, es una de sus víctimas: los Atiles le quiebran hueso por hueso de pies y manos en medio de gran algarabía.
Los cristianos reaccionan en defensa de la patria y la Fe amenazadas. En su mayoría no son peninsulares sino nacidos en este suelo: indios, criollos y mestizos.
Se destaca don Jerónimo Luis de Cabrera II, general argentino injustamente olvidado –como aquellos sacerdotes mártires. Gran señor y gran soldado, salva a toda la población de Londres –vital núcleo cristiano perdido en la inmensidad, en el camino a Chile.
Chalimín está a punto de destruirlos; logra entonces Cabrera ubicarlos en sus propias carretas, ya que el jefe indígena les robó las caballadas.
Los lleva a La Rioja sin pérdida de vidas, pese al hostigamiento incesante, las rociadas de flechas y el envenenamiento de las aguas. Es un triunfo notable sobre el cacique que señoreaba sobre todas las parcialidades rebeldes de los valles, de Salta a San Juan. Debe contentarse con destruir la abandonada Londres y las haciendas vecinas, pues lo que realmente sabe hacer es destruir.
Llega Cabrera a La Rioja con su éxodo, cuando jinetes calchaquíes intentan incendiarla… y la salva. Funda cuatro fuertes en puntos estratégicos del comando sur del Tucumán, que sirven para fines defensivos y colonizadores que se convertirán en pueblos. Refunda en Pomán la destruida Londres mostrándole al enemigo que no cederá a sus embates.
Castiga con dureza al cacique Coronillas, que vino del norte a sublevar a los diaguitas, como se hacía entonces con los criminales y traidores al Rey. Rechaza el rescate de oro macizo que el cacique le ofrece, diciendo con altura: “no he venido a enriquecer sino a castigar traidores”.
A sus órdenes se inicia un guerrero de unos 26 años, venido de Castilla la Vieja, Pedro Nicolás de Brizuela, gentilhombre arcabuz que pelea “a su costa y minción”, como un caballero de la Reconquista. Y como tal, acomete hazañas legendarias. Con un tiro de arcabuz deja tendido en Tinogasta al jefe de las huestes atacantes, salvando su vida y ganando por Su Majestad una batalla. En ese momento un grupo de calchaquíes intentaba llevárselo para hacerle sufrir el acostumbrado cruel suplicio.
Quince años después es el General que pone fin al Gran Alzamiento en el que se inició como soldado, mereciendo la gratitud de los vecinos de San Juan Bautista de la Ribera (Londres) y del Gobernador. Como Cabrera, asiste a la población generosamente, con su hacienda.
El ansiado final de la guerra se logra tomando preso al bravo cacique Utimba. Este se entrega al ser vencidas las huestes rebeldes de Hualfín por una fuerza militar constituida sólo por indios fieles. Lo notable es que éstos pelearon siguiendo puntualmente las instrucciones dadas por el General Brizuela, cuyo buen trato ayudó a consolidar el vínculo de fidelidad al Rey Católico.
Se hace patente aquí la coordinación y creciente unión personal y de objetivos entre españoles e indios cristianos. Sumada a la fusión de razas, se consolidaba la Argentina temprana en la empresa común de pelear contra el adversario.
Actúan tipos humanos característicos que encarnan intrépidos jefes como Ramírez de Contreras y Nieva y Castilla, llenos de inventiva y recursos. Los feudatarios con sus escuderos y mesnadas defienden personalmente ciudades, pueblos indígenas y haciendas.
En la segunda mitad de siglo estalla la II Guerra Calchaquí (1657-1665). La provoca la ambición del falso inca Pedro Bohórquez, andaluz resentido, amañado con una india, que encuentra campo propicio en sectores calchaquíes recalcitrantes en su paganismo.
Horroriza a los cristianos ver que los paganos inmolan sus mujeres e hijos arrojándolos al precipicio antes que entregarse. Con ayuda de los naturales prevalece por fin la sociedad hispano-indígena, al pasar la dura prueba que intentó borrarla de nuestro territorio.
Luis María Mesquita Errea - "Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso - ..."
II Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civilización Cristiana
Cabildo histórico de Salta
(Sigue en nota 15a. nota: Tradiciones argentinas del "siglo de plata": Alféreces y ayllis )

13a. nota - Siglos de Fe... - De la aparición de la Virgen de Guadalupe hasta el milagro de la Virgen de Luján: un siglo... y un balance monumental


La civilización cristiana en América, fruto maraviloso de la España tradicional,
la de Isabel y la Casa de Austria


De la aparición de la Virgen de Guadalupe hasta el milagro de la Virgen de Luján: un siglo... y un balance monumental - 13ª nota

Concluimos con esta 13ª nota la exposición del PERÍODO FUNDACIONAL – al que llamamos nuestro “SIGLO DE ORO” (ca. 1530-1630)

Maravilla y prosaismo
Lanzamos ahora una mirada retrospectiva.
Cuántas cosas han pasado en el siglo que va desde Guadalupe y las exploraciones en el Plata a Luján... En contraste con lo duro y prosaico propio de esta vida y de la agreste América, nace la Argentina en una atmósfera en que lo milagroso y lo maravilloso están presentes, dulcificando la existencia, encendiendo luces de progreso y elevación y abriendo panoramas de grandeza y esperanza.

Balance monumental
Año 1623. El cronista González Dávila hace un “balance del primer siglo” de la obra de España en América.
El estado misional español, con el esfuerzo de colonizadores e indígenas fieles, han levantado 70 mil iglesias, 500 conventos, numerosas doctrinas para la enseñanza y buen gobierno de las Indias, patriarcados, arzobispados, obispados, gobiernos y presidios (fuertes) para la defensa; se han fundado más de 200 ciudades y muchas villas, “colonias de nuestra España, que tienen el mismo traje, lengua, costumbres y leyes..., Reynos opulentos” (ap. V. Sierra, El sentido misional de la conquista de América).
Herederos de este pasado, y del futuro que es legítimo esperar de tales antecedentes, cerramos este capítulo dando gracias a Dios y a la Virgen Reina de nuestra Civilización iberoamericana.


