sábado, 26 de septiembre de 2009

Anuncio de conferencia del Príncipe Dom Bertrand repercute en medios del NOA












Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo





Noticia de tapa en "EL INTRANSIGENTE"



ARGENTINA
¿ El productor rural es un benefactor o un malechor?


http://www.elintransigente.com/





ARGENTINA
Sábado, 26/09/2009 10:32 hs
¿ El productor rural es un benefactor o un malechor?
Palpitante tema que expondrá el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo"

Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo"
Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo ¿EL PRODUCTOR RURAL ES UN BENEFACTOR O UN MALHECHOR? Palpitante tema que expondrá el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento "Paz no Campo", el martes 29 de septiembre a las 19hs00, en el Palacio Balcarce (Centro de Oficiales de las FFAA), Av. Quintana 161 -entre Parera y Montevideo- de la Ciudad de Buenos Aires. Dom Bertrand de Orleans y Bragança, abogado y portavoz de productores rurales y empresarios en la defensa de la propiedad privada y de la libre iniciativa, alerta sobre los efectos deletéreos de la Reforma Agraria y de los llamados "movimientos sociales", que quieren separar al Brasil de los rumbos benditos de la Civilización Cristiana, que sus antepasados tanto ayudaron a construir en ese país, hoy asolado por una revolución cultural de carácter socialista. Martes 29 de septiembre a las 19hs00 Se servirá un vino de honor Palacio Balcarce del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas Av. Quintana 161 -entre Parera y Montevideo- Ciudad de Buenos Aires Auspician :

Fundación Argentina del Mañana. Más información www.fadm.org.ar Asociación Civil Fátima, la gran esperanza
El sitio propio de Dom Bertrand de Orleans y Bragança es "Paz no Campo"
http://www.paznocampo.org.br/

Remite: Prof. Luis Mesquita Errea

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jueves, 24 de septiembre de 2009

Conferencia del Príncipe Dom Bertrand de Orléans y Braganza en Buenos Aires este martes: Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo

Agropecuaria en el Brasil: empresa de alto riesgo
¿EL PRODUCTOR RURAL ES UN BENEFACTOR O UN MALHECHOR?
Palpitante tema que expondrá
el Príncipe Dom Bertrand de Orleans e Bragança, coordenador del movimiento “Paz no Campo”, el martes 29 de septiembre a las 19hs00, en el Palacio Balcarce (Centro de Oficiales de las FFAA), Av. Quintana 161 –entre Parera y Montevideo– de la Ciudad de Buenos Aires.
Dom Bertrand de Orleans y Bragança, abogado y portavoz de productores rurales y empresarios en la defensa de la propiedad privada y de la libre iniciativa, alerta sobre los efectos deletéreos de la Reforma Agraria y de los llamados “movimientos sociales”, que quieren separar al Brasil de los rumbos benditos de la Civilización Cristiana, que sus antepasados tanto ayudaron a construir en ese país, hoy asolado por una revolución cultural de carácter socialista.
Martes 29 de septiembre a las 19hs00
Se servirá un vino de honor
Palacio Balcarce del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas
Av. Quintana 161 –entre Parera y Montevideo– Ciudad de Buenos Aires
Auspician :
Fundación Argentina del Mañana. Más información
www.fadm.org.ar
Asociación Civil Fátima, la gran esperanza
El sitio propio de Dom Bertrand de Orleans y Bragança es “Paz no Campo”
http://www.paznocampo.org.br/

ADHESION DE LA COMISION DON PELAYO

martes, 22 de septiembre de 2009

La “aseidad” y la Revolución: la disolución de los grupos sociales rumbo al caos (III nota - final)

Los pequeños grupos cerrados, células vivas del tejido social, donde cada uno es alguien
Las sociedades nacidas de la Revolución Francesa, masificadas y anónimas - Nadie es nadie ni tiene nada que ver con nadie; no existe un gran ideal conjunto o un Rey católico que sea como un padre de todos, ni un tejido social

La calidez de un ambiente familiar campesino europeo, donde cada uno encuentra su lugar ("Bauernstube", "Habitación campesina" - Ilustración de archivo)


La imagen de elementos desligados del conjunto: el aserrín separado de la madera (fotos google)...

...y los granos de arena, corpúsculos irremediablemente separados, que no pueden formar un tejido (fotos google)



Nota III (final)
La “aseidad” y la Revolución: la disolución de los grupos sociales rumbo al caos
Con la introducción de las reformas políticas de la Revolución Francesa (para limitarse a ella y no extenderse hasta el protestantismo), esos grupos sociales se desligaron entre sí o al menos perdieron mucho de su fuerza; de esta manera, poco quedó entre el Estado y los individuos. La propia familia perdió mucho de su fuerza. Los individuos fueron disolviéndose dentro de la familia, la familia dentro del municipio, el municipio dentro de la provincia, la provincia dentro del país, y éste se fue disolviendo dentro de la naciente sociedad internacional.
Con la eliminación de esos pequeños grupos cerrados -proporcionados a cada persona, y en los cuales cada uno desarrolla adecuadamente su personalidad- sólo resta, así, el individuo y la calle, el individuo y la masa, el individuo y la multitud, el individuo y el caos. Restan inmensas multitudes dentro de las cuales cada uno se cierra, por sentirse aislado.
Como las arenas de la playa…
A título de ejemplo podemos considerar las células de la mano. No están aisladas porque se encuentran en una relación orgánica unas con otras. Pero los granos de arena en la playa están aislados unos de otros. Son como un aserrín completamente suelto y desligado de la madera. Una playa puede tener billones o trillones de granos, aislados, que no forman un tejido.
Así son los hombres en esas sociedades disueltas por la Revolución Francesa; millones de individuos, que se encuentran lado a lado uno del otro, pero sin formar una sociedad.
(Fuente: apuntes tomados de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor)







jueves, 17 de septiembre de 2009

La originalidad individual y familiar querida por Dios o "aseidad", fundamento de una sociedad orgánica y cristiana (II nota)


Fiestas populares en Burghausen, en la Baviera ducal, expresión de la riqueza de un verdadero pueblo no masificado.

En el momento en que avanza en Latinoamérica la masificación y el intento de amordazar la opinión libre, es importante recordar los principios básicos de una sociedad católica, cuyo valor orientador será particularmente precioso cuando las utopías socialistas autoritarias se derrumben como el muro de Berlín y los pueblos, a semejanza del hijo pródigo, vuelvan a la casa paterna, la civilización cristiana, orgánica y mariana. Atentamente, Pelayo

II.
¿Pueden tener “aseidad” los grupos sociales?
Hay una aseidad del individuo y otra de los grupos sociales tales como una corporación (de patronos y obreros), un feudo, un barrio, una parroquia, una institución, una academia, una familia.
Todos esos grupos sociales tienen, en cuanto entes morales, una aseidad propia. Es decir, una capacidad de producir, de hacer germinar, de dar nacimiento a una riqueza de alma peculiar, decorrente de la combinación adecuada y orgánica de las riquezas de alma de los individuos que los componen.
Esta aseidad debe constituirse al soplo y a la luz de la Iglesia Católica; con base en la Fe, …en la razón -es decir, en la recta filosofía vivificada, animada, guiada y tutelada por la doctrina católica. Por tanto con base en la moral, que es uno de los elementos integrantes de la filosofía.
En este edificio así constituido, dentro de esos cuadros, y dentro de ese firmamento, cada alma, y luego cada grupo social, cada región, cada nación, cada ciclo de civilización, de cultura, encuentran ordenadamente el trayecto de su vuelo propio. Este es el mecanismo de la aseidad.

(fuente: Notas tomadas de apuntes de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor.)

domingo, 6 de septiembre de 2009

Notas sobre la sociedad orgánica, maravilla de la civilización cristiana, y la virtud de la "aseidad", o de la propia originalidad (I nota)


Los jefes de la primera cruzada - dentro del perfil del cruzado medieval,
personalidades diferentes y originales











Lotos, nenúfares, raíces - Encantadoras Imágenes del reino
vegetal que elevan a consideraciones superiores.



En el pesebre, se reunieron toda clase de personalidades. Reyes y pastores, San José, obrero y Príncipe de la Casa de David, y la Ssma. Virgen, "obra maestra de la Creación", en torno al Autor de la vida, que dio a cada ser humano un alma y una vocación, materia prima para una sociedad orgánica, jerárquica y cristiana.