SUMARIO DE PUNTOS TRATADOS EN LA I PARTE - PERIODO FUNDACIONAL - "SIGLO DE ORO" (ver entradas respectivas en este sitio)

Evangelización
Ciudades
Una aspiración parcialmente realizada, a la espera de su plena concreción
Una visión equilibrada y veraz
El águila bicéfala – Austria est imperari orbi universi (A.E.I.O.U.)
Nacen la primera ciudad y la nación argentina
Fe y Resistencia
Se configura el orden cristiano
Grandes de nuestra Historia
Un gobernador exponencial
Encuentro con el indígena
Con la propia sangre
Criollos de pro
Cabildantes
Santiago Apóstol protege el linaje de Juan Gregorio Bazán
Los relámpagos de San Simón y San Judas en San Miguel de Tucumán – Proeza de Gaspar de Medina
San Blas enceguece a los indios desde la Torre de Gaboto
La cruz de Urunday – Un rayo mata al cacique atacante
Santos contrarreformadores
San Francisco Solano y un Pentecostés en La Rioja - El Niño Alcalde
Taumaturgo y profeta
Encanto hispano-indígena
La Argentina: Tierra de plata
La sociedad ennoblecida - El gobierno del Marqués
La que aplasta la serpiente y eleva la civilización
Maravilla y prosaismo
Balance monumental
Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso. La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)
Por una visión católica y señorial de nuestra historia
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en 14a. nota - El Período de Consolidación: nuestro "Siglo de Plata"
Ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia)

viernes, 26 de junio de 2020

12a. nota - Siglos de Fe... - La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia


Nuestra Señora de la Candelaria de El Buen Suceso - Quito -
De fisonomía imponente, como quien tiene en sus manos
                                                                              las llaves de la Historia...

SIGLOS de FE..., 12a. nota - La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia

La que aplasta la serpiente y eleva la civilización
Estos aspectos caracterizan una civilización cristiana.
Existen lados negativos y pecados, que, todos sabemos, se encuentran en cualquier sociedad. Si se la compara con la de los aztecas, incas o bárbaros chiriguanos, ¡qué diferencia! Del día a la noche, a pesar de los indigenistas.
Una esencial es que en las sociedades paganas son raros o inexistentes los perceptibles impulsos al bien, cuando no se los persigue implacablemente con costumbres aberrantes (ver nuestra ponencia La Antropología indigenista: Revolución cultural que amenaza a la Iberoamérica cristiana).
En nuestro “Siglo de Oro”, pese a excepciones como Lerma y otros malvados, que por supuesto no faltan, la virtud y el bien son enseñados y promovidos, y constituyen el fundamento de la sociedad.
El bien más preciado de la historia fundacional americana es la presencia mariana. El 12 de diciembre de 1531, Nuestra Señora se manifiesta como la bíblica zarza ardiente, Purísima e Inmaculada, en Guadalupe, que en lengua náhua significa “la que aplasta la cabeza de la serpiente”. Tal vez señalaba la misión de América de, por una unión especial con María, aplastar la serpiente de la Revolución anticristiana. Lo cierto es que la aparición inaugura la gran época marial de Iberoamérica.
En Itatí concede a la Argentina naciente gracias de caudal paranaense, mereciendo el bello título de Reina de la Civilización en la Cuenca del Plata.
A Córdoba, que recurre a Ella por medio del Cabildo, le arregla su economía a principios del siglo XVII. Será la base del esplendor cordobés que podemos admirar en la manzana jesuítica, en las haciendas y capillas que blanquean las alegres serranías de Punilla y Chancaní.
En América revisten sin igual importancia las revelaciones de El Buen Suceso a Sor Mariana de Jesús Torres y Berriochoa, en el Monasterio de la Limpia Concepción de Quito, que comienzan a fines del siglo XVI. Prevén sucesos de los siglos venideros hasta la derrota del proceso que oprime la patria y la Iglesia, en las proximidades del siglo XX; y señalan el llamado primacial de América a ser el lugar privilegiado del renacer de la Fe, las instituciones y las costumbres católicas (cf. Elena Beatriz Brizuela y Doria de Mesquita Errea, Profecias de El Buen Suceso: en 1634, para nuestros dias).
Un siglo después de Guadalupe, llega desde Brasil la Imagen de la Purísima Concepción, rumbo a una hacienda santiagueña (donde sólo llegará su compañera, la Virgen de la Consolación de Sumampa, Patrona de los transportistas).
Una fuerza misteriosa frena a bueyes y carretas a la vera del Río Luján, donde se queda. Comienza su gesta sobrenatural de traslados, gracias y visitas. Vuelve con sus hábitos bordados de cadillo, provocando las amorosas reprimendas del Negro Manuel, ufano de ser su esclavo. La primera fundadora de la Villa de Luján envía densas nubes que envuelven a los malones impidiéndoles devastar el pueblo y las haciendas comarcanas. Desde su trono en las pampas es Patrona de la Argentina.

Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso. La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en nota 13a.: De la aparición de la Virgen de Guadalupe hasta el milagro de la Virgen de Luján: un siglo... y un balance monumental)

11a. nota - Siglos de Fe... - Los vasallos deben ser fuertes pues son los brazos del Reino


Encuentro entre dos grandezas, la hispana y la incaica:
Célebre casamiento entre el noble español Martín de Loyola, de la sangre de San Ignacio de Loyola, y la princesa o ñusta Beatriz Clara Coya, magnífico ejemplo
de la obra que Salvador de Madariaga sintetiza así: lo que hizo España en América fue ennoblecer. En tal sentido, y pese a las tendencias absolutistas del Renacimiento, el
Virrey del Perú, Marqués de Cañete, gobernante de estos reinos del Tucumán, quería que los vasallos fuesen fuertes pues los consideraba los brazos del Reino. ¡Qué contraste con los políticos estatistas y dirigistas de nuestros días, que casi siempre tratan de empequeñecer a toda costa a quienes
no forman parte de su grupo de poder.

Continuamos presentando este ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia, analizando en particular la influencia de la civilización cristiana y de las clases dirigentes en los acontecimientos - 11ª nota -

SIGLOS de FE..., 11a. nota - Los vasallos deben ser fuertes pues son los brazos del Reino

Encanto hispano-indígena
Así se va formando la Argentina hispano-indígena… Florece la originalidad y fuerza del arte colonial mestizo en la gracia de los Angeles Arcabuceros, en las macizas torres de las capillas quebradeñas, en los nombres de lugares, llenos de poesía, donde se entremezclan las voces castellanas con las de los juríes, diaguitas y comechingones.La Argentina: Tierra de plata
Las historias de la Sierra de la Plata y del Rey Blanco hacen soñar a los conquistadores e ir en pos de ellas. De aspiraciones envueltas en la niebla dorada de la fábula va asomando el nombre de la Argentina. El afán de “haber riquezas” se entremezcla con el atractivo de la excelencia de los metales. El río de Solís se transforma en la promisoria vía del Río de la Plata.
El nombre de la patria nace de ese sueño, preanunciado en la Argentina y Conquista del Río de la Plata, de Barco Centenera. El encanto del timbre bautiza a La Argentina manuscrita de Ruy Díaz de Guzmán.
La aristocrática marca distingue a un país de armónicos contrastes, contorneado por una muralla nevada que roza los cielos, y un río que desemboca majestuoso en el océano; una quebrada de coloridas cumbres, sombreada por nubes que parecen ciudades, y una tierra de fuego erizada de antárticos hielos magallánicos.

La sociedad ennoblecida - El gobierno del Marqués
En el mundo hispanoamericano florece la sociedad orgánica y familiar (ver nuestra ponencia sobre La Civilización Cristiana, Mariana y orgánica de la Argentina auténtica).
En Lima el Marqués de Cañete, Virrey del Perú, pasea a caballo sin guardias ni escribientes, y se detiene a conversar con la gente. Regala un género, que la Marquesa le ha traído de España, a un armero, porque lo ve trabajando en traje de gala, para que se haga uno de trabajo. Y además lo trata de pariente, por apellidarse Mendoza, como él.
El Virrey representa al Rey, que es padre de sus vasallos, como lo documentan las Reales Cédulas de Felipe II en el Archivo de Charcas, que mandan a determinados fulanos olvidadizos volver a España “a hacer vida con su mujer”.
Desde su palacio, el Marqués de Cañete ve el duelo de dos nobles espadachines y su coraje lo admira. No permite que los encarcelen y se aboca el caso como Justicia Mayor del Virreinato. Los “arresta” en una posada donde son bien atendidos hasta curar de sus heridas. Les envía barras de plata en premio de su gallardía. Finalmente, los reúne y los reprende suavemente, volviéndolos amigos.
Como Isabel la Católica con las niñas nobles pobres, educan en palacio –él y su mujer- a los hijos de conquistadores. A veces los manda con las mejores comidas de su cocina a agasajar a sus madres. Considera –contra el absolutismo que ya se insinúa- que los vasallos son los brazos del reino cuya cabeza es el Rey, y que, como tales, deben ser fuertes (exactamente lo contrario de lo que se proponen los gobernantes de hoy…).
Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso. La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria  (ca. 1530-1830)
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en nota 12a. : La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia)

jueves, 25 de junio de 2020

10a. nota - Siglos de Fe... - San Francisco Solano, artífice de los cimientos de la nación argentina


Preciosa imagen de San Francisco Solano, de Corrientes (foto: Ezequiel Mesquita).
La acción misionera de este hidalgo y franciscano, hombre de Dios, de carisma profético, obrador de milagros, resucitador de muertos e intérprete y forjador del alma de españoles, criollos e indígenas, debe contarse entre los principales factores que formaron la Argentina fundacional, no menos que otros prohombres de nuestra historia cuatricentenaria. Merecidamente reconocido como Patrono de nuestro folklore, fue un inspirador de nuestra música tradicional y mucho más que eso, contribuyendo como pocos para la grandeza cristiana de nuestro País.

SIGLOS de FE..., 10a. nota - San Francisco Solano, artífice de los cimientos de la nación argentina

San Francisco Solano y un Pentecostés en La Rioja - El Niño AlcaldeLa Rioja, habitada por pocos centenares de españoles e indios, con sólo dos años de vida es amenazada por la avasalladora fuerza de 9.000 diaguitas de guerra. Le han cortado el agua que va por la acequia, intentando doblegarla por la sed antes de exterminarla. El Teniente y los vecinos se disponen a vender cara su vida, en ese Jueves Santo del año 1593.
Se encuentra en la aldea San Francisco Solano, quien se adelanta al entrevero y les habla en una lengua que –prodigiosamente- aborígenes y españoles entienden. Su palabra es como un dardo transformador; los indios desisten de su propósito y se convierten.
Siguen luego días de catequesis y contacto con el santo. Los guerreros se bautizan y se hacen amigos de los cristianos y vasallos de Su Majestad -que fue, recordemos, quien envió a este hombre de Dios.
Este Pentecostés riojano muestra las virtualidades de la obra misionera y las gracias especiales que Dios concedió a nuestros antepasados. San Francisco presenta a los diaguitas como su Señor al Niño Dios vestido de alcalde, de terciopelo oscuro, gorro de piel, hebillas y botones de plata, empuñando la vara del mismo metal, como lo vemos en el Convento de La Rioja.
El oficio de alcalde era exclusivo de los vecinos feudatarios o encomenderos, dignidad que se vio enaltecida de tal modo por la mayor figura misional de América.
Tocó San Francisco varias claves: la unión del orden espiritual y temporal, de lo español y lo indígena, la idea del alcalde como protector providencial. Engrandeció al mismo tiempo un tipo humano que sería denigrado sistemáticamente por los enemigos de nuestro pasado.
Fue un milagro fundacional. Toda La Rioja revive en él su Tradición desde hace 400 años.