Volvemos a nuestros queridos lectores con flores, Fe y espíritu épico. Venimos comentando el magnífico y vital tema de la sociedad orgánica. Se podría pensar que es un sueño o un tema teórico que poco tiene que ver con "la realidad" -o lo que los mass media nos presentan como tal.
Sin embargo, es tema de urgente actualidad. Vemos en este momento una ofensiva en Latinoamérica que tiene como punta de lanza el modelo de dictadura chavista, que en base a concepciones totalitarias y masificantes pretende "salvar al pueblo" sumiéndolo en la progresiva supresión de derechos y en el arbitrio del régimen despótico. Pues sólo el déspota se considera el que ve, el que sabe, el que debe arrastrar a todos, quiéranlo o no, a la "salvación". Es el mejor medio de llevar al desastre...
Momento oportunísimo para recordar el ideal católico perenne de la sociedad orgánica. Sólo ésta es una sociedad que merece ser vivida, que puede dar, como ha dado, verdadera felicidad de situación a los hombres y florecimiento a las naciones, dentro de las posibilidades de la vida terrenal, donde nunca estará ausente la Cruz...
En las siguientes consideraciones, tomadas del pensamiento de Plinio Corrêa de Oliveira, veremos que la sociedad orgánica no es sólo una sociedad que funciona bien porque sus miembros están en una relación orgánica, porque su raíz obtiene las necesarias nutrientes del conjunto del organismo social.
El ideal católico va mucho más allá, como la flecha de una catedral gótica:
es una sociedad en la que cada individuo, cada familia, cada barrio, asociación, municipio, región, dan una nota propia que deriva de la riqueza interior de sus componentes; de la originalidad, de las notas peculiares que el Creador dio a cada criatura humana. Es la idea enseñada por el magisterio pontificio, en especial del Papa Pío XII, sobre lo que es un verdadero pueblo, integrado por hombres y mujeres que saben cómo piensan, saben por qué piensan de determinada manera y conocen sus responsabilidades y derechos (ver "Nobleza y élites tradicionales análogas", del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, vol. I).
Nada más opuesto a los propósitos de los avasalladores conductores de masas, que subestimando al verdadero pueblo, pretenden llevarlo por la fuerza hacia la utopía devoradora.
En contraste con ésta, el ideal de sociedad orgánica rescata las notas peculiares y genuinas, con las que la vida social se asemeja a una melodía. Y este ideal de sociedad ha existido, en proporciones mayores o menores, como enseñan los Papas, y debe existir, debe volver, porque Dios..., como dijo García Moreno, "Dios no muere".
Los que se hundirán en el fracaso serán los regímenes socialistas que quieren someter y masificar a este "continente de la esperanza", que comienza a reaccionar.
A continuación, la primera nota. Sugerimos al lector hacer las correlaciones que su propia "aseidad" les sugiera, entre el texto y el mensaje sutil de las imágenes.
Cordialmente,
Pelayo
Nota I
No debemos ver la sociedad orgánica tan sólo como un conjunto de relaciones funcionales dentro de la sociedad, por la que cada grupo social absorbe, en el marco de su propia vida, los estímulos para resolver sus problemas; sino también como un fenómeno de opinión pública basado en la virtud individual de la “aseidad”.
Qué es la “aseidad”
La aseidad es una virtud de la que habla Santo Tomás de Aquino y que viene de la expresión latina “a se”; significa “sacar de sí”.
Es la virtud por la que el hombre, dotado por Dios de posibilidades, y potencialidades en el orden intelectual y en el espiritual, haciendo uso de ellas logra que pasen de potencia a acto; pasen de germen a algo que surge, se desarrolla, florece y fructifica. Es el sacar de sí las posibilidades que cada uno tiene en su interior a efectos de producir y de llevarlas a su pleno desarrollo.
Es por lo tanto aquella virtud por donde cada uno toma su originalidad en el sentido bueno de la palabra, por donde cada individuo es único e inconfundible en la obra de la Creación, y desarrolla todas sus cualidades en torno de esa nota fundamental, muy vinculada a la propia luz primordial y opuesta al pecado capital.
(Notas basadas en apuntes de conferencias del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, sin revisión del autor)

jueves, 30 de julio de 2009

La altanería católica caballeresca de un pescador - Tipos humanos y sociedad orgánica - De la serie Ambientes, costumbres, civilizaciones


Trabajo diversión y trabajo heroísmo
Rostro largo, trazos finos y firmes, mirada penetrante y resuelta, teniendo, con vigor varonil, un gran remo, este pescador vasco tiene una profesión ruda en la que su alma se plasmó y se dignificó.
En todo el sentido de la palabra, él es un hombre.
Es un hombre que tiene la altanería caballeresca de un verdadero cristiano, de un católico auténtico. Toda su personalidad está marcada por el esfuerzo, la lucha y el riesgo.
Se ve que innumerables veces enfrentó los furores o las traiciones del océano, y los dominó. Y que está enteramente dispuesto a una serie incontable de otras empresas audaces.
Subyacente a la fisonomía de este trabajador, y al ambiente que ella trae aparejado, hay toda una concepción católica del trabajo y del dolor.
El sufrimiento existe. Pero es un don admirable de Dios para que el hombre, auxiliado por la gracia, temple y eleve su personalidad.
¿Qué sería este pescador sin las grandes luchas de su existencia? ¿No constituyen su genuina y rutilante gloria?
****************
Del artículo "Trabajo-diversión y trabajo-heroísmo", de la Serie "Ambientes, Costumbres, Civilizaciones", años 50-60, transcripto de "En busca de almas con alma"-"Extractos del pensamiento de Plinio Corrèa de Oliveira", recogidos por Leo Daniele, II serie, San Pablo, Brasil, 1998, Ed. Brasil de Amanha

martes, 21 de julio de 2009

¿Existe una altivez popular? - Condiciones para resolver la "cuestión social" - Estudios sobre sociedad orgánica





Vaquero de la región de Pará, en el Brasil

Continuamos observando y analizando textos sobre el inagotable y variado asunto de la Sociedad Orgánica. Hoy publicamos un comentario del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira sobre un vaquero de la región de Pará, en Brasil. Las analogías con nuestro "gaucho" saltan a la vista en muchos puntos, conservando ambos su identidad y naturales diferencias. Vamos a este rico y formativo ejercicio de interpretación de mentalidades.
¿EXISTE UNA ALTIVEZ POPULAR?
El estado de plebeyo puede y debe mostrarse tranquila y dignamente a la luz del sol, y el plebeyo puede y debe vivir en su estado con abundancia, con despreocupación –con nobleza, diríamos-, , sin sentir la necesidad de camuflarse de burgués.
¿Ganaría algo este hombre en despojarse de su magnífico sombrero aludo, untarse de cosméticos la cabeza, cambiar su ropa por una de estilo burgués, de confección y comprada en cuotas? ¿Dejar las vastedades del Pará por una esquina y un bar, y perderse, arreglado, perfumado, adelgazado en la multitud obrera “burguesiforme” de alguna gran ciudad?
En total consonancia con lo dicho, está el admirable tipo contemporáneo de “vaqueiro” paraense de la foto: obra maestra de fuerza, salud y equilibrio temperamental.
Acostumbrado al aire libre y puro, al ejercicio tonificante, a la mesa sobria pero abundante, al reposo largo pero auténtico del campo, domina los espacios y las incontables tropillas, con agilidad de verdadero “técnico”.
Aquello le brindó un desarrollo equilibrado de los nervios y del alma, reflejado en el porte varonil y elegante, en la expresión plácida pero vivaz del semblante.
Vaquero, lo es en todo su ser. ¡Pero cómo tiene y cómo expresa la modesta y espléndida dignidad que existe en ser un honesto y guapo vaquero de las inmensidades del Pará!
La cuestión social no podrá resolverse:
-mientras la mayor parte de la humanidad tenga vergüenza de la condición de vida que le es propia;
-mientras no vuelva a florecer un arte popular que haga brillar a los ojos de todos la fuerte, bella y noble dignidad del verdadero plebeyo;
-mientras no se le dé al obrero urbano y rural condiciones de vida materiales que hagan posible todo esto.
Ante todo mientras la templanza cristiana no expulse de la atmósfera contemporánea el tóxico de la Revolución*.
Y todas las clases, en lugar de soñar con una loca igualdad, no sepan amarse en Jesucristo Nuestro Señor; que quiso nacer hidalgo y trabajador manual, Príncipe de la Casa de David e hijo de carpintero, para hacer circular entre ellas las corrientes de amor de la caridad cristiana.
Transcripto de "En busca de almas con alma", Extractos del pensamineto de Plinio Corrêa de Oliveira recogidos por Leo Daniele, 2ª serie, San Pablo, 1998. El extracto hoy publicado es parte de un artículo de la citada serie "Ambientes - Costumbres - Civilizaciones", que escribía el Dr. Plinio para la revista "Catolicismo", únicos en su género (período 1960-65).



viernes, 17 de julio de 2009

Comentario: La indefensión de un pueblo carente de sociedad orgánica y de clases dirigentes auténticas que ocupen su lugar