Taumaturgo y profeta
San Francisco Solano… La magia de su música y el atractivo de los imponderables que transmitía, cautivaron al salvaje, sacudiendo el alma turbia..., como dice la zamba.
Dios le dio el poder de obrar milagros reiterados y evidentes que el proceso de canonización registra cuidadosamente. Resucita un indiecito; descubre tramas ocultas; ve cosas que pasan en otros lugares; anuncia la suerte que espera a las ciudades: “Salta saltará, Tucumán florecerá y Esteco desaparecerá”: todo se cumplió religiosamente.
En el Perú anuncia que, por sus pecados: “perderse tiene Trujillo...”. Algunos franciscanos minimizan estas palabras ante los pecadores que, con un saludable sobresalto que podría haber obrado su conversión y evitado el castigo, los consultan. Finalmente, el terremoto viene y ellos desaparecen en él! La Justicia divina no hablaba en vano por boca del Apóstol de América...
Hace brotar agua salvadora en poblados atenazados por la sed: Río Hondo, Trancas Viejo, Metán, La Rioja... Domina lenguas indígenas que aprende con rapidez inusitada. Gana a los naturales hablando mejor que ellos su propio idioma, como en Socotonio, La Magdalena, La Rioja…
Es un artífice de nuestros cimientos nacionales.

Luis María Mesquita Errea
SIGLOS DE FE EN ARGENTINA Y AMÉRICA PREANUNCIAN UN FUTURO GLORIOSO –
La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)
10ª Nota

(Sigue en nota 11a. : Los vasallos deben ser fuertes pues son los brazos del Reino)

9a. nota - Siglos de Fe... - Santos Contrarreformadores en el Perú y en el Tucumán y hechos dignos de nuestra propia Légende Dorée


Santo Toribio de Mogrobejo, hidalgo y gran Arzobispo de Lima, misionero incansable entre los indios del Perú. Levillier le consagra importantes páginas en su "Nueva Crónica del Tucumán", como también Fray Reginaldo de Lizárraga, OP Cayetano Bruno, SDB, y muchos otros (Foto: agradecemos la gentileza del Foro de Villaquejida).

SIGLOS de FE..., 9a. nota - Santos Contrarreformadores en el Perú y el Tucumán y hechos dignos de nuestra propia Légende Dorée

Santos contrarreformadores
Nuestra ciudad católica fue forjada por grandes hombres y aun por santos contrarreformadores de la talla de Santo Toribio de Mogrobejo, Arzobispo de Lima. De la Arquidiócesis de Los Reyes era sufragánea la diócesis tucumanense, campo de acción privilegiado de San Francisco Solano.
Se dan numerosos hechos dignos de la Légende Dorée, como aquel Padre Jarandilla que pasaba en su mula por encima de los ríos crecidos, para admiración de los indios a quienes consagró su vida, como nos cuentan los amenos y acreditados relatos de fray Reginaldo de Lizárraga; San Blas que aparece y protege a los defensores de Corpus Christi; San Francisco Solano que devuelve la vida a los muertos y toca inolvidables melodías en honor de la Virgen. Llena el espíritu el sonido de ese misterioso violín milagrero por nuestros valles y campos despertando resonancias y consonancias profundas en el alma aborigen.


(Sigue en nota 10: San Francisco Solano, artífice de los cimientos de la nación argentina)

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miércoles, 24 de junio de 2020

8a. nota: Siglos de Fe... - Intervenciones sobrenaturales patentes y reiteradas amparan las primeras poblaciones argentinas

La Cruz de los Milagros de Corrientes, en la Iglesia de la Santa Cruz,
sagrado testimonio cuatricentenario de la acción de la Providencia en la Argentina fundacional - Aquellos "científicos" de la Historia y la Antropología que desconocen estos acontecimientos documentados por las crónicas, dan muestras de no conocer la Argentina ni su historia real, ni conservar vínculo alguno con nuestros antepasados, protagonistas de esos hechos memorables que dejaron marca indeleble en el alma de nuestro pueblo.
Continuamos la publicación de este ensayo de visión católica, tradicional y señorial de aspectos esenciales de nuestra Historia tomado de:
"SIGLOS DE FE EN ARGENTINA Y AMÉRICA PREANUNCIAN UN FUTURO GLORIOSO –
La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria
 (ca. 1530-1830)" - (8ª nota)

SIGLOS de FE..., 8a. nota - Intervenciones sobrenaturales patentes y reiteradas amparan las primeras poblaciones argentinas

Los relámpagos de San Simón y San Judas en San Miguel de Tucumán – Proeza de Gaspar de MedinaOtro memorable hecho milagroso salvó a San Miguel de Tucumán. Se debió a la intercesión de San Simón y San Judas.
El 28 de octubre de 1578, día de la fiesta de dichos Apóstoles, se produce una brutal acometida de los aborígenes, liderados por el cacique Gualán, indio de talla descomunal, quien en horas de la noche “mató parte de los habitantes, pegó fuego a las casas, que todas hubieran quedado reducidas a cenizas a no haberse aparecido…los Apóstoles San Simón y San Judas, cuya fiesta se celebraba aquel día, en un torbellino de relámpagos que espantó a los bárbaros y los obligó a huir precipitadamente”.
A la acción de los Santos se sumó el coraje del Teniente de Gobernador Gaspar de Medina. La ciudad estaba sin sus vecinos, que habían salido en expedición con Abreu. Prácticamente solo, se abre paso entre la indiada enardecida y mata a Gualán.
Los apóstoles fueron reconocidos solemnemente por patronos de la ciudad. El cronista, P. Francisco Charlevoix, agrega que ‘más tarde, trataron varias veces los Calchaquíes de arruinarla, pero siempre inútilmente; y la piedad de los habitantes les ha hecho atribuir perpetuamente su conservación a la asistencia de sus santos protectores’ (cf. Celia Terán, Arte y Patrimonio en Tucumán: Siglos XVI y XVII, cit. por L.Mesquita Errea in Devisadero de luces doradas en... aquel reino del Tucumán).

San Blas enceguece a los indios desde la Torre de GabotoEl relato de este milagroso hecho histórico se lo debemos a Ruy Díaz de Guzmán en La Argentina manuscrita, primera crónica general de la historia argentina. La guarnición de la casa fuerte de Corpus Christi, en el Paraná, a punto de ser exterminada por los guaraníes, es salvada inesperadamente por San Blas quien, espada en mano, los enceguece y pone en fuga, desde la punta de la “torre de Gaboto”.

La cruz de Urunday – Un rayo mata al cacique atacanteDe similares características es el milagro de la maravillosa cruz de Urunday: “Nuestra ciudad, y este es un motivo de orgullo –dice un genealogista correntino-, es la única fundada en la Argentina por un Adelantado, don Juan Torres de Vera y Aragón, habiendo sido puesta su iglesia matriz bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, el 3 de abril del citado año 1588.
“Luego, el día 9, el fuerte fundacional es atacado por los indios guaraníes, que intentan quemar la cruz que se encontraba fuera de la fortificación. Se produce entonces el milagro, el leño no se quema y un rayo mata al cacique Canindeyú. Ante ello, los indios se retiran y aceptan el dominio español y la fe que estos traen.
“Desde entonces Corrientes venera al santo madero de urunday, que es conocido como la Cruz de los Milagros y se conserva hasta hoy en el templo homónimo en nuestra ciudad” (Dr. Francisco José Scaramellini Guerrero, 5 de agosto de 2006, comunicación al Foro Isabel de Hispanoamérica).
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en 9a. nota - Santos Contrarreformadores en el Perú  y el Tucumán ...)

7a. nota: Siglos de Fe... - Cabildantes, guerreros e intervenciones providenciales en la Argentina fundacional


El Cabildo histórico de Salta, joya arquitectónica de nuestro pasado, cuyo valor simbólico es incalculable. Pues constituye un recuerdo vivo, salvado casi milagrosamente de correr la suerte de los demás cabildos que (de acuerdo a una antigua norma emanada de los Reyes Católicos para los Reinos de Indias) hermoseaban todas las ciudades históricas; una presencia majestuosa de los tiempos en que existía la sociedad orgánica y vecinal, en que los cabildos ejercían una auténtica representatividad y se dedicaban afanosamente al bien común. Este orden fue paulatinamente socavado por el iluminismo y absolutismo del siglo XVIII y recibió su golpe de gracia con la instauración de la república laica, centralista y liberal encarnada por Rivadavia, que abolió esta institución clave de la Argentina fundacional.

Luego de la presentación en Salta de "Crónicas del Tucumán" nº 1, de la que informaremos próximamente a los estimados lectores, retomamos nuestro ensayo de visión católica, tradicional y señorial de nuestra historia, expuesta en "Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso - La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)"

SIGLOS de FE..., 7a. nota - Cabildantes, guerreros e intervenciones providenciales en la Argentina fundacional


Cabildantes
La nueva ciudad no es sostenida ni gobernada por el Estado. En cada fundación se designan los vecinos que la gobernarán por un año a través del cabildo, presidido por el Gobernador o su Teniente. De manera espontánea y natural, la dignidad de cabildante tiende a hacerse hereditaria: se forma una aristocracia de profundo arraigo, íntimamente vinculada a los intereses de la población y al bien común, que juega un papel protagónico en toda nuestra historia.

Santiago Apóstol protege el linaje de Juan Gregorio BazánEstos focos urbanos de Cristiandad y sus pobladores pasan por muchas vicisitudes y son frecuentemente asolados por los indios de guerra.
En el Tucumán, como en toda América, se suceden apariciones del Patrono San Santiago, “luz y espejo de las Españas”, que ampara a los cristianos en los momentos críticos.
Una de los episodios más dolorosos de la época es la tragedia del Benemérito de Indias Juan Gregorio Bazán. Acaba de traer a su mujer, recién llegada de España, luego de añares de separación, ya que por fin está en condiciones de recibirla con nobleza y dignidad, para vivir juntos para siempre. Pero en la guazabara del río Siancas se frustran cruelmente los sueños familiares. A su perentoria indicación, los miembros de su familia huyen despavoridos antes de consumarse la desgracia. La sangre del heroico Bazán y la de su yerno, Diego Gómez de Pedraza, riegan el suelo salteño.
Perdidos en lo desconocido del Nuevo Mundo, la viuda del conquistador, su hija María, también viuda, y los pequeños huérfanos van siguiendo en penosa travesía a un misterioso jinete, al que nunca logran alcanzar. Los indios los persiguen, pero un obstáculo desconocido les impide abalanzarse sobre ellos. ¿Quién los guía y ampara al mismo tiempo?
El joven esclavo Francisco Congo declara que no es otro que San Santiago el que los hace llegar a Esteco milagrosamente.
En Antinaco, sobre el Cerro Velasco, se venera una original imagen del Apóstol caballero. Lo representa en natural simbiosis de guerrero hidalgo y de gaucho, atropellando a los moros al galope empuñando su espada de plata. Es tradición que los devotos corran detrás del santo en las fiestas patronales, evocando, al parecer, el milagro que preservó el linaje de los Bazán, que hizo historia en La Rioja virreinal.
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en 8a. nota - Intervenciones sobrenaturales patentes y reiteradas amparan las primeras poblaciones argentinas)

martes, 23 de junio de 2020

6a. nota - Siglos de Fe... - Los olvidados héroes a quienes debemos la existencia de las ciudades-provincia que hicieron la Argentina

Santiago del Estero - Emblemático monumento a Francisco de Aguirre
Santiago del Estero, primera ciudad argentina, le rindió debidas honras a Francisco de Aguirre, consolidador del Tucumán y 2º fundador de la "Madre de Ciudades"* (* que ya estaba fundada como Ciudad del Barco, y él corrió a la distancia de "un tiro de arcabuz" introduciendo significativas mejoras ). Es uno de los monumentos más épicos que existen, que nos recuerda que los vecinos feudatarios, primeros pobladores, debían responder personalmente a cualquier necesidad de defensa, dejar cualquier actividad y su familia para intentar rechazar los ataques de los aguerridos indios de la extensa gobernación, que durante siglos asolarían las ciudades. Quienes hoy sólo buscan motivos de desprestigiarlos, olvidan que sin ellos no hubiera existido la Argentina; que fundaron familias perdurables que constituyeron un aporte esencial para su estructuración; que muchos de ellos fueron nobles o hidalgos de pro, como los llama Levillier, que a pesar de sus defectos y limitaciones transmitieron valores de arrojo, caballerosidad y cristiandad que se encarnaron en el alma argentina. Diversos historiadores de distintos cuadrantes ideológicos reconocen que en esos tiempos fundacioniales se forjaron no sólo la organización político-social que hasta hoy perdura (ciudades, futuras ciudades-provincia), sino algo más esencial: la matriz del alma argentina.