La pseudo-democracia populista, demagógica, sin límites, es la consecuencia de la degradación de un pueblo al que se convierte en masa. Pío XII enseña que una democracia auténtica tiene como condición la existencia de un verdadero pueblo, constituido por personas y familias conscientes de sus obligaciones -en primer lugar hacia Dios-, y derechos legítimos, orgulloso y conocedor de su origen, idiosincrasia y tradiciones. Un pueblo con consciencia de sí mismo. De este modo, un verdadero pueblo va destilando sus clases dirigentes, y sus élites de dirigentes naturales en todas las camadas sociales.
A partir de los siglos XVI y XVII, el estado de los países occidentales se fue transformando en absoluto. Los cuerpos intermedios, las asambleas de clero, nobleza y pueblo, las asociaciones libres, los poderes municipales, las jurisdicciones variadas, las estirpes familiares nobles y plebeyas, en América los Cabildos y los vecinos, para citar algunos ejemplos, comenzaron a ser comprimidos por el absolutismo. Luego vino la Revolución Francesa y el poder absoluto napoleónico, que barrió los restos que aún quedaban de esos poderes intermedios entre el Estado y los individuos. El poder se concentró hasta el delirio con el super-estado comunista y las dictaduras nacional-socialistas. "Todo dentro del Estado y nada fuera del Estado" era una consigna de estos regímenes que se presentaban como alternativa contra el marxismo. Fue un largo proceso de aniquilación de todo lo que pudiera poner freno a los desbordes del poder central.
Los paises americanos adoptaron, en variada medida, las máximas de la Revolución Francesa. Aristocràticos en su cuna, fueron siendo profundamente modificados por el centralismo y el autoritarismo cada vez más demagógico y populista. El Estado comenzó a ser el gran "dios", el que mueve todo, el dueño de todo, el que dicta todas las leyes sin importarle la costumbre, ni los derechos adquiridos, ni la tradición, manejado por partidos políticos o por corrientes de poder en el fondo reducidas a una minoría. Ya que siempre la cúpula gobernante es una minoría, para bien o para mal.
Caso típico es la Venezuela de Chávez. Si Chávez llegó a donde llegó, es porque todas las vallas al poder absoluto, unipersonal y demagógico fueron derribadas. Sistemáticamente y a paso firme, va aboliendo todas las libertades, ante el silencio complaciente de quienes se rasgan las vestiduras por la reacción de los poderes republicanos hondureños contra el chavista Zelaya. ¿Còmo fue esto posible? Pues fueron relegadas al olvido las enseñanzas del magisterio tradicional de la Iglesia, que siempre sostuvo, aunque fuese con la voz serena y medida de los documentos y de los libros, que una sociedad ordenada necesita de una clase dirigente tradicional, y si es posible, si alcanza el nivel de excelencia requerido, de una aristocracia.
Estas ideas fueron y son vistas por muchos como la injusticia, el privilegio irrestricto y gratuito, la amenaza a la libertad. Sin embargo, la realidad cruda, los hechos -y contra los hechos no valen argumentos, enseña Santo Tomás- nos demuestran lo contrario.
Si queremos libertades legítimas, si queremos equilibrio, no permitamos que la estalolatría autoritaria que se pretende imponer en Iberoamérica triunfe.
Defendamos con firmeza dentro de la ley todas las libertades que aún quedan y lo que existe -que en Argentina es mucho- de clases dirigentes auténticas, de familias tradicionales, que tienen largas generaciones de servicios a la nación, de dirigentes y líderes naturales en todos los niveles y de todos los ámbitos, que los hay en las más variadas actividades, desde los sectores situados más alto hasta los más populares.
De lo contrario, lo que ocurre en Venezuela -que amenaza a Honduras con altanería- podrá extenderse como un cáncer y contagiar a todo el Continente.
Que la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América, proteja a su bienamado conjunto de naciones ibero-americanas, el mayor bloque católico del mundo, y fortalezca a quienes más pueden hacer para evitar esta desgracia general. (A continuación, la noticia).



Chávez planea cerrar unas 250 radios en Venezuela
La Cámara que agrupa la actividad denunció un "un atropello gigante" de parte del gobierno que planea retirar las licencias de transmisión de las emisoras que no actualizaron sus datos
Noticias de Exterior: Viernes 17 de julio de 2009 "La Nación", Buenos Aires

CARACAS (AFP).- La Cámara de la radio de Venezuela denunció "un atropello gigante" de parte del gobierno de Hugo Chávez, que a partir de hoy abrirá procedimientos para retirar las licencias de transmisión a 250 emisoras.

"Hay una espada de Damocles sobre nosotros. Estamos evidentemente ante un atropello gigante", dijo en rueda de prensa Nelson Belfort, presidente de esa cámara, al señalar que todavía no se conoce el nombre de las 250 emisoras a las que se podría retirar la concesión.

"Queremos que se sume y no que se reste, que se abran nuevas bandas. Hay por lo menos 300 dueños de radios y eso da una pluralidad a este medio de comunicación que ha beneficiado la calidad y la cantidad de contenidos", sostuvo Belfort.

"Estamos dispuestos a resolver problemas de carácter técnico, pero no a negociar principios. No puede ser que por el capricho de algún ministro se revoquen concesiones de radio", subrayó.

El ministro Diosdado Cabello, a cargo de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), anunció que entre este viernes y el lunes comenzará un proceso para "rescatar" las frecuencias de 250 emisoras que habrían quedado en situación ilegal por no actualizar sus datos ante ese ente estatal en un plazo que venció el 3 de julio.

"Muchos de los que no acudieron se basan en que están legales porque han ido a pagar sus impuestos, pero muchas personas que cometen delito pagan sus impuestos", dijo Cabello.

Además del retiro de esas 250 licencias de radio, a las que se sumarían 45 de televisión, Cabello ha propuesto que se limite por ley la conformación de los circuitos radiales, es decir, de las asociaciones de emisoras locales que trabajan en conjunto para transmitir a todo el país.

miércoles, 15 de julio de 2009

Sociedad Orgánica: lo normal es la existencia de clases diversas, armónicas gradaciones, y espontáneas interpenetraciones



Variedad de ambientes de una sociedad cristiana y orgánica. Arriba, la sala del Duque de Alba, tiene vigorosa categoría, marco adecuado para personas que tienen en sus manos importantes decisiones y una alta misión; junto a ella, una escena rural y popular, con una nota de abundancia, variedad y movimiento, como es la vida de la gente de campo. Abajo: las agencias de publicidad bien conocen las tendencias de sus clientes. A la izquierda, coloridas botellas de vino común de mesa: la forma, el tamaño, la tapa, indican un buen producto de consumo popular. A la derecha, una copa que se levanta con finura, un elegante barco pensativo, un escudo y dos maravillosas botellas de vino buscan atraer a un público de tendencias aristocráticas.

Lo normal en una sociedad bien ordenada, en una sociedad cristiana y orgánica, constituida de clases diversas, de armónicas gradaciones e interpenetradas unas en otras, es que haya abundancia para todos de los bienes indispensables para la existencia, como el alimento, la ropa, la vivienda, los remedios corrientes y los medios de transporte comunes.
Por el contrario, los bienes que son meramente convenientes y no necesarios, como los vinos de óptima calidad, las “Delikatessen”, las obras de arte, los tejidos preciosos, los medios de transporte lujosos, son mucho menos abundantes. Y, según el orden natural de las cosas, deben confluir hacia las clases dirigentes, más cultas, dotadas de más gusto para apreciarlas y de más capacidad para desenvolverse con ellos.
Estas consideraciones nos ponen en presencia de un trinomio: función dirigente, cultura, riqueza. Hay entre los elementos de ese trinomio una afinidad natural: la cultura es un predicado propio de quien dirige, y la riqueza es, a un mismo tiempo, instrumento de dirección y medio de destilar y de quintaesenciar la cultura.
* * *
Se trata ciertamente de conceptos banales. Sin embargo, la Revolución* de mil maneras los niega. Ella se opone a la diferencia de clases, cultura y fortuna. Bajo su inspiración, en muchos lugares donde falta lo necesario, se constituyen industrias de vistosas bagatelas, de objetos superfluos, baratos y sin duración, que le dan al pobre, de estómago vacío, la ilusión de ser rico. Y finalmente, gracias a las perturbaciones económicas y sociales que ella engendra por todas partes, el trinomio de que hablábamos se va descoyuntando.
Las clases tradicionales, que representan el factor educación, gusto, elevado estilo de vida, absorbidas por el placer o por la inercia, se van haciendo cada vez menos cultas y menos ricas. Las profesiones intelectuales, en que la instrucción es un medio de vida, se van encontrando en una situación económica cada vez más modesta, a la que corresponde una situación social cada vez más apagada. El dinero afluye en inmensas masas hacia elementos sin tradición, sin cultura, sin instrucción y sin gusto.
Y de ahí viene una serie de ideas falsas que en parte concurren a formar el ambiente de confusión en que vivimos.

..........................................

(*) Se refiere a la Revolución anticristiana, gnóstica e igualitaria (cf. "Revolución y Contra-Revolución")

Extractos de: "Finura y 'granfinismo' ", Sección Ambientes - Costumbres - Civilizaciones - Plinio Corrêa de Oliveira - Revista "Catolicismo" nº 112 - período 1960-65

miércoles, 8 de julio de 2009

9 de julio - Día de la Independencia - Seamos fieles al gran llamado de la Argentina católica y mariana



El 9 de julio de 1816, los ilustres integrantes del Congreso de Tucumán, miembros del Clero y de la aristocracia argentina y altoperuana, elegidos orgánicamente por los Cabildos, auténticos representantes de la Nación, declararon la Independencia. Al iniciar las sesiones, como era tradición en los cabildos hispanoamericanos, oyeron Misa del Espíritu Santo, pidiendo la inspiración divina para acto tan trascendental, manifestando así la voluntad del pueblo de defender la Santa Fe, las tradiciones y las leyes. Y Dios Nuestro Señor, por intermedio de la Ssma. Virgen, concedió su amparo a la Argentina.