SIGLOS de FE..., 6a. nota - Los olvidados héroes a quienes debemos la existencia de las ciudades-provincia que hicieron la Argentina


Con la propia sangre
No todo son rosas aquí…ni en ninguna parte ni época. Diversos factores –barbarie, paganismo, deseo de expulsar a los venidos de otra parte, malos tratos e injusticias, odios raciales y religiosos- hacen brotar de las entrañas de la tierra furiosas oleadas de indios de guerra.
Lo fundado ha costado sangre, sudor y lágrimas. Es parte de una realidad sagrada que Jesús vino a traer a todos los hombres y compró con su Sangre preciosísima. La autoridad del Rey, conferida por la Sede Apostólica, no debe ser humillada por los paganos.
Los Vecinos Feudatarios salen al frente de sus mesnadas integrando pequeños y aguerridos ejércitos de connotaciones feudales comandados por el Gobernador, su Teniente o algún vecino Maestre de Campo. Es obligación del feudatario atender las convocatorias sin demora y en forma personal, secundados por sus hijos y paniaguados. No es menuda carga ni tiene cantidad de días por año. Cuando haga falta, con buen o mal tiempo, oportuna o inoportunamente. No sabe si volverá, pero va porque “Dios lo quiere”…
Son realidades trascendentes que, a diferencia de tiempos que vendrán, tienen plena vigencia en este mundo aún emparentado a la Edad Media y a Isabel, ajeno a la mentalidad de colonia defendida por mercenarios. Antes morir que abandonar la tierra donde fue plantada la Cruz, donde nacen cristianos de sangre criolla, mestiza, aborigen y negra. Donde ya se cosechan frescas uvas, se toma vino torrontés y se multiplican las reses. Donde arde frente al sagrario el aceite de las olivas del Arauco, honrando la presencia real del “Pan de los Angeles”, que antes de la transubstanciación fuera harina del trigo de las haciendas.

Criollos de pro
Son éstas en realidad verdaderos feudos aunque la Corona, influenciada por los legistas, niegue a los feudatarios la concesión de jurisdicción política, para que no sean señores feudales en toda la extensión del término (cf. Nobleza y élites tradicionales análogas – Revolución y Contra-Revolución en las tres Américas).
En los siglos XVI y XVII se destacan prohombres hijos de la tierra provenientes, casi todos, de nobles linajes: fray Hernando de Trejo y Sanabria, Obispo del Tucumán, y su medio hermano Hernandarias, primer Gobernador criollo del Río de la Plata; el General y Gobernador Jerónimo Luis de Cabrera II, nieto de dos fundadores de ciudades; el Gobernador interino Francisco Vera Mujica; el Teniente de Gobernador Miguel Salas y Valdez, que traslada Ibatín; el cronista Ruy Díaz de Guzmán; los Avila Barrionuevo, los Gregorio Bazán, los Tejeda, los Toledo Pimentel, los Luna y Cárdenas; el fundador de Nuestra Señora de Belén, Maestro (sacerdote) Bartolomé de Olmos y Aguilera; el hidalgo jesuita mártir, San Roque González de Santa Cruz; el noble vecino encomendero y misionero, Pe. Pedro Ortiz de Zárate, mártir de Santa María de Jujuy.
La grandeza en todos los órdenes estaba al alcance de los nacidos en suelo americano. Y ellos estuvieron a la altura de las circunstancias…
Luis María Mesquita Errea
(Sigue en 7a. nota: Cabildantes, guerreros e intervenciones sobrenaturales en la Argentina fundacional)

5a. nota: Siglos de Fe... - Un gobernador exponencial del Tucumán - El encuentro con el indígena - "La forma del alma es la inmensidad"


 

SIGLOS de FE..., 5a. nota - Un gobernador exponencial del Tucumán - El encuentro con el indígena - "La forma del alma es la inmensidad"


Un gobernador exponencial
La gran empresa de organizar el Tucumán con sus 700.000 km2 de cerros y selvas es fruto del pensamiento de una pléyade de estadistas de la talla de Toledo y Matienzo. Desde Lima y Charcas trazan las líneas maestras que ejecutan sobre el terreno hombres como Ramírez de Velasco, dice Roberto Levillier.
Felipe II lo eligió a él para gobernar el Tucumán. Pertenecía al linaje, de origen real, de “los verdaderos Ramírez”, aglutinados a la manera feudal en la Divisa Solar de Nuestra Señora de la Piscina Probática. Antes de radicarse aquí con su familia, lleva a su primogénito a rendir pleito-homenaje al Señor Divisero. Embarca también a nobles para que echen raíces y eleven el ambiente, cumpliendo su misión de promover excelencia. Uno de ellos es Francisco de Argañaraz, que en su honor llama a la ciudad San Salvador de Velasco en el valle de Jujuy.
Su gobierno, como es usual, tiene como presupuesto y meta el bien común y genera progreso moral y material. También es fundador: Madrid de las Juntas y Todos-Santos de la Nueva Rioja.
Es para los vecinos un padre, y su mujer –de noble casa- muy grande onrradora.Se verifica lo de Salvador de Madariaga: lo que España hizo en América fue ennoblecer.

Encuentro con el indígena
Las ciudades adoptan nombres que no sólo son poéticos, son proclamas de Fe.
Ellas atraen al indio, que allí se encuentra con el español, y en las misiones, encomiendas y reducciones. Pues otra idea vigente es que “en poblar y en encomendar es el mayor servicio que…se pueda hacer en esta tierra a Dios”.
Para conocer las encomiendas, tan calumniadas hoy, podemos recurrir a los expedientes de las Visitas, donde quedaron asentados los dichos de los indios. Hay denuncias contra encomenderos pero son poco numerosas; en cambio hay testimonios abundantes de indígenas que reconocen el buen trato que reciben de aquellos. Hay expresiones de afecto de los señores por sus encomendados, y existe la interesante práctica de pedir la conformidad de la comunidad indígena para la designación de un nuevo encomendero (cf. Alicia Sosa de Alippi, Registro de Encomiendas en territorio argentino – Siglo XVII, p. 28).
Su principal razón de ser es convertir a los naturales y consolidar las poblaciones brindando un incentivo a los beneméritos que las gobiernan y defienden sin sueldo alguno.
¿Cómo logra Ramírez de Velasco la vital conversión de don Juan Calchaquí hijo? Invitándolo a visitar las ciudades y las encomiendas.
Lo que más toca su alma son las ceremonias religiosas. El aborigen se maravilla por los misterios de la Fe pues “la forma del alma es la inmensidad” (cf. San Bernardo ap. L’Esthétique du Moyen-Âge).
Van naciendo cofradías de aborígenes con sus cantos y tradiciones, trajes típicos y arcos de flores, que influyen en el ambiente y costumbres de las ciudades fundadas por los blancos. Podemos verlas también hoy en día en los a y l l i s del Niño Alcalde y en los Chinos de la Virgen de Andacollo en La Rioja. Las multitudes de peregrinos que acuden a los santuarios van germinando en esas primeras conversiones del alma indígena y mestiza.
(Próxima entrega: tema: Con la propia sangre..., sobre la defensa de las ciudades por los vecinos encomenderos al modo feudal, con permanente riesgo de su vida)
Ilustraciones
Escudo de armas de Ramírez de Velasco, descendiente de "los verdaderos Ramírez", linaje real de Navarra, Señor Divisero de la Divisa Solar de Nuestra Señora de la Piscina, cofradía familiar caballeresca y mariana, originada en la participación de los Infantes de Navarra, sus antepasados, en las Cruzadas
Guerrero abipón, retratado por el P. Dobrizhoffer, revestido de elegantes y bellas pieles de jaguar.
Lo mejor del encuentro con el indígena se dio en los aspectos maravillosos de la civilización cristiana en las respectivas culturas. Hoy puede apreciarse en las tradicionales fiestas patronales de muchas ciudades históricas y pueblos argentinos.

Luis María Mesquita Errea

(Sigue en 6a. nota: Los olvidados héroes a quienes debemos la fundación de las ciudades-provincia de la Argentina fundacional)

domingo, 21 de junio de 2020

4a. nota - Siglos de Fe...- Fe y resistencia en el Tucumán - El Papa y el Rey Católico: las "dos majestades" a quienes prestar heroicos servicios


"Los trece de la fama": el Tucumán recibió la civilización cristiana hispánica desde el Perú. La escena inmortaliza el heroismo del Marqués Pizarro, arquetipo de los conquistadores del Perú. (Imagen reproducida de : "Nobleza y élites tradicionales análogas", de Plinio Corrêa de Oliveira, t. II: "... Revolución y Contra-Revolución en las tres Américas", Apéndice hispanoamericano de la obra).

SIGLOS de FE..., 4a. nota - Fe y resistencia en el Tucumán - El Papa y el Rey Católico: las "dos majestades" a quienes prestar heroicos servicios

Fe y Resistencia
El Barco se consolida con Francisco de Aguirre, quien la rebautiza Santiago del Estero. Los tres traslados anteriores costaron a sus habitantes inmensas pérdidas y desaliento. Pero no se entregaron, continúan afrontando penurias y venciendo dificultades que Teresa Piossek describe con maestría.
Su característica es el espíritu de resistencia y Fe. Su mayor sufrimiento no es exponer la vida sino el no tener sacerdotes. Como están privados de sacramentos, no son tradicionales rezadoras sino los vecinos principales quienes rezan y organizan rogativas y procesiones. Los curtidos en cien combates. Los que empuñan el arado con los indios. Los que reproducen el milagro de la viña o del olivo entre quebrachales y algarrobales. En las riberas del Dulce resuenan cánticos religiosos de Talavera de la Reina o Medellín...
La tentación de volver al Perú y abandonar una tierra sin oro ni plata, donde hay enemigos con flechas que hacen morir cruelmente, es rechazada para que no se pierdan las almas de los naturales en vías de conversión. Son las palabras que conserva la historia del veterano Cap. Miguel de Ardiles al Teniente Juan Gregorio Bazán: su voto es decisivo.
El mismo espíritu sopla en el Plata. En 1536, el Adelantado Pedro de Mendoza ha establecido un asiento precario en el Río de Solís que pasa por indecibles probaciones. Santa María de los Buenos Aires, pese a lo breve de su existencia, levanta cuatro capillas.

Se configura el orden cristiano
La Cristiandad hispánica argentina da pasos ciertos:
Nace su primera gobernación, el Tucumán, desde la cuna vinculada al Perú, centro de nobles virreyes, graves estadistas, sabios prelados y aún de santos. Felipe II, su creador, la enriquece con tres regalos dignos de un Rey: el escudo de armas de Santiago, la milagrosa Sábana Santa y la presencia de San Francisco Solano.
A pedido del monarca, Pío V, Papa y santo, instituye el Obispado de la Sta. Cruz del Tucumán, primera diócesis argentina.

Grandes de nuestra Historia
El Papa y el Rey Católico son, para los primeros pobladores, las dos Majestades: servirlas es el ideal supremo de vida. La clase noble tiene sentido trascendente de la existencia; lo reconoce un autor como José Luis Romero, que no simpatiza con nobles ni trascendencias.
Los conquistadores dan principio a linajes y tradiciones. Aguirre, Juan Gregorio Bazán, Mexía y Mirabal, Juan Pérez de Zurita, Jerónimo Luis de Cabrera, Juan Ramírez de Velasco, son grandes señores y esforzados capitanes que dejan su impronta.
Entre los de heroísmo excepcional se cuenta Francisco de Argañaraz y Murguía. Sus antepasados, Señores de Mayorazgo, se destacan en la famosa batalla de Mühlberg, donde el Emperador, con el “gallardo y noble talle” que pintó Tiziano, bate a los electores protestantes. Les toca la gran responsabilidad de custodiar al general vencido, príncipe Mauricio de Sajonia. En la toma del fuerte de la Florida, el padre de nuestro Argañaraz derrota a punta de espada la guardia de franceses calvinistas y abre las puertas al ejército español.
Su hijo es el que, desafiando desalentadores presagios que templan más su acero, funda Jujuy, cerrando el prolífico ciclo fundacional. El coraje proverbial de su estirpe lo lleva a la increíble captura del cacique Viltipoco, sacado de sus sueños por el audaz capitán, que se filtra en plena noche en un cerro desconocido, erizado de guerreros enemigos. No le hace daño al prisionero, y el buen trato que le da, sumado a su afán apostólico, obra la conversión del jefe y gana el valle.
Lo dice Sierra: “en las duras jornadas, son misioneros los conquistadores y conquistan tierras los misioneros”.