Al celebrar este magno día, sepamos aprovechar este ejemplo de un pueblo gobernado por las personas consideradas de mayor mérito, de mayor representatividad, las más capacitadas por el orden natural de las cosas para conducir los destinos de nuestro querido País. Así podremos cumplir la alta misión a la que la Argentina ha sido llamada como exponente y defensora de la Civilización Cristiana.


lunes, 6 de julio de 2009

Sociedad orgánica y tipos humanos (II): "Padronización e imitación", de la serie Ambientes, Costumbres, Civilizaciones



Publicamos a continuación la 2ª nota, anunciada en la entrada anterior. Recomendamos la lectura de la Introducción, para facilitar el aprovechamiento de este artículo.
PADRONIZACION E IMITACION
Plinio Corrêa de Oliveira
Serie "Ambientes - Costumbres - Civilizaciones"
Nuestros lectores reconocerán de inmediato, en los clichés que publicamos hoy, el traje típico de la mucama bahiana y la indumentaria, también típica, de un elegante de bar (*) en los días que corren: dos trajes populares entre los cuales se puede establecer una comparación.
(*) elegante de botequim, en el original, lo que sería equivalente a un elegante de boliche, o de bar, o similares.
* * *
En el traje de la bahiana, nacido de las exigencias de la vida cotidiana, se reflejan admirablemente la índole, las dotes, la clase de encanto propio de una raza, así como las características de cierto lugar y de cierta época.
En varias de nuestras ciudades, se generalizó un tipo de elegante de taberna suburbano, con una indumentaria que, en sus líneas generales, es la de nuestros días, pero con ciertos pormenores peculiares: pantalón largo que se estrecha en el tobillo; cintura del pantalón casi a la altura del corazón; gran saco excesivamente largo, sombrero de copa baja y alas anchas.
Si el elegante es blanco, usa el famoso peinado “cola de pato”. Si es negro, se hizo planchar el pelo en un “peluquero”.
La mucama es lo que es: con toda razón se siente digna y feliz. Nuestro elegante, negro o blanco, trata de aparentar un dinero y una situación que no tiene. El traje de la mucama es la moldura de una personalidad. El traje del elegante es la moldura de una personalidad que no tiene.
Es que el traje de la mucama nació de una época en que la moda no estaba padronizada para todos, en que cada uno se sentía bien como estaba.
Y nuestro pobre “elegante”, rubio, moreno o negro, es hijo de una época en que la moda se estandarizó, y los trajes ya no tienen relación alguna con los individuos. De una época en que nadie vive satisfecho con lo que es, y por eso vive de imitar. ¿Cuál es la razón de lo ridículo de nuestro elegante? En último análisis, en estado agudo, el ridículo inherente a toda imitación.

Colección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira – Transcripto de “Catolicismo” nº 15 , marzo de 1952.

Comentario:
Lo de los trajes que ya no tienen relación alguna con los individuos, lo de una época en que nadie vive satisfecho con lo que es, y por eso vive de imitar, es de flagrante actualidad. Basta pensar en las disparatadas modas y actitudes de muchos jóvenes de hoy. Pobres jóvenes, carentes de una sociedad orgánica donde insertarse y desarrollar las aptitudes y la vocación propia de cada persona. Faltos del verdadero camino, van sin rumbo, buscando un sentido a la vida por vías erradas, de frustración en frustración. Felices jóvenes, que tienen la posibilidad de luchar por ese ideal católico explicitado por pensadores y hombres de acción como el clarividente autor de los artículos que anteceden. Ambos tienen en común el mostrar a personajes aristocráticos y populares auténticos, en contraste con los que no lo son, o no lo son plenamente: toda una escuela a disposición del joven o del hombre o mujer maduros de hoy!
Cordialmente,
Pelayo


domingo, 5 de julio de 2009

Sociedad Orgánica: Los tipos humanos y su descaracterización por el proceso masificador - "El aristócrata y la 'granfina' "



Introducción a dos artículos que ayudan a entender la Sociedad Orgánica
Estamos abordando el tema clave de la sociedad orgánica para ilustrar el valor incalculable de una civilización cristiana, sociedad cristianamente libre y equilibrada, armoniosamente jerárquica, conforme al orden natural creado por Dios, y regada por las gracias especiales prometidas por Nuestro Señor Jesucristo: “He venido para que tengan la vida y la tengan abundantemente” (S. Juan, X, 10).
Tema que debe necesariamente enriquecerse con el estudio de las realidades presentes y pasadas.
En primera línea en la materia se encuentra la inolvidable serie de artículos de “Ambientes – Costumbres – Civilizaciones”, que el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira publicó en la revista “Catolicismo”, a partir de mediados del siglo XX, de la que presentaremos dos notas (la segunda será publicada próximamente).
Los tiempos han cambiado tanto, que se hace difícil entender situaciones concretas de hace medio siglo vistas con los ojos de hoy.
Sin embargo, podemos comprender lo que el autor percibió con proverbial agudeza en aquel momento, descubriendo profundidades fascinantes de la realidad; vetas de enorme importancia para la luchapor la Civilización Cristiana que amplían el horizonte de la Contra-Revolución, cuya meta es la restauración de la Cristiandad.
Tipos humanos y sociedad orgánica
En la sociedad orgánica, los tipos humanos tienden a la plenitud, sin confundirse unos con otros.
El obrero, el burgués, el aristócrata, y la armoniosa variedad de oficios, roles y modalidades, se ejercen con cristiana alegría de vivir, al soplo de la gracia de Dios concedida maternalmente por la Virgen.
Al contrario, la Revolución gnóstica e igualitaria trata de descaracterizar, de desnaturalizar, de hacer que todo lo típico se marchite.
A continuación lo veremos en dos ejemplos, uno correspondiente a la clase alta y otro a la clase popular (texto que será completado en breve).

EL ARISTOCRATA Y LA GRANFINA*
(N. de la R.: podríamos traducirlo como: "El aristócrata y la dama de jet-set")
Plinio Corrêa de Oliveira
Sección Ambientes - Costumbres - Civilizaciones

Lady Diana Cooper descansa junto a una estatua en el parque del Castillo de Chantilly, histórica mansión de los Príncipes de Condé. Esta fotografía fue sacada en 1945, cuando Lord Cooper, su marido, ejercía las funciones de embajador británico en Paris. Lady Cooper, generalmente admirada en la capital francesa por su inteligencia y finura, mantenía en los salones de la embajada británica un ambiente de alto gusto y distinción, siendo una de las figuras centrales de la vida social parisiense de entonces. Ella encarna, pues, una aristócrata según el gusto y el estilo del siglo XX, o sea lo que el lenguaje corriente llama una granfina.
La estatua, por el contrario, representa a un aristócrata según el estilo y el gusto del siglo XVIII. El contraste es flagrante y expresa mucho más que una simple diferencia de concepciones estéticas. Manifiesta dos modos de ser enteramente diferentes, y bien representativos de las concepciones y del género de vida de las élites sociales europeas en dos épocas diversas.
En el gentilhombre del siglo XVIII la expresión de la fisonomía, el porte, el gesto, el traje expresan la idea de que la existencia de élites sociales no sólo es justa sino deseable, y que la superioridad de cultura, de modales y de gusto de sus miembros debe naturalmente manifestarse con el máximo de precisión, realce y requinte.
Por el contrario, la aristócrata del siglo XX está camuflada. Su traje es, en todo y por todo, el de una trabajadora manual. La posición es elegante, y expresa como involuntariamente una distinción que ya no se atreve a afirmarse plenamente a la luz del día; una distinción que, por así decirlo, le pide disculpas al transeúnte común por existir: disculpas tan humildes que, para que la distinción no choque demasiado, se vela en los trajes de una campesina.
¿No es a ojos vistas éste, por otro lado, el sentido de la proletarización creciente de modales, de ambiente, de vida y de los trajes de las élites “granfinas” en todo Occidente?

Colección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira – Transcripto de “Catolicismo” nº 2, febrero de 1951.
(*) granfina es un término que señala a una persona de jet-set, ambiente en general refractario a la idea de aristocracia auténtica y abierto a la extravagancia y el mal gusto exhibicionista de poder económico, donde frecuentemente se encuentran hombres y mujeres ricos pero sin distinción, favorecidos por los "mass media", que desprecian a los verdaderos aristócratas, más cuando son católicos. En el caso del artículo, está dicho que Lady Diana Cooper mantenía ambientes de buen gusto, por lo que el lector sabrá hacer las adaptaciones del caso.
Comentario
El bien común de la sociedad requiere de personas de élite, aristócratas que no se camuflen sino que sean verdaderos modelos de virtud y excelencia para toda la sociedad. El pueblo se beneficia enormemente cuando en las clases elevadas brillan los valores de una verdadera aristocracia -lo opuesto del espíritu "jet-set".
Cordialmente,
Pelayo

lunes, 22 de junio de 2009

La sociedad orgánica en el Tucumán hispano-indígena











En el Tucumán, llamado por sociólogos serios "El salón habsburguiano" (para diferenciarlo de Buenos Aires -"el salón borbónico"), floreció ampliamente la sociedad orgánica, con sus estirpes señoriales, indias y populares, sus fuertes tradiciones de Fe, y sus estilos arquitectónicos con sabor a fortalezas, en medio del escenario grandioso de sus altas cumbres. Mucho de ese pasado tiene sorprendente vigencia, como en la renovación del "pacto de fidelidad" al Señor y a la Virgen del Milagro durante sus Fiestas Patronales de mediados de septiembre en Salta. Esa vigencia es una reserva y una promesa para el futuro.