(Próxima nota: 5a. "Un gobernador exponencial del Tucumán").
Puede solicitar el trabajo completo a:
civilizacioncristianaymariana@gmail.com

3a. nota - Siglos de Fe... - El águila bicéfala en la historia argentina fundacional


SIGLOS de FE... 3ra. nota - El Aguila bicéfala en la historia argentina fundacional

El águila bicéfala – Austria est imperari orbi universi (A.E.I.O.U.)Los cimientos de la Argentina no se edifican en el siglo XIX, como quisiera la historia oficial. Las naciones hispanoamericanas nacen de España, verdad tan obvia que no sería necesario recordar si no hubiese una gigantesca muralla de olvido y mala fe.
No sólo nace la Argentina de España: en el siglo XVI –dicen autores como el tradicional Vicente Sierra y el liberal José L. Romero- se forja la matriz psicológica, la propia alma del argentino.
Ese momento capital del alumbramiento se da en nuestro caso bajo la influencia personal de Felipe II, bisnieto de la Reina Isabel e hijo del célebre Emperador Carlos V, Sacra Majestad Cesárea en cuyos dominios no se ponía el sol.
El Imperio en que nacimos con todos los fueros es el mayor que vio la historia. Su Rey es un monarca militantemente católico, compenetrado de la misión de la España de Don Pelayo y San Fernando, de la que participan sus reinos de ultramar, a los que gobierna con solicitud. En su persona reúne ricas tradiciones de las que es síntesis viva, de la Alemania imperial, Flandes, Portugal y Castilla.
La Casa de Austria, a la que pertenece, se ha ido destilando orgánicamente en el Sacro Imperio que forjó Carlomagno como institución clave de la comunidad de naciones cristiana. El águila bicéfala, su símbolo heráldico, se incorpora a las armas de España y extiende sus alas en nobles pórticos de la América Española.
La sigla A.E.I.O.U. expresa un llamado dinástico, que el Emperador Federico III interpretaba así: “A Austria le corresponde gobernar sobre todo el mundo”; y: “Austria será en el mundo la última” (la que llegará hasta el fin del mundo).
Don Felipe, en esos tiempos de racionalismo, mantiene rasgos de rey de leyenda. El auge de su lucha contra los enemigos del Cristianismo es la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571. Intervienen en este magno acontecimiento grandes varones. El Papa San Pío V forja la Santa Alianza con España y Venecia. Unidas a la flotilla papal constituyen una magnífica armada que comanda el medio hermano de Felipe, don Juan de Austria, a quien el Papa aplicaba palabras del Evangelio, considerándolo un enviado de Dios: hubo un hombre enviado de Dios, cuyo nombre era Juan….
Esta santa alianza se funda principalmente sobre el poderío español, lo que no es poca gloria, e inflige una inolvidable derrota al poder musulmán, con el auxilio manifiesto de la Virgen. El Papa –a quien la Madre de Dios comunica sobrenaturalmente el resultado- instituye la festividad de Nuestra Señora del Rosario de la Victoria para conmemorar eternamente el histórico triunfo.
Legítimo rey de Portugal, adquiere Felipe el Brasil y soñados reinos de “mil y una noches” en Africa, Arabia y la India. Las circunstancias lo ponían en situación del mayor poderío y gloria como Señor de un Imperio fabuloso nunca visto en el mundo (cf. José Luis Busaniche, Historia Argentina, cap. VII).
El sueño de la Casa de Austria se hace realidad. Incluye en lugar de honra al Nuevo Mundo, que Pío XII llamará “continente de la esperanza”. Esperanza de ser el bastión de una comunidad iberoamericana de naciones renovada que glorifique a María Reina y realice la civilización cristiana y mariana.
Nacen la primera ciudad y la nación argentinaEn este marco de grandeza católica universal, nace la primera ciudad argentina en nombre del Rey Carlos I de España, Sacro Emperador de Alemania. El acta de fundación de Barco es más que esto: es el acta de nacimiento de la Argentina como nación, como sostienen sabiamente Alejandro Moyano Aliaga y otros historiadores cordobeses (citado por Prudencio Bustos Argañaraz en Manual de Historia Argentina).
Los fundadores de ciudades las erigen plenamente conscientes de las virtualidades de lo que fundan. Veían más allá que ciertos historiadores, que no ven más que ranchos de adobe y gallinas, sin comprender que es la civilización que da el tono en el mundo que llega, la del Prado y el Escorial, la de Santiago de Compostela y la Catedral de Sevilla, la de Lope y San Juan de la Cruz, la de Las Meninas y el Entierro del Conde de Orgaz, la de San Ignacio y Santa Teresa.
En tiempos de Aguirre llaman al Tucumán Reino y Provincia del Nuevo Maestrazgo de Santiago y Nueva Tierra de Promisión. Pues no son burócratas de Harvard sino soñadores-realizadores de espíritu hidalgo. Desde el Norte estiran el brazo hacia la Patagonia y conectan el Perú con España por el Río de la Plata. Lo intentó en la Gran Entrada Francisco de Mendoza, lo reintenta Aguirre y lo concretan definitivamente Cabrera y Garay.
Nota: las dos entradas anteriores se encuentran en esta página, en el mes de febrero


(Próxima nota : 4ª- : Fe y Resistencia en el Tucumán)