Continuamos el desarrollo del tema "Sociedad Orgánica" iniciado en entrada anterior (ver : La sociedad orgánica, jerárquica, armónica y familiar, 27.V.09)

La sociedad orgánica en el Tucumán
Vimos algo de eso reflejado en el pícaro que se refugió en la ermita de los santos patronos de Ibatín, que le valió de santuario o refugio inviolable. Lo vemos en la carta afectuosa que el Maestre de Campo don Leandro Ponce de León le dirige a su encomendada, la india Bárbara Romero, tratándola de "hija mía Barbolita", aconsejándola como "vuestro encomendero", que el Dr. Prudencio Bustos Argañaraz reproduce en su "Manual de Historia Argentina"[i]. En las juntas de vecinos, como la que convocó Mercado y Villacorta en la ajetreada Londres para tratar de la Guerra, con la presencia de los encomenderos Juan Gregorio Bazán, Antonio del Moral, Lucas de Figueroa y Mendoza, Gabriel Sarmiento de Vega y otros notables de la Gobernación…
…En el carácter protector de los buenos gobernantes de entonces, como Ramírez de Velasco, "padre de todos y procurando acomodar las hijas de los conquistadores huérfanas en estado", como manifestaron los vecinos de San Miguel. Junto a él, estaba la figura maternal de su mujer, Doña Catalina de Ugarte, quien “con su caridad y afabilidad deseaba el bien y era muy gran consuelo en la tierra por ser tan buena intercedora y onrradora de todos y animadora de lo bueno"
[ii], como dijeron los de Santiago del Estero[1].
La "cité antique" del Tucumán tenía un alma, y era el Cabildo, palabra que evoca reminiscencias profundas en el verdadero argentino identificado con su tradición. Allí se expresaba la voluntad de los vecinos principales, representantes auténticos de sus clanes familiares, sus paniaguados y sus encomendados –indígenas a quienes frecuentemente querían como a hijos
[2] en esa sociedad que se honraba en ser auténticamente paternalista.
No sólo los grandes decidían los rumbos de la historia. Aquí no hubo espartanos e ilotas, como en ninguna parte del mundo donde se estableció la civilización católica, jerárquica y familiar. Dada la unión de la Iglesia y el Estado, en fecundas interacciones los gobernantes se ocupaban del bien espiritual de los gobernados, como los Obispos y sacerdotes se ocupaban de que el gobernador Mercado y Villacorta viajara con el decoro debito a su alta investidura; o de que los indios adquiriesen hábitos de higiene, usasen mesas y durmiesen en camas, como lo quería el Concilio Límense convocado por el gran Santo Toribio de Mogrobejo, Arzobispo de los Reyes.
Fue éste otra gran luminaria que nos alumbró desde la capital del virreinato al que pertenecimos por espacio de dos siglos y tres décadas, período que se intentó tapar con los 30 años de existencia del Virreinato del Río de la Plata en el que, de reinos, pasamos a ser colonias -de hecho, no de derecho
[iii].

[1] Llama la atención que tantos científicos de la Historia y de la Antropología pasen por alto sistemáticamente estas realidades, porque no se ajustan a sus esquemas, lo que los distancia irremediablemente de los hechos. Realidades como “caridad”, “afabilidad”, “honrar”, “consuelo”, brillan por su ausencia, como también en las obras y el espíritu de aquel corrosivo filósofo contemporáneo de Rosas, para quien la lucha de clases y el conflicto mueven al mundo. Me refiero a Carlos Marx.
[2] Así lo declaran varios encomenderos en la Visita del Oidor Martínez Lujan de Vargas a !as encomiendas de La Rioja, transcriptas en el documentado estudio de la Dra. Roxana Boixadós y de Carlos E. Zanoli "La visita de Lujan de Vargas a las encomiendas de La Rioja y Jujuy (1693-1694) - Estudios preliminares y fuentes", Ed. Univ. Nac. de Quilmes, 2003. Y les creemos, pues está en el orden natural de las cosas y porque el amor entre grandes y pequeños es propio de una civilización cristiana.

[i] "Manual de Historia Argentina", Ed. Eudecor, p. 117.

[ii] Roberto Levillier, "Nueva Crónica de la Conquista del Tucumán", t. III, pp. 223-4.

[iii] Cf. Tulio Halperin Donghi, "La revolución rioplatense y su contexto americano", en "Nueva Historia de la Nación Argentina", Academia Nacional de la Historia, Ed. Planeta, t. IV , p 249 y ss., en especial pp. 253-4.


Textos extraídos del ensayo : "Devisadero de luces doradas en...aquel reino del Tucumán", de L. Mesquita Errea, in "CRONICAS del TUCUMAN" nº 1, La Rioja, 2008

miércoles, 10 de junio de 2009

Sentido mensaje de despedida del Jefe de la Casa Imperial Brasileña, S.A.I.R. Dom Luiz de Orléans y Braganza, a su sobrino

La Familia Imperial en la misa del 7º día por el alma del Príncipe Dom Pedro Luiz de Orléans y Braganza (Fotografía del Portal "Terra")

Príncipe Dom Pedro Luiz de Orleans e Bragança
Transido de pesar, cabe-me o dever de registrar, enquanto Chefe da Casa Imperial do Brasil, o desaparecimento de meu querido e já saudoso sobrinho, D. Pedro Luiz de Orleans e Bragança, no fatídico acidente do vôo da Air France (Rio-Paris), ocorrido no dia 31 de maio, em pleno Oceano.
Diante da pungente dor de seus pais, D. Antonio e D. Christine, de seus irmãos, D. Amélia, D. Rafael e D. Maria Gabriela, e de minha querida Mãe, D. Maria, volto para eles minha especial solicitude e meu particular afeto. Solicitude e afeto que volto igualmente – e, junto comigo, toda a Família Imperial - para aqueles que perderam seus entes queridos no referido acidente aéreo. A todas estas famílias - de modo muito especial às brasileiras – a Família Imperial estende seus sentimentos e roga a Deus pelo descanso eterno de cada vítima.
Nestes dias, de todo o Brasil e até do exterior, chegaram aos pais de D. Pedro Luiz, bem como a mim e a toda a Família Imperial, numerosas e sinceras manifestações de pesar por tão trágico sucesso. Não posso deixar de ver nessas sentidas manifestações a expressão viva e autêntica do sentimento familiar e dos laços de afeto que sempre uniram a Família Imperial e os brasileiros, monarquistas ou não.
D. Pedro Luiz – até então, 4º na linha de sucessão dinástica – era um jovem Príncipe que despontava na sua geração como uma promessa, suscitando o interesse e a atenção de muitos, por seu modo aprazível, por suas inegáveis qualidades e pela tradição que representava.
Como fruto da exímia formação e do senso do dever, incutidos por seus pais, após se ter formado em Administração de Empresas pelo IBMEC do Rio de Janeiro, e se pós-graduado pela FGV, dava ele os passos iniciais de uma promissora carreira profissional, no BNP Paribas, no Luxemburgo, tendo a preocupação e o empenho de fazer ver aos estrangeiros as grandes potencialidades de nosso País.
Mas sua presença era especialmente querida entre aqueles que acreditam ser o regime monárquico uma solução adequada para o Brasil hodierno.
Foi D. Pedro Luiz presidente de honra da Juventude Monárquica e participou de ações e eventos de relevo em prol dos ideais monárquicos - muitas vezes na companhia de seus pais - chegando até a representar a Casa Imperial, em mais de uma ocasião, sendo-me especialmente grato recordar sua presença, em Portugal, em comemorações dos 500 anos do Descobrimento do Brasil.
Se o momento é de apreensão e de tristeza, não pode ele ser desprovido de esperança. Esperança que se volta, de modo particular, para D. Rafael – irmão do desaparecido – a quem auguro ânimo e determinação diante do infortúnio, e exorto a que seja, na sua geração, um exemplo de verdadeiro Príncipe, voltado para o bem do Brasil e exemplo de virtudes cristãs.
Ao encerrar esta dolorosa comunicação, volto meu olhar a Nossa Senhora Aparecida, Rainha e Padroeira do Brasil, a quem suplico confiante que acolha na eternidade a D. Pedro Luiz. E rogo especiais orações por ele, bem como por seus pais, irmãos e por minha querida Mãe, a todos aqueles que, com espírito de fé, acompanham a Família Imperial neste momento de luto.

São Paulo, 8 de junho de 2009

Dom Luiz de Orleans e Bragança

domingo, 7 de junio de 2009

Príncipe Don Pedro Luis de Orléans y Braganza - Misa del 7º día por el eterno descanso de su alma

El joven Príncipe D. Pedro Luis de Orléans y Braganza (der.), desaparecido en la catástrofe aérea de Air France; en la foto, con el Príncipe MIchel de Ligne y la Princesa, D. Isabel de Orléans y Braganza

La Familia Imperial brasileña, línea sucesoria: S.A.I.R. D. Luis de Orléans y Braganza, Jefe de la Casa Imperial; su hermano, S.A.I.R. D. Bertrand de Orléans y Braganza, Príncipe Imperial del Brasil; su hermano, S.A.R. D. Antonio; su sobrino, S.A.R. D. Rafael de Orléans y Braganza.
El príncipe desaparecido en el luctuoso accidente aéreo (izq.); en la foto, con su hermano menor, D. Rafael


Participación de S.A.I.R. el Príncipe D. Luis de Orléans y Braganza, Jefe de la Casa Imperial del Brasil, y de SS.AA.RR., el Príncipe y la Princesa D. Antonio de Orléans y Braganza, a la Misa del 7º Día por el eterno descanso del alma de Don Pedro Luis, que se celebrará mañana lunes 8 de junio, a las 11 horas, en la Iglesia de Nuestra Señora del Brasil, en el Jardín América, San Pablo.
Nos asociamos al profundo dolor e intenciones de la católica y tradicional Familia Imperial brasileña y pedimos a nuestros lectores especiales oraciones.


miércoles, 27 de mayo de 2009

La Sociedad Orgánica: un fruto de civilización cristiana opuesto a la padronización, el anonimato y la soledad de una sociedad masificada y mecánica

En la calma, en medio de viñedos encantadores, trabajan unos labriegos la tierra. Al fondo, la estampa protectora y distinguida del Castillo de Saumur. Nobles y trabajadores rurales son dos componentes armónicos de una sociedad natural y orgánica.
La construcción de una catedral, en la Edad Media, movilizaba a todo un pueblo, con el Rey a la cabeza. San Luis IX de Francia llevaba piedras con sus reales manos. Era una sociedad que tendía hacia lo alto, impulsada por el Clero y la Nobleza en que florecían numerosos santos. (Ambas ilustraciones pertenecen a "Nobleza y Elites tradicionales análogas").

Continuamos con la entusiasmante tarea de comentar ARISTOCRACIA y SOCIEDAD ORGANICA, inspirados en esa fuente inagotable que es "Nobleza y élites tradicionales análogas", obra maestra para la necesaria restauración de la civilización cristiana, de Plinio Corrêa de Oliveira.

Hemos cerrado un hito al difundir y comentar el Apéndice IV del libro, que el autor consagró al tema de la aristocracia, basado en textos del Cardenal español Herrera Oria -en su enciclopedia "Verbum Vitae".

Después de haber así abordado el tema ARISTOCRACIA, queremos hacerlo ahora con el de SOCIEDAD ORGANICA. El texto que publicamos tiene dos partes: la primera (que sigue a continuación) caracteriza a grandes rasgos la sociedad orgánica con ejemplos europeos; la segunda, que publicaremos próximamente, se refiere a la sociedad orgánica en el Tucumán hispano-indígena. Ambos textos pertenecen al ensayo"DEVISADERO de LUCES DORADAS en ...AQUEL REINO del TUCUMAN", que ha sido presentado en diversos congresos y jornadas de Historia y Genealogía.

Una vez presentada la Sociedad Orgánica, como lo hicimos con la Aristocracia, continuaremos publicando y comentando "Nobleza y élites tradicionales análogas" , satisfaciendo así el legítimo deseo de nuestros lectores, cuyos comentarios agradecemos.

Cordialmente, COMISION DON PELAYO

envíe su comentario directamente luego de cada entrada o escríbanos a: donpelayodeasturias@gmail.com

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· La sociedad orgánica, jerárquica, armónica y familiar

La sociedad orgánica es otro concepto que tomamos, con agradecimiento, del caudal doctrinario del ya citado Prof. Plinio Corrêa de Oliveira. Lamentablemente, nunca llegó a consagrarle una obra, pero en escritos y conferencias, como su famosa serie de artículos sobre "Ambientes, Costumbres, Civilizaciones", le dedicó sabias y matizadas consideraciones oponiéndola, según el tema analizado, a la sociedad mecanizada, a la padronización, al anonimato, al totalitarismo de diversos sistemas políticos que caracterizaron el siglo XX –v.gr. el socialismo, el nacional-socialismo y el comunismo-, como también al frenesí hedonista y masificante de la revolución cultural “hollywoodiana”.
La sociedad orgánica es una "familia de familias", como lo fue el feudalismo
[i]. Es como una gran familia de almas, en que las personas se conocen y las estirpes familiares se entrelazan, hay tradiciones vivas que impregnan la vida social y política, y la naturaleza y el campo están presentes; en la que orgánicamente se van formando las instituciones con amplia participación de los vecinos y de todos los elementos que la componen, organizada jerárquicamente; en que las jerarquías varían al infinito.
La sociedad orgánica se va formando con toda la espontaneidad posible dentro del mayor respeto al orden. Las instituciones, las familias, las personas van creciendo como árboles de un parque, sin dejar que sus ramas invadan las de un árbol vecino.
Algo de su perfume se trasunta en la frase de Talleyrand: "el que no vivió antes de la Revolución Francesa, no conoce la dulzura de vida". Fue la “dulce Francia" de los tiempos del "Rey Cristianísimo" que destiló una realidad de sonido musical: "douceur de vivre".
Nuevamente nos precavemos contra la visión idílica de este concepto y de la realidad concreta de donde surgió. Sabemos que, bajo muchos aspectos, la vida "es un valle de lágrimas" donde, para edificar algo, hay que luchar mucho, y más aún para conservarlo; donde todo es, en cierta medida, efímero y débil, a causa de las tendencias desordenadas del hombre y también porque hay un solo Ser eterno que es El que es, y que nos invita -a través de la propia precariedad de la vida- a aspirar a las grandes serenidades y a las inimaginables alegrías espirituales y sensibles de la vida eterna, que estamos llamados a gozar en cuerpo y alma: "la vie est ton navire et non pas ta demeure", dijo Teresita de Lisieux
[1].
Es misión de la sociedad orgánica mantener vivos los deseos de lo metafísico, de lo sobrenatural, a través del arte, del lenguaje de los símbolos, ámbito en el que la heráldica ha constituido todo un mundo de imágenes y significados.
A pesar de los aspectos duros de la vida, hay formas de organizar la existencia que la hacen más humana, más suave, más acogedora. Aquella campiña francesa, con sus viñedos, castillos y casas grandes, donde la gran familia campesina se reunía en torno a la mesa presidida por el paterfamilias que describe Funck-Brentano en "El Antiguo Régimen", aquella Viena de Schubert y Mozart que pinta Marcel Brion, con sus orquestas familiares y sus campesinos robustos y contemplativos, capaces de destilar un "Stille Nacht"; aquel Portugal de nobles quintas que evocó Eça de Queiroz en "La Ciudad y la Sierra", aquella España de don Felipe y de Santa Teresa, de Sor María de Agreda y su "mística ciudad de Dios", la España de Avila y de Toledo, del Madrigal de las Altas Torres que vio nacer a Isabel la Católica… La de coplas y romances, la de majos y toreros, la de guitarras pulsadas con acordes gitanos, a la luz de la luna, en los patios andaluces.
Esas ciudades en las que -como en Viena- el emperador podía pasear de a pie, seguido a prudente distancia por sus súbditos, que eran como hijos, parando a conversar en una esquina con un vendedor de flores o un lustrabotas..., o siendo consolado por su pueblo, ante la derrota frente a Napoleón, al grito de: “¡No importa, nos tienes a nosotros!” Todo esto evoca mejor que una definición a la sociedad orgánica.
[1] "La vida es tu navío y no tu morada".

[i] Cf. Plinio Corrêa de Oliveira, "Nobleza y Elites tradicionales análogas - en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana", Ed. Fernando III el Santo, Madrid, vol. I, 3ª. Edición, Secc. Documentos, VIII, El feudalismo, obra de la familia medieval, p. 311 y ss.


Cfr. "Devisadero de luces doradas en ...aquel reino del Tucumán", Luis María Mesquita Errea, "Crónicas del Tucumán" nº 1, La Rioja, 2008


miércoles, 20 de mayo de 2009

La aristocracia en el pensamiento de un Cardenal del siglo XX - Síntesis

Facsímil de la página inicial del Apéndice IV de "Nobleza y élites..."

Como final de la serie de comentarios que venimos haciendo, dada la riqueza y variedad del tema, y la conveniencia de contar con una visión de conjunto, presentamos hoy esta

SINTESIS del Apéndice IV de “Nobleza y élites tradicionales análogas”:
La aristocracia en el pensamiento de un Cardenal del siglo XX, controvertido pero nada sospechoso de parcialidad a favor de ella
En el Apéndice, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira comenta trechos de la enciclopedia católica “Verbum vitae – La Palabra de Cristo” (BAC, 10 vols.), escrita bajo la dirección del Cardenal Angel Herrera Oria (+ 1968), Obispo de Málaga, en el ítem aristocracia. Como todo resumen, necesariamente contiene modificaciones del texto original, al cual remitimos al lector. Los trechos entrecomillados pertenecen a la enciclopedia; los restantes, son nuestra síntesis de los comentarios del autor de “Nobleza y élites”. Ya se encuentra a disposición de los estimados lector el apéndice completo (ver vínculo al final).
Comisión Don Pelayo
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Comienzan las citas de la enciclopedia con la siguiente afirmación:

"La aristocracia es un elemento necesario en una sociedad bien constituida."

1. Sentido filosófico

"Aristócratas son los mejores", de acuerdo al sentido etimológico de la palabra, que "lleva embebida en sí la idea de perfección…, de virtud".
… "la aristocracia tiene hábitos virtuosos". … por los cuales sobresale.
Son virtudes fundamentales de ella "la perfección moral y el amor al pueblo".

2. Sentido Teológico

"La Teología arroja torrentes de luz sobre este concepto de aristocracia y pone fundamentos sólidos al derecho público cristiano."
"Aristocracia es perfección. El aspirar a la perfección es un deber del cristiano:
"a) 'Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto' (Mt. 5,48). [ver otras citas]
"¿En qué consiste la perfección?
"Santo Tomás contesta:
"1. La perfección de la vida cristiana consiste principalmente en la caridad [el amor a Dios]
"2. …se dice ser perfecto en cuanto alcanza su propio fin…
"3. La caridad es la que le une con Dios, que es el último fin de la mente humana (I lo. 4-16…).
"Esta idea luminosa es la que se debe tener muy presente, porque ella vivifica toda la sociología y toda la política en el capítulo de la aristocracia.
"a) Aristocracia es perfección.
"b) Perfección es fundamentalmente caridad cristiana."
3. El derecho público cristiano
"Aristocracia y propiedad. … uno de los fundamentos de la propiedad privada consiste en el deber de perfeccionarse."
León XIII enseña en la Rerum Novarum que "los bienes se poseen como propios y se administran como si fueran comunes. … 'satisfecha la necesidad, el decoro y la perfección', lo que resta hay que darlo en limosna. Se habla muchas veces de la necesidad y del decoro y se olvida la perfección, que es un deber."
El esquema pasa a hacer reflexiones que, lamentablemente, el ambiente igualitario de nuestros días va sepultando en un completo olvido.
"A los que viven en el mundo y tienen familia cumple el deber de perfeccionarla y de elevar en sus hijos el decoro y consideración social de la familia, cristianamente entendidos.
"…los padres deben procurar…que en ciencia, en arte, en técnica, en cultura, en todo, sus hijos sean mejores que ellos…para ofrecer a la sociedad, en beneficio del pueblo, generaciones más perfectas.
"Los aristócratas deben…tener muy presentes…todos los progresos…que puedan satisfacer las necesidades de las clases más indigentes."
Estas enseñanzas hacen patente que el empeño de las aristocracias en que haya a lo largo de sus sucesivas generaciones una continua mejora de viviendas, mobiliario, trajes, vehícu­los, modales y porte personal, es un aspecto esencial de ese caminar hacia la perfección global para mayor gloria de Dios o para el bien común de la sociedad temporal.
Esto no dispensa en absoluto al perfecto aristócrata católico de ser solícito en atender celosamente los derechos de las clases necesitadas. Los aristócratas que así sean, se convierten en "los mejores"…,"elemento necesario en una sociedad bien constituida".

4. Aristocracia social

La familia aristocrática:
"El aristócrata, al perfeccionarse él y perfeccionar a su familia, crea una institución dentro de la sociedad, que es la familia aristocrática."
Para ser fuente y propulsora de ese impulso hacia lo alto, la propia contextura familiar le es de gran utilidad, pues es en el seno de las familias donde se constituyen las tradiciones propias a cada una, y es en la convivencia familiar donde encuentran las mil ocasiones para comunicar a los más jóvenes sus convicciones y experiencias. Así, la acción propulsora rumbo a la “perfección” puede conseguirse en excelentes condiciones. Principal objetivo: el propio bien común de la sociedad. A la tradición le compete asegurar la durabilidad, rumbos y características de esta fuerza propulsora.
“Dijérase que las propias virtudes y la propia perfección tienden a hacerse hereditarias.
“Esa institución…debe ser eminentemente social y preocupada por el bien de los demás.”
De los principios aquí enunciados se deduce la justificación de uno de los aspectos más incomprendidos de la aristocracia: la herencia.
No pocos consideran justo otorgar título nobiliario a quienes practiquen acciones arduas y revelen destacadas cualidades, máxime cuando sirven de ejemplo y producen importantes beneficios para el bien común; pero no que se transmitan a los descendientes, pues muchas veces grandes hombres tienen hijos que no los merecen.
Este criterio impide que se formen familias nobles y hace tabla rasa de su misión propulsora para el continuo perfeccionamiento del conjunto social, elemento indispensable para la continua y arrebatadora andadura de un país rumbo a todas las formas de perfección deseadas por los que aman a Dios, que es la propia Perfección.
Es justo premiar a los grandes hombres pero no lo es ni corresponde a la realidad negar la misión de esas grandes estirpes como propulsoras.
“La llamada aristocracia histórica está basada en la naturaleza humana y es muy conforme a la concepción cristiana de la vida….
“No hay escuela comparable al hogar de una estirpe auténtica y cristianamente aristocrática.
"Cuando sabe cumplir con sus deberes, la sociedad debe respetarle aquellos medios que necesita para este supremo magisterio social.
"Palacios, cuadros, pergaminos, objetos de arte, obras maestras, viajes, bibliotecas…son elementos que pertenecen…a las grandes familias.
"… el uso de esos bienes ha de encuadrar en la doctrina ascética y social de la Iglesia.
"Cuando se usan para formar ciudadanos selectísimos en beneficio de la comunidad,…son una especie de forma de propiedad pública y colectiva, puesto que toda la sociedad se beneficia de ellos.
"La aristocracia es tan conforme a la sociedad cristiana, que una sociedad no puede llamarse perfecta sino cuando se da en ella la institución de la aristocracia. La aristocracia sana es flor y nata da la civilización cristiana."
En la literatura católica este género de conceptos van escaseando; sin embargo, jamás han sido desmentidos por el Magisterio de la Iglesia, y no podían faltar en una obra como ésta, que afronta a la aristocracia en el contexto de la civilización cristiana, modeladora de las naciones de Occidente.

5. Aristocracia en la familia

El esquema aborda un delicado y altísimo aspecto de la vida de una clase aristocrática.
"A. Por cierta analogía se puede decir que el poder aristocrático dentro del hogar está reservado a la mujer. […]
"b)… la mujer dentro de la familia es un elemento de moderación y de consejo.
"c)… de relación entre el padre y los hijos. […]
"B. Santo Tomás dice que el padre gobierna a los hijos con gobierno 'despótico', en el sentido clásico de la palabra, y la mujer con gobierno 'político'.
"a) Porque la mujer es consejera y participa del poder del padre.
"b)… tiene como la representación de la caridad dentro de la familia. Es como la personificación de la misericordia en el hogar.
"c) Es la que debe estar más atenta a las necesidades de hijos y criados y más pronta a mover al padre para que las remedie.”

"C. En el Evangelio aparece muy claro el contraste entre la falta de misericordia, de caridad, de espíritu aristocrático de los apóstoles…y la inefable misión aristocrática que desempeñó María Santísima en las bodas de Cana.
"a) Atenta a las necesidades de los demás, María se acerca a quien puede remediarlas para exponérselas.
"b) Y después se acerca al pueblo, representado en los criados, para inculcarles que sean obedientes."
Esta comparación es un poco sorprendente pues las obras sobre aristocracia han habituado a ver en ella a la clase militar por excelencia. Pero no por ello deja de ser rica en sabiduría. La guerra se ejerce normalmente contra el extranjero; y Santo Tomás trata de la misión de la aristocracia en la vida interna normal del país y no en cuanto espada que lo defiende.
Era inherente a la aristocracia que cada familia reuniera en torno suyo un conjunto de familias de nivel social menos elevado, a ella vinculados por relaciones de trabajo, mera vecindad, etc. Era normal que se alzasen viviendas populares junto a palacios o residencias de familias acomodadas. Esta vecindad repetía la atmósfera familiar del hogar aristocrático, constituyendo un halo de afectos y dedicaciones.
Las relaciones de trabajo, por efecto de la caridad, tienden a desbordar al ámbito personal. En esa convivencia, el noble inspira y orienta a quien esta debajo de él, y éste, a su vez, le informa de sus aspiraciones y diversiones, modo de ser y circunstancias de la vida popular, y de las necesidades de los desvalidos. Constituye el circuito de interrelaciones que el Estado post-1789 procuró sustituir por burocracia, oficinas y servicios de información policial.
Es a través de esas burocracias cómo el Estado anónimo (sin hablar de las grandes sociedades anónimas macropublicitarias) propulsa y manda a la nación por medio de funcionarios también anónimos. La nación habla al Estado a través de la boca anónima de las urnas; máxime cuando el voto es secreto y el Estado ni siquiera puede saber quién ha votado de uno u otro modo.Este conjunto de anonimatos evita la presencia del calor humano en las interrelaciones del Estado moderno.
Muy distinta era la índole de los países dotados de recta aristocracia. Las relaciones eran personales, y las influencias recíprocas entre mayor y menor se fundaban en una relación de afecto cristiano; que traía como consecuencia dedicación y confianza mutuas, y llegaba a crear de hecho una sociedad entre los domésticos y patrones. Basta leer lo que dicen los verdaderos moralistas católicos sobre la sociedad heril…
En las corporaciones, la relación entre maestros, oficiales y aprendices repetía la bendecida atmósfera de la familia.
Este contacto vivo no englobaba únicamente aquello que llaman fría y funcionalmente "patrones y empleados". Los de categoría más elevada, nobles o burgueses, acababan por conocer las familias de sus subordinados, como éstos las de sus patrones. Conforme la orgánica espontaneidad de un movimiento social bueno, esas relaciones se establecían también entre familias.
El bien es difusivo. A través de las capilaridades, el grande acababa conociendo miserias anónimas, y le era dado remediar a través de las manos delicadas de su esposa e hijas tantos dolores que de otro modo no habrían sido aliviados.
También el grande conocía horas amargas… sus enemigos lo cercaban, le agredían física o políticamente. La más firme muralla que defendía esta grandeza tambaleante eran las incontables dedicaciones que se erguían desinteresadamente para protegerle, hasta con riesgo de vida.
Así fue la vida en el feudo; y también en el campo cuando, extinguido el feudalismo, las antiguas relaciones entre señor y vasallo perdieron su alcance político pero continuaron en el ámbito del trabajo; y así continúa ocurriendo en ciertas regiones o países.
En la perspectiva del Estado monárquico con algo de aristocrático y algo de democrático considerado por Santo Tomás, la aristocracia participa en el poder del rey como la esposa en el poder del marido. Le corresponde hacer llegar al padre —al Rey— mediante una acción moderadora propia al instinto materno, el conocimiento emocionado de las necesidades de sus hijos —los pobres, pequeños y desvalidos del ámbito de influencia de su casa solariega— y conseguir del padre, ablandando su corazón, el correspondiente remedio.
… así como a la madre le cabe abrir el corazón de sus hijos para esta o aquella orden de su padre, le corresponde a la Nobleza disponer el ánimo de los estamentos subordinados para un filial acatamiento al rey.

6. Aristocracia política

- La misión de la clase aristocrática en la vida política y social del país.
A quienes les haya podido parecer excesivamente conservadora la doctrina de los anteriores apartados tal vez les sorprendan agradablemente las palabras con que el esquema aborda el tema.
"La aristocracia social tiene una función que ejercer directa e inmediatamente cerca del pueblo. Pero por ley natural ejercerá siempre una función política cerca del poder.
Participará del poder en beneficio del pueblo."
"La aristocracia, colocada entre la autoridad suprema,… y el pueblo, es elemento de moderación, de ponderación, de continuidad, de unión".
En esa perspectiva:
"1. La monarquía sin aristocracia fácilmente conduce al absolutismo.
"2. Pueblo sin aristocracia no es pueblo; es masa.
"3. La aristocracia defiende la monarquía y la modera.
"4. La aristocracia es cabeza del pueblo, educadora del mismo, encauzadora de sus energías.
"5. Aristocracia sin pueblo es oligarquía, es decir, privilegio odioso de una casta en la sociedad."

7. Misión social moderna de la aristocracia

La enumeración anterior no es exhaustiva. Parece hecha con el empeño de evitar que la aristocracia sea tachada de clase monopolizadora de privilegios.
El esquema señala la tendencia de la aristocracia hacia la perfección en todas las cosas por amor a la Perfección absoluta que es Dios. Esto la lleva a propulsar al prójimo -inclusive por medio del decorum de la vida- hacia todas las formas de perfección: de virtud, pero también de talento, buen gusto, cultura, instrucción... y técnica. Todo ello debe difundirse por el cuerpo social entero, elevándolo a medida que la aristocracia se eleva a sí misma.
Para ello, sus miembros han de ser aquellos "mejores", cuya presencia en el poder como dirigentes de una nación constituye la aristocracia en cuanto forma de gobierno.
Esto permite observar cuánto depende la forma de gobierno de las condiciones religiosas y morales, pero también de las de otros tipos.

8. La “nueva aristocracia”

La prudente renovación de las aristocracias: una metáfora describiría el hecho: el método de purificación en ciertas piscinas. El agua se renueva incesantemente, pero de modo tan gradual que pasa casi desapercibido. La masa de agua está lejos de fluir rápidamente, y menos aún con una precipitación torrencial -podría decirse, revolucionaria. En la piscina, la renovación tiene por objetivo el desaguar de toda la masa de agua, mientras que en la renovación de la Nobleza no es lo que se debe desear: cuanto más lenta sea, tanto mejor será. Pues ésta está tan vinculada por naturaleza a la tradición que lo ideal sería que el mayor número posible de familias nobles se conservara indefinidamente, bajo condición de que no se diese en beneficio de elementos esclerosados, incapaces de participar en el acontecer ininterrumpido de la Historia.
"Siendo la aristocracia elemento necesario de una sociedad bien constituida, parece natural… que se salven las aristocracias históricas, que de ordinario conservan grandes virtudes; y que al mismo tiempo se creen otras aristocracias.
"...Una aristocracia cerrada se hace casta,…la antítesis de la aristocracia, porque la casta…no conoce el principio de la caridad, que es el alma de la aristocracia.
"Desgraciadamente, no pocas veces el virus mundano…[las convierte] en círculos herméticos.
"El gran problema moderno en este campo es precisamente rehacer las clases aristocráticas y crear nuevas formas de aristocracia."
Si una aristocracia ha decaído, y sus miembros ya no son los mejores sino los peores, ¿qué se debe hacer?
Sería preciso crear nuevas clases aristocráticas, sin omitir que se haga lo posible para rehabilitar a la antigua aristocracia: si ésta no se deja levantar, conviene no pensar más en ella. Si degenera, al cuerpo social le corresponde la misión de engendrar otra salida para la situación, de modo instintivo y consuetudinario, buscando el apoyo de los elementos sanos de la sociedad.
Decimos "instintivamente", porque en las situaciones de emergencia son más eficaces el sentido común y las cualidades del pueblo que los planes de soñadores o burócratas, constructores de "paraísos" y "utopías", los cuales, por no estar fundados en la realidad generan fracasos y decepciones.
Pero si en la aristocracia no existen "mejores", si no hay en la plebe quien quiera asumir, en virtud del principio de subsidiariedad, la misión de propulsar hacia lo alto, y si en el propio clero se nota una carencia análoga, ¿cuál es la forma de gobierno que puede evitar la ruina de esa sociedad?
No han faltado quienes hayan elucubrado la idea de un gobierno supuestamente compuesto de hombres buenos, que conseguiría resolver la cuestión de modo casi mecánico y desde fuera de un cuerpo social que no está en buenas condiciones.
Cuando todo el cuerpo social no está en buenas condiciones, el problema es insoluble, y la situación se configura como desesperante: cuanto más se intenta remediarla, tanto más se enreda y acelera su propio fin. Las situaciones desesperantes sólo pueden resolverse cuando un puñado de personas con Fe, esperando contra toda esperanza (Rom. IV, 18), continúa esperando y esperando; cuando almas llenas de Fe recurren humilde e insistentemente a la Providencia para conseguir de Ella una intervención salvadora. "Envía tu espíritu y renovarás la faz de la tierra" (Ant. de Pentecostés).
Sin ello es vano esperar que alguna forma de gobierno, sociedad o economía, la salve. "Si el Señor no guardare la ciudad, en vano vigila el centinela" (Ps. CXXVI, 1).
El denso esquema termina con las siguientes consideraciones:
"Decir, pues, que hacen falta almas aristocráticas en nuestros días, es decir que hace falta una clase que se eleve sobre las demás por su nacimiento, por su cultura, por sus riquezas, pero… sobre todo por sus virtudes cristianas...
"Aristocracia sin reserva abundante de virtudes cristianas perfectas es rótulo vacío,… institución social decaída.
"Su amor, su espíritu y su vida han de ser el espíritu, la caridad y la vida de Cristo.
"… sin perfección cristiana habrá aristocracias de hecho y de fachada, pero no… auténticas, de obras y de derecho."
Está contenido en estas palabras un juicio sobre la aristocracia del tiempo en que el Cardenal publicó su obra: […] que no cumplía ésa, su misión.
Un elogio sin reservas a la aristocracia de su tiempo seria acribillado con objeciones de unilateralidad. El juicio peca por unilateralidad, en sentido opuesto. A favor de la verdad histórica ha de decirse que si bien la aristocracia de los años 50 mostraba tener numerosos defectos, afloraban en ella señaladas cualidades.
Síntesis elaborada por Comisión Don Pelayo
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TEXTO COMPLETO DEL APENDICE COMENTADO
jueves 21 de mayo de 2009

La aristocracia en el pensamiento de un Cardenal del siglo XX, controvertido pero nada sospechoso de parcialidad a favor de ella
Texto completo del Apéndice IV de "Nobleza y élites tradicionales análogas - en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana" - Autor: Prof. Plinio Corrêa de Oliveira
Nota: si desea tener el archivo word puede solicitarlo a: donpelayodeasturias@gmail.